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La ansiada normalidad de Pedrosa

La cautela y la regularidad marcan la temporada del español, que desde que en 2004 ganara su primer título de 250cc no había vivido un año sin lesiones

Dani Pedrosa, durante los primeros entrenamientos libres de Laguna Seca.
Dani Pedrosa, durante los primeros entrenamientos libres de Laguna Seca.PAUL BUCK / EFE

Es menudo, apocado, pero esconde un valor impensable. Dice Mike Leitner, jefe de mecánicos de Dani Pedrosa, que cree que hay pocos pilotos en el Mundial de motociclismo que hubieran podido soportar semejante carga de lesiones en su historial como el español, capaz, además, de volver siempre al máximo. Lo hizo el año pasado, cuando ganó en Portugal, un mes después de su tercera operación de clavícula en siete meses. Y volvió a hacerlo en Alemania, dos carreras después de un encontronazo en la pista de Le Mans con Marco Simoncelli, que le había llevado por cuarta vez al quirófano para operarse la otra clavícula. “Lo que hace Dani parece normal, pero no lo es. Es mucho más duro ahora que hace dos años, es una cuestión de supervivencia”, indica el austriaco.

Lo que hace Dani parece normal, pero no lo es. Es mucho más duro ahora que hace dos años, es una cuestión de supervivencia” Mike Leitner, jefe de mecánicos de Pedrosa

Desde que superó aquel infierno, Pedrosa resiste fresco como una rosa, sin un maldito roce, algo inusual en él, que hacía mucho tiempo, demasiado, que no podía siquiera completar una pretemporada en plena forma, como sí hizo este invierno. Desde que empezara a deslumbrar en 125cc el piloto de Sabadell se ha lesionado los dos tobillos a la vez; el húmero, el radio y algún tendón del brazo izquierdo; el dedo pulgar del pie izquierdo en diversas ocasiones, pie en el que también sufrió una artritis; ha pasado por tres operaciones en la rodilla izquierda; se ha roto casi todos los dedos de la mano izquierda y dos veces la derecha, una detrás de otra, además del fémur derecho; y ha sido operado cuatro veces de las clavículas. El piloto de Honda solo completó sano y salvo 2004, cuando ganó su primer título de 250cc.

“Muchas de las lesiones que le han mermado en competición eran consecuencia de temporadas anteriores. Se lesionaba en invierno y arrastraba con aquello durante meses. Por ejemplo, la caída de Japón (a finales de 2010, por un fallo mecánico de la Honda) la arrastró hasta el año siguiente, cuando, además, volvió a caerse y lesionarse otra vez. Se ha hecho mucho daño”, recuerda su representante, Alberto Puig, que entiende que sus resultados (ha sido tres veces subcampeón de MotoGP) no han sido mejores porque ha estado siempre condicionado por las lesiones. “Es más frágil que la mayoría, se cae y se hace mucho daño. Si eso no hubiera sucedido, la historia hubiera sido diferente. Su lugar es estar con los de delante, lo que estamos viendo este año es lo normal”, añade. Su regularidad es fascinante este curso. Ha ganado solo una carrera, en Alemania, pero solo se ha bajado del podio en Le Mans. Es segundo clasificado del Mundial, a solo 19 puntos de Lorenzo.

Cuando te has caído tantas veces vas con algo de cuidado, pero no se está guardando nada. Es puro azar” Alberto Puig, su representante

Pedrosa vive como un regalo este tiempo de bonanza: “Estoy mejor que nunca, lo noto cuando acaban las carreras, el lunes y el martes siguientes, lo noto cuando me acuesto por la noche sin dolor de ningún tipo y sobre todo porque tengo la confianza interior de saber que estoy bien y que puedo aguantar una carrera, que no me va a pasar esto o lo otro, que no voy a tener dolor. Muchas veces, mentalmente quería hacer una cosa pero el cuerpo, físicamente, no me respondía. Eso crea una gran desconfianza, e incluso me impedía atacar cuando era necesario”, analizaba durante el pasado gran premio de Holanda.

Así que trata, en la medida de los posible, de cerrar un año sin sobresaltos, lo que no es fácil: “Para ganar un campeonato no se puede ser conservador, también tienes que ganar y atacar. Incluso hacerlo bien en días en que las cosas no salen. Pero, es verdad, he empezado con un poco más de cautela que otros años para no precipitarme y no quedarme sin posibilidades de lograr el título antes de hora”, explica. ¿Cómo se consigue ese compromiso? “Con experiencia”, responde.

“Creo que es una simple cuestión de suerte. Uno no puede planear no lesionarse. Ahora es más capaz de lograr resultados porque no ha estado lesionado. Pero no ha cambiado nada, un piloto se la juega en cada sesión. En Catar se vio cómo luchó con Casey. Para ser segundo también tienes que adelantar a muchos pilotos. Por supuesto que tiene cuidado y tiene más calma en determinados casos, pero ya lo hacía: cuando el año pasado tuvo el choque con Simoncelli no hizo ningún movimiento temerario para acabar en el suelo”, indica Leitner. “Cuando te has caído tantas veces vas con algo de cuidado, pero no se está guardando nada. Es puro azar”, añade Puig.

Pedrosa ha llegado sano y salvo a la mitad de curso, pero no cambiará la estrategia: “Todavía tengo que llegar a final de año. Hay que apuntar a ganar, pero si no se puede, intentaré hacer el segundo mejor resultado posible”.

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