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La nueva estrategia del 10

Messi tiene previsto rebajar el protagonismo de su padre y delegar en profesionales

Jorge Messi, padre de Leo. Ampliar foto
Jorge Messi, padre de Leo. efe

Leo Messi se recupera desde el 29 de noviembre de una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda en Argentina. Aunque supervisado por el Barcelona, ha puesto su recuperación en manos de profesionales de los servicios médicos de la AFA. El futbolista no encuentra explicaciones a sus últimos percances físicos y su irritación ya provocó la ruptura con Juanjo Brau, el preparador físico azulgrana que le acompañaba en sus viajes con la selección de Argentina, por más que la familia del jugador argumentó que el vínculo se había roto por el ascenso del empleado cualificado del Barça. El portavoz es Jorge, el padre de Leo, la misma persona que atiende a los negocios del jugador, sobre todo a través de Leo Messi Management (LMM).

Ha sido la empresa de asesoramiento la que ha explicitado que Jorge Messi nunca ha estado relacionado con un presunto caso de blanqueo de dinero: “Ni ha sido investigado, ni llamado a testificar ni mucho menos imputado”. La nota de LMM fue corroborada después por Toni Freixa, portavoz del Barça: “Apoyamos al padre de Messi y nos ponemos al lado del jugador expresando nuestra indignación”. Hay coincidencia en el delantero y el club en que “hay una campaña de desprestigio para dañar” al 10 desde que fue acusado de fraude fiscal y abonó unos 15 millones de euros, incluidas las declaraciones complementarias, para estar al corriente de pago con Hacienda.

El futbolista siempre afirmó en su defensa que era ajeno a cualquier comportamiento negligente y delegó en su padre, hasta que la Guardia Civil ha decidido investigar sobre los partidos benéficos organizados con el nombre de Messi. Los asesores más próximos al delantero argentino le han recomendado que se desvincule inmediatamente de su padre en la gestión de sus negocios. “El futbolista número uno tiene que encomendarse a la empresa mejor preparada”, coincidieron ayer fuentes próximas al delantero del Barça. “No se pueden llevar de forma amateur, ni que sea por una cuestión de confianza, asuntos que exigen mucha profesionalidad”, añaden. “No es fácil delimitar responsabilidades porque se actúa por delegación: el hijo lo hace en el padre y el padre en una empresa sin saber exactamente como actúa”.

Ninguna persona cercana a Messi, que cuenta con tres hermanos —Rodrigo, Matías y María Sol— ha dado explicaciones sobre el funcionamiento de su fundación, sino que tanto el jugador como su padre reiteran que su comportamiento no es dudoso. El delantero argumenta, de todas maneras, que ya expresó sus dudas cuando no se explicaron los motivos por los que fue suspendido el tercer partido de la gira de los Amigos de Messi que en verano se iba a jugar en Los Ángeles.

Aunque tanto el padre como el hijo entienden que se comete una “injusticia”, los últimos acontecimientos han convencido al jugador de la necesidad de que la gestión de sus cosas pasen del ámbito familiar al profesional —Forbes publicó que en 2012 el delantero ingresó 30,1 millones de euros en concepto de sueldo y contratos de patrocinio—. El punto de inflexión podría ser el anuncio de mejora de su contrato con el Barça. El acuerdo se pactó antes de que Messi viajara a Argentina con la condición de que se comunicara después de la renovación de Iniesta, pendiente de la firma.

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