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Maialen Chourraut, bronce en aguas bravas

La guipuzcoana consigue en la modalidad de K-1 la segunda medalla para la delegación española

Maialen Chourraut, en el Canal de Lee Valley. Ampliar foto
Maialen Chourraut, en el Canal de Lee Valley. AFP

En los Juegos de las mujeres, dos chicas han dado las primeras medallas para España. Si ayer Mireia Belmonte se colgaba la plata, hoy Maialen Chourraut ha logrado la medalla de bronce en la modalidad de K-1, en aguas bravas.

¡Txanpa!, se harta de decir y escribir la palista, una expresión en euskera, azken txanpa!, que vendría a ser una suerte de “último esfuerzo”. Un último empujón como el que ha dado en el canal de Lee Valley, un torrente que descendió en 106,87 segundos, por detrás de la australiana Jessica Fox y de la francesa Emilie Fer, medalla de oro.

Había insistido Chourraut en que ganaría quien menos fallase. Y así ha sido, porque ella falló en el comienzo de la última bajada. Su campeonato hasta entonces había sido perfecto. Clasificada para la semifinal con el mejor tiempo, lo que le obligó a salir en el último lugar en la semifinal, algo que no le acaba de convencer, realizó una primera bajada en la que se mostró muy segura. La guipuzcoana se clasificó para la final sin forzar, con el segundo mejor tiempo, 108,34 segundos, por detrás de la polaca Natalia Pacierpnik.

El de hoy es el mayor logro que ha conseguido España en aguas bravas, gracias a la labor del equipo que entrena Xabier Etxaniz

Chourraut se levantó hoy con poca hambre. “Tengo cuerpo de competir. Respiración profunda, manos sudorosas, mal humor y poco apetito”, escribió de buena mañana en su cuenta de Twitter. “Así es un día de competición. El cuerpo actúa diferente. Está alerta. Será un día duro”, dijo en un segundo mensaje. La recompensa ha merecido la pena.

Chourraut había marcado el día de hoy en el calendario desde que hace cuatro años se fuese de Pekín con un desastroso resultado, eliminada en la ronda clasificatoria. Una operación en los hombros durante el anterior ciclo olímpico le impidió estar a tono, aunque también influyó la cabeza. Desde entonces, la lasartearra, metódica, ha trabajado estos cuatros años concienzudamente para lograr la medalla olímpica.

El de hoy es el mayor logro que ha conseguido España en aguas bravas, gracias a la labor del equipo entrenado por Xabier Etxaniz, que ha conseguido, además, en estos Juegos un cuarto puesto, de Ander Elosegi, en C-1, y un quinto, de Samuel Hernanz, en K-1.

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