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“Nos quemaban los pies”

Los jugadores españoles aseguran que el bochorno perjudicó su ritmo e intensidad

Jordi Alba marca su segundo gol, el tercero de España. Ampliar foto
Jordi Alba marca su segundo gol, el tercero de España. EFE

El seleccionador español aseguró que el calor y la humedad que sufrieron los internacionales en Fortaleza perjudicaron el juego de la selección en la misma medida que Nigeria compitió bien el sistema de juego español, llevando el juego a su terreno. “Somos un equipo muy técnico, lo que nos ayuda a superar el gran bochorno y humedad porque nos permite ahorrar energía, pero aun así hemos tenido que hacer alguna pausa por la situación. Es imposible jugar con intensidad todo el partido en unas condiciones como las de hoy. Hemos tenido dos rivales grandes, Nigeria y el enorme bochorno. Jugar a todo ritmo 90 minutos es imposible. Hemos temporizado con el balón”, aseguró el técnico salmantino.

España tuvo una posesión del 59% del tiempo, y remató 10 veces más, 23 por 13, que la selección africana. Esta, sin embargo, centró más veces al área, 20 por 14, y, como es habitual, dio muchos menos pases. La estadística, sin embargo, estuvo igualada en los regates. Nigeria intentó 15, cinco bien, por 16 España, siete acertados.

Somos muy técnicos, y eso nos permite ahorrar energía”

Del Bosque

Del Bosque aseguró que su equipo, en la primera parte, jugó más abierto y que eso dio alas al rival. “En la segunda jugamos más recogidos alrededor de Busquets y hemos defendido mejor, porque hemos entendido el partido, que ellos con un simple pase salvaban una línea entera. En esa segunda parte nos hemos posicionado mejor y Nigeria al ver que no había fruto en el marcador ha disminuido el ímpetu y la intensidad del ataque”. Después del fulgurante tanto inicial de Alba para España, el conjunto de Del Bosque sufrió muchas aproximaciones de los nigerianos a la portería que en esta ocasión defendía Valdés (tres partidos lleva España y han jugado los tres porteros, aunque se supone que frente a Italia el jueves volverá Casillas bajo palos). El seleccionador explicó haber sustituido a Cesc “por precaución, tenía algunas molestias y, ahora, el trabajo es para los médicos”, y expresó su convencimiento de que Italia será “un rival dificilísimo” en semifinales. “Será una final, una revancha para ellos y también para nosotros”, comentó Del Bosque, en referencia a la final de la pasada Eurocopa, cuando La Roja voló sobre su rival por 4-0. “No creo que haya cambiado mucho desde el año pasado. Somos los mismos entrenadores y el bloque es similar. Es lógico que tengan sed de venganza pero nosotros queremos llegar a la final”.

“No creo que la diferencia en el juego de uno y otro equipo sea el 3-0 final. Nos vamos con un sabor agridulce porque ganamos, pero pudimos haber hecho las cosas mejor”, admitió Fernando Torres, autor del segundo gol español, un cabezazo a centro de Pedro. “Eso demuestra qué es este equipo. No nos conformamos con menos, siempre queremos ganar pero al tiempo, jugar bien”. El Niño, como el resto de sus compañeros, admitió que el calor les perjudicó tanto como su propio desorden. “Nos viene bien conocer la situación de calor de cara a semifinales. Jugamos en el mismo campo y a la misma hora [21.00, hora española], así que ya sabemos lo que hay”, dijo el delantero del Chelsea, pichichi del torneo con cinco goles. “Nos quemaban los pies”, dijo Alba, elegido por la FIFA como el mejor jugador del torneo después de sumar dos dianas, las que abrieron y cerraron el marcador en la calurosa Fortaleza.

En el primer tiempo no jugamos tan juntos y perdimos el control”

Sergio Ramos

“Tenemos que adaptarnos, no hay otra”, añadió Iniesta, que señaló al “desorden posicional” como la razón principal de los problemas españoles. “Nos hemos estirado mucho, porque los nigerianos nos han obligado a ello. No hemos jugado tan juntos como de costumbre en el primer tiempo y eso nos ha hecho perder el control del juego”, reconoció Sergio Ramos, que explicó que el calor y la humedad convirtieron en un suplicio el partido. “La planta del pie ardía”, dijo el central sevillano. “Era insoportable, como una sauna”, insistió Piqué, su pareja de baile, que tuvo mucha faena en el primer tiempo. “Saltaban la línea con facilidad, y atacaban con cuatro jugadores, pero creo que les hemos respondido bien, aunque es verdad que Valdés ha tenido demasiado trabajo para lo que solemos hacer”. El calor y la anarquía nigeriana empinaron esta vez el encuentro, pero España ya está en semifinales.

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