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Las manos de Cech contra los pies de Cristiano

El pulso individual entre ambos jugadores preside el contencioso entre checos y lusos en el primer partido de cuartos de final

Cristiano Ronaldo en un entrenamiento. Ampliar foto
Cristiano Ronaldo en un entrenamiento. EFE

Aunque seguramente es el cruce de cuartos más inesperado, el partido República Checa-Portugal ofrece detalles suficientes como para prestarle la mayor atención. Los hay que conciernen exclusivamente al juego colectivo. Ambos son, por ejemplo, los equipos que más faltas han cometido. Los portugueses, además, han rentabilizado más que nadie la posesión del balón, mientras que a los checos se les admira porque se sobrepusieron a la goleada contra Rusia con sus victorias ante Grecia y la anfitriona Polonia después de un gol de Jiracek en Wroclaw. Jiracek es uno de los varios jugadores a tener en cuenta en un partido que, además del contencioso de equipo, contempla interesantes duelos individuales. Ninguno como el de Cech con Cristiano Ronaldo.

A sus 30 años, Cech es un portero admirado tanto por sus compañeros como por sus rivales. Hipotenso, serio y responsable, acaba de proclamarse campeón de Europa con el Chelsea después de eliminar al Barça de Messi y ganar en la final al Bayern Munich por penaltis. La actuación del meta checo resultó decisiva en el torneo. Analiza a sus rivales mediante el video, repasa sus intervenciones y su dedicación al oficio es máxima. La trayectoria de Cech en la selección, por el contrario, es recordada también al llegar a los 62 partidos por errores como el protagonizado ante Grecia. “Un fallo cómico por mi parte”, se burló el propio meta, un atleta que juega con un protector en la cabeza después de sufrir una fractura craneal. Cech es el líder de la República Checa.

CR es el futbolista más rematador de la competición con 22 tiros

Hoy seguramente será más exigido que nunca porque enfrente tendrá al futbolista más rematador de la competición con 22 tiros: Cristiano Ronaldo. Al portugués, a sus 27 años, le anima la posibilidad de convertirse en la estrella de la Eurocopa y reforzar su candidatura al Balón de Oro. Autor de 60 goles con el Madrid, su equipo le ha confiado la capitanía y la responsabilidad de optar al título. Aunque ha sido el futbolista de campo más utilizado del mundo durante la temporada (6.030 minutos en 71 partidos), de acuerdo a un estudio del Wall Street Journal recogido ayer por la agencia AFP, CR parece en plena forma después de su exhibición contra Holanda. Al igual que Cech, mantiene el reto de triunfar con su selección en una gran cita.

¿Qué opinión le merece Cristiano?, se le preguntó ayer a Rosciky, el jugador del Arsenal, buen conocedor del portugués en la Liga inglesa: “Es un gran delantero, pero defiende mal, y para ser el mejor hay que hacer las dos cosas”. Una lesión en el tendón de Aquiles tiene en ascuas a Rosicky, que no jugó contra Polonia y no pudo acabar el partido contra Grecia. Hoy es duda para el partido contra Portugal. A falta del futbolista referente de la selección, el protagonismo lo han asumido jugadores como Jiracek y Pilar, dos puñales doblemente goleadores; Hübschman, el volante que más balones recupera; Gebre Selassie, el primer negro en la historia de la selección, un buen lateral derecho; y Baros, un delantero que totaliza más faltas que cualquier defensa.

Cech, en un entrenamiento. ampliar foto
Cech, en un entrenamiento. EFE

Baros se cruzará con Pepe, un defensa intimidador, físicamente poderoso, buen cabeceador. “No podemos conceder faltas ni córners”, anunció el seleccionador checo Michal Bilek. Los checos se sienten a gusto con el clásico 4-2-3-1 mientras que Portugal utiliza un moderno 4-3-3. El último precedente en un partido de máxima importancia en la Eurocopa se saldó a favor de los checos: 1-0. Aquel encuentro se disputó en 1996. “Ahora, los portugueses siguen siendo favoritos como entonces”, recordó Bilek, “y vamos a ver si les sorprendemos de nuevo con una muy buena defensa. Frente a sus estrellas, nosotros vamos a anteponer el espíritu de equipo y el sentido del juego colectivo. Aprendimos a ser compactos después de que Rusia nos metiera un 4-1”.

Los portugueses fueron menos explícitos en sus manifestaciones y dieron la sensación de estar peleados incluso con los críticos de su país. El espíritu CR ha contagiado al grupo y quieren reivindicarse en cada pelota y en cada partido como el de hoy.

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