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Remando contra la crisis

El equipo español busca un gran patrocinador para participar en la Volvo Ocean Race, un proyecto que, pese a la reducción de costes, supone invertir entre 12 y 15 millones

El Team Telefónica, en una regata de la pasada Volvo Ocean Race. Ampliar foto
El Team Telefónica, en una regata de la pasada Volvo Ocean Race. CORDON

El proyecto español para navegar en la próxima Vuelta al mundo a vela, a partir de octubre de 2014, no tiene nombre ni barco ni tripulación. Todo depende de que llegue un patrocinador y extienda un cheque para disputar la reina de las regatas oceánicas. Los recortes también llegan a alta mar, y ahora se rema más en los despachos que entre olas. Ahí bracea Pedro Campos (Pontevedra, 1950), el director de ese embrión español que aspira a estar en el puerto de Alicante dentro de un año convertido en un monocasco de 65 pies de eslora.

“Estamos peleando, luchando por salir adelante. Es difícil por la crisis, por la situación general de las empresas. Es sin duda el año más difícil para buscar apoyo económico. Se han perdido muchos patrocinadores en las regatas, y la derrota de Madrid 2020 ha sido otro palo para la financiación de proyectos”, explica Campos, que maneja “tres o cuatro tiros posibles” que espera convertir el próximo mes en un patrocinador principal al que se sumen luego varios proveedores. ¿Cuánto dinero es eso? La Volvo Ocean Race calcula que un presupuesto “competitivo” parte de 12,5 millones. Campos lo eleva por encima de los 15 para mantener una estructura potente de administración, equipo de comunicación, programa de invitados…

Este año es más difícil que nunca encontrar apoyo económico”

Pedro Campos

Pagar el barco cuesta unos 4,5 millones, la misma cifra para todos. La gran novedad de las dos próximas ediciones son los Volvo Ocean 65, embarcaciones con un diseño único, todas iguales: se construyen durante siete meses en los mismos cuatro astilleros —el casco en Persico (Italia), la cubierta en Multiplast (Francia), la estructura en Decision (Suiza) y el asemblaje en Green Marine (Reino Unido)— y cuando están listas salen a la venta. El diseño único permite a los conjuntos olvidarse de la cara construcción de los barcos, iguala la competición —The Boatyard, el Centro de Mantenimiento de Barcos de la Volvo, proyecto pionero, se asegura de que los barcos sean iguales— y, sobre todo, reduce costes, hasta un 35% del presupuesto.

Siete ediciones y dos podios

- Ningún barco español tomó la salida en las dos primeras ediciones de la Vuelta al mundo, en 1973 y en 1977.

- 1981. El Licor 43, con Joaquín Coello como patrón, fue el pionero español en esta competición, en su tercera edición: acabó 19º entre 20 participantes.

- 1985. Fortuna Lights (con Javier Visieres, Jorgie Brufau y Antonio Guiu): 6º.

- 1989. Fortuna Extra Lights (Javier de la Guadera, Jan Santana y José Luis Doreste): 7º.

- 1993. Galicia 93 Pescanova (Javier Gandara): 3º.

- 1997 y 2001. Sin participación española.

- 2005. Movistar (Bouwe Bekking, patrón): 6º.

- 2008. Telefónica Azul (Bouwe Bekking e Iker Martínez): 3º. Telefónica Negro (Fernando Echávarri): 6º.

- 2011: Team Telefónica (Iker Martínez): 4º.

Solo dos equipos, el Abu Dhabi y el femenino Team SCA, han confirmado que zarparán de Alicante el 4 de octubre de 2014. La Volvo ha dado luz verde a la construcción ya de un séptimo barco, y espera que sean ocho los que tomen la salida. Entre ellos uno español, como en las últimas cuatro ediciones. Del heredero del Movistar y el Telefónica solo se sabe que lo dirigirá Pedro Campos y que mantendrá “el núcleo duro” de los navegantes, presumiblemente con Iker Martínez como patrón y con Xabi Fernández, Pepe Ribes y Fernando Echávarri en la tripulación. “El proyecto de Campos, pese a la crisis, va bastante bien”, asegura Íñigo Aznar, director de desarrollo y negocio de la Volvo, encargado de ayudar a los equipos a buscar financiación. Son patrocinadores privados, porque el acuerdo con la Generalitat Valenciana para promocionar la competición (Alicante es puerto de salida) no se traduce en financiación pública. “La crisis se nota, sobre todo en Europa. Para comercializar el evento hay que remar más. En China, Emiratos y Brasil la crisis no se nota tanto”, apunta Aznar. Y habla del retorno económico: 110 millones de impacto en la última edición en toda España, 90 de ellos en la Comunidad Valenciana.

Aunque todavía no ha nacido, la meta del barco español es acabar el primero. Fue el ganador por tiempos en la última edición, pero justo entonces había cambiado el reglamento y se decidía por puntos. “Hemos tenido una curva de progreso”, recita Campos; “España está en el nivel de ganar. Lo fundamental, un equipo humano con experiencia, ya lo tenemos”. Falta llenar la hucha.

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