Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Wimbledon | Cuadro femenino

Conchita vale por dos

En el 20 aniversario de su victoria, la seleccionadora logra que la organización invite a competir a Silvia Soler ● Serena, a examen

Silvia Soler, en Eastbourne. Ampliar foto
Silvia Soler, en Eastbourne. Getty Images

Andrew Jarrett, el juez árbitro de Wimbledon, recibió una petición que debió trasladar al club con el máximo respeto. Exactamente 20 años después de coronarse campeona de Wimbledon, Conchita Martínez se dirigió a la organización para solicitar que le concediera una invitación a Silvia Soler para el cuadro principal. En una decisión sorprendente, el torneo, que suele tener reservado esos preciados puestos para tenistas de brillante pasado, prometedor futuro o simplemente británicos, decidió gastar una de esas balas en una española de 26 años, la número 74, fuera del top-100 cuando se cerró el cuadro. La seleccionadora lo celebró en las redes sociales (“El trabajo es tuyo por los grandes resultados últimamente, ¡te lo mereces!”) e inmediatamente se puso a diseccionar el cuadro femenino, marcado por una pregunta: “¿Cuándo superó Serena Williams su sorprendente derrota de Roland Garros, ante Garbiñe Muguruza?”

Serena, en Wimbledon 2013. ampliar foto
Serena, en Wimbledon 2013. AP

-“¿Y quién dice que ya la he superado?”, gruñó la número uno mundial, todo respuestas cortas y malas pulgas ante la prensa. A los 32 años, la estadounidense pisa el grande en el que ha tenido más éxito (5 de sus 17 trofeos de la máxima categoría llegaron en Londres, sobre cuya hierba también ha ganado una medalla olímpica) con el mal recuerdo de su temprana derrota de 2013 y la pesada mochila sus despedidas en cuarta ronda del Abierto de Australia y en segunda de París. En consecuencia, el tercer grande del curso mide qué posibilidades tienen las aspirantes de profundizar en los desconchones que empieza a mostrar la armadura de una campeona impredecible, porque ha hecho carrera ganando dónde y cuándo quiso, sin que antes tuviera que acunarle ningún gran éxito.

“La nueva tendencia”, explicó Marion Bartoli, la campeona de Wimbledon 2013; “es que las jovencitas ya no están asustadas de ganar a las campeonas establecidas”. “Cuando ves a Serena perder con Muguruza en un Grand Slam… pues bueno, eso es algo que no hemos visto en los últimos cinco o diez años. Están listas para decir: “Somos lo suficientemente buenas y estamos preparadas para demostrárselo al mundo”.

Así, la propia Muguruza debutará en un duro partido contra Vandeweghe, que le derrotó la pasada semana en hierba y ganó luego el título en Hertogenbosch; Eugenie Bouchard seguirá compitiendo con la firmeza de quien se siente lista para el siguiente paso tras jugar dos semifinales grandes; Simona Halep pensará en optar al título; y Maria Sharapova, la reaparecida Victoria Azarenka y Na Li, que son las veteranas, se quedarán afilando la raqueta con un doble objetivo: asaltar (si pueden) el reino de Serena e intentar evitar que una miríada de nuevas caras les quiten el sitio.