Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Serena y el espíritu de los Spurs

La número uno, que no ha llegado a cuartos ni en Australia ni en Roland Garros, se compara con el equipo de San Antonio: "Ganaron la NBA porque tenían algo que demostrar"

Serena saca en Wimbledon. Ampliar foto
Serena saca en Wimbledon. Getty Images

El grito con el que Silvia Soler firma su victoria ante Olga Govortsova (6-2 y 6-3) debe llegar bien claro a los oídos de Conchita Martínez. La seleccionadora, que logró el título de Wimbledon hace ahora 20 años, es la responsable de que la española pueda ganar ese partido, porque es ella quien gestiona con la organización una invitación para la ilicitana al cuadro principal. La victoria de la número 74, que es solo la tercera de su carrera sobre césped, hace buena la apuesta y viene acompañada por la de Carla Suárez, que se deshace 6-1 y 6-2 de Zheng, el mismo marcador con el que Serena Williams despide a su compatriota Tavashvili.

"Mi motivación es levantarme cada vez que resbalo", dijo la número uno mundial tras su victoria, lanzándole un guiño a la resbaladiza hierba para referirse a que este curso todavía no haya luchado por ninguno de los grandes. La estadounidense llega a Londres tras una temporada con menos brillos de los que acostumbra, sin competir siquiera los cuartos de final de ninguna cita del Grand Slam. A los 32 años, explicó su situación con una metáfora. Aficionada al baloncesto, describió a unos Spurs de San Antonio "enfadados" y "con algo que demostrar" en su victoria sobre los Heat de Miami en las finales de la NBA, que llegó tras la derrota frente al grupo de LeBron James del curso precedente. La pregunta que siguió a su afirmación retrató perfectamente su momento. "¿Se siente reflejada en eso?", le dijeron. "Absolutamente", contestó la campeona de 17 grandes.

El vestuario mira a Serena y se pregunta si está para ganar el título, porque perdió sin decir ni mú contra Garbiñe Muguruza en segunda ronda de Roland Garros. La número uno, que es mujer de pocas palabras cuando la temporada se complica (ella misma dio por terminada su última rueda de prensa), prefiere contestar en la pista, donde sus rivales siguen temiéndola. En una posición parecida a la de la estadounidense está Roger Federer, otro campeón de 17 títulos de la máxima categoría, que debutó intimidando 6-1, 6-1 y 6-3 al italiano Paolo Lorenzi: con toda la caseta afilando la raqueta por si el genio ya no es el tenista que era.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información