Más racismo en el calcio

Lanzan varios plátanos desde las gradas del estadio del Atalanta de Bérgamo a los jugadores negros del Milan

Constant, del Milan, muestra el plátano arrojado desde la grada.
Constant, del Milan, muestra el plátano arrojado desde la grada.Claudio Villa (Getty Images)

Kevin Constant, volante francés de origen guineano del Milan, de 26 años, se fue indignado a mostrarle al árbitro el plátano arrojado desde las gradas en el Atalanta-Milan de este domingo. Corría el minuto 27 y, en ese instante, cayó otro plátano desde la tribuna del Azzurri d’Italia, el estadio del Atalanta, en Bérgamo. Nigel de Jong, el centrocampista holandés del Milan, también negro, aplaudió irónicamente mirando a la grada.

 “Espero que se identifique al individuo y sea alejado del fútbol para siempre”, dijo tras el encuentro el entrenador del Milan, Clarence Seedorf, que ha quedado casi fuera de Europa para la próxima campaña tras perder ayer en Bérgamo 2-1. “El que lanzó el plátano merece que le lancen a él un coco. Ha arruinado una gran tarde”, declaró Stefano Colantuono, técnico local.

El episodio racista es nuevo en Bérgamo, donde se habían sufrido incidentes violentos (el famoso monedazo sobre la cabeza del brasileño Alemão, del Nápoles, en los años ochenta), pero no de estas características. El calcio arrastra esta lacra racista desde hace mucho tiempo. En mayo del año pasado, en San Siro, el delantero internacional italiano Mario Balotelli fue insultado por los hinchas visitantes del Roma y el árbitro, Gianluca Rocchi, paró el juego para advertir al público de una posible suspensión. El entonces técnico del Milan, Massimiliano Allegri, pidió medidas más drásticas: “En mi opinión solo hay una solución al racismo en los estadios y es suspender los partidos”. El Roma fue amonestado con 50.000 euros por el comportamiento indecente de algunos de sus aficionados. Y el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, dijo sentirse “horrorizado”. Este domingo, sin ir tan lejos, una parte del estadio olímpico de Roma estuvo cerrada en el Roma-Juventus por los gritos racistas contra los napolitanos de la jornada anterior.

En las últimas semanas parece haberse producido un efecto contagio desde que, hace un par de jornadas, en El Madrigal, un seguidor del Villarreal echara un plátano junto al córner cuando iba a sacar de esquina Dani Alves, lateral derecho del Barça, que se comió la fruta y convirtió el gesto en un símbolo mundial contra el racismo. Hasta el primer ministro de Italia, Matteo Renzi, se unió a la campaña contra el racismo.

El estadio Azzurri d’Italia se arriesga a una clausura. En Italia se aplican las normas de la UEFA, muy estricta contra el racismo. Al contrario que en España, donde al Villarreal le han multado tan solo con 12.000 euros. Una cifra considerada ridícula por Lillian Thuram, exdefensa del Juventus y Barça y autor de Mis estrellas negras, un libro contra el racismo. “Es una agresión y hay que atender a la persona agredida”, pidió Thuram. El exzaguero francés recordó el impacto en su infancia al ver la imagen de un portero camerunés del Marsella en los ochenta, Antoine Bell, recibir un plátano desde la grada. Lo mismo que, años después, le sucedió a John Barnes, atacante negro del Liverpool.

La directora general de Deportes, Ana Muñoz, ha prometido más mano dura contra este tipo de agresiones. Sin embargo, la Comisión Antiviolencia, reunida el pasado jueves, ni siquiera trató los gritos simiescos de parte de la hinchada del Atlético, la jornada anterior, contra el medio camerunés del Levante Diop, desde las gradas del Ciutat de València.

A falta de una jornada para acabar la Serie A, el Torino (56 puntos), el Parma (55) y el Milan (54) se disputan una plaza para disputar la Liga Europa la próxima campaña. La Champions la jugarán el Juventus (campeón), el Roma y el Nápoles; mientras que ya han descendido el Livorno, el Catania y el Bolonia.

El Bolonia-Catania resultó un funeral. Ganaron los sicilianos (1-2) y no les sirvió de nada. Tampoco a los locales. Los dos se han ido a la Serie B. Les acompañará el Livorno, caído en su estadio frente al Fiorentina (0-1, gol de Cuardado tras un excelente pase de Giuseppe Rossi, que ha vuelto tras una larga lesión de rodilla y está a disposición del seleccionador, Cesare Prandelli, para el Mundial de Brasil). La Fiore se asegura la presencia en la próxima edición de la Liga Europa. El Inter, que apalizó el sábado al Lazio (4-1), también estará en esa competición. El Torino y el Parma, que empataron a uno, se pelean por la tercera plaza. El Milan necesita un milagro.

Tras ganar 2-5 al Sampdoria, el Nápoles completa una temporada notable, tercero, si bien su entrenador, el español Rafa Benítez, ha pedido un deseo para el próximo curso: “Debemos mejorar en defensa. En ataque hemos estado muy bien”. Los dos primeros se midieron ayer. El Roma-Juventus de, en el estadio olímpico de Roma, fue decidido por un gol en el minuto 94 del exromanista Osvaldo (0-1).

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