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Alcorcón-Valladolid, final de ‘Primera’

Ambos conjuntos se miden desde hoy en la eliminatoria por el ascenso

Javi Guerra, del Valladolid, intenta rematar en el último partido de Segunda ante el Alcorcón (2-2). Ampliar foto
Javi Guerra, del Valladolid, intenta rematar en el último partido de Segunda ante el Alcorcón (2-2).

Para Djukic es un alivio que esta sea el primer playoff de Segunda División en el que el ascenso no se pueda decidir en una tanda de penaltis. La decisión, tomada el año pasado por la Liga, evitará que otro momento decisivo de la carrera futbolística del serbio se decida desde los once metros. Miroslav Djukic (Sabac, Serbia; 1966) tuvo suficiente con aquel lanzamiento en Riazor en 1994. Ahora solo piensa en el posible ascenso del equipo que entrena, el Valladolid, que hoy (21.00, Canal+ y GolT) y el domingo se enfrenta al Alcorcón, con ventaja de campo, por acompañar al Deportivo y al Celta a la máxima categoría, de la que cayó hace dos temporadas.

Si la eliminatoria quedase empatada tras una hipotética prórroga en la vuelta, ascenderá el Valladolid, que quedó tercero en la temporada regular, nueve puntos por encima del Alcorcón. “Es una pequeñita ventaja”, se ríe Djukic por teléfono, “pero yo eliminaría también la prórroga, porque es imposible que los jugadores no lleguen justos”. Si fuese por él, la final se disputaría incluso a un partido. “Sería más humano”, dice el serbio, que ve cómo las lesiones han mermado su equipo.

Es el primer 'playoff' en que el ascenso no se podrá decidir en una tanda de penaltis

Sus jugadores llegan al límite. En las últimas semanas se han sucedido las bajas en el Valladolid. Podrán jugar los medios Óscar y Nauzet. Incluso podrá volver el portero Jaime Jiménez. Complicada la decisión de Djukic: el guardameta, que jugó todos los partidos de la temporada, se lesionó en la ida de las semifinales ante el Córdoba. Fue sustituido por Dani Hernández, al que los cordobeses no fueron capaces de marcar. “Es una decisión que debo tomar, pero sus actuaciones muestran que, ponga a quien ponga, difícilmente me equivocaré”, dice Djukic. En los partidos más decisivos de la temporada también intentará jugar Sisi, que en el último encuentro sufrió una luxación de hombro, del que tendrá que operarse al terminar la temporada. “Con el hombro salido, sin hombro o con media pierna Sisi dirá que puede jugar, pero tendremos que evaluar su estado”, comenta el serbio.

Todos quieren saltar al césped del Santo Domingo. Enfrente se encontrarán al sorprendente Alcorcón. En la temporada regular alfareros y vallisoletanos empataron en sus dos enfrentamientos, 1 a 1 Zorrilla y 2 a 2 en Madrid. Djukic sabe que la ida se disputa en un campo muy pequeño en el que le costará imponer lo que llama “la filosofía” del Valladolid, mandar sobre el rival. Porque el Alcorcón, explica, descoloca: es capaz de llegar al área con el balón jugado si no le da por aprovechar la velocidad de sus bandas, a la que siempre se suman los laterales para aprovecharse del buen juego aéreo de delanteros como Quini, Oriol o Borja.

“No hemos tenido la suerte de cobrar regularmente este año”

Djukic, entrenador del Valladolid

El Alcorcón, la revelación de la temporada, podría sorprender con su presupuesto humilde. No andan muy alejados los pucelanos. “No hemos tenido esa suerte este año”, ríe de nuevo Djukic cuando se le pregunta sobre si a él se le han pagado los salarios todos los meses, cuando jugadores como Nauzet han llegado a cuantificar los retrasos en seis mensualidades. “Por eso intentaremos que el equipo suba para que podamos ayudar al club a sanear sus cuentas y que endurezca el rumbo”, reflexiona el exdefensa del Deportivo, Valencia y Tenerife. “Sería un golpe muy duro quedarnos en Segunda. Aun así, yo tengo contrato para dos años. Pero ahora mismo solo pensamos en Primera”.

Para superar este último escollo Djukic confía en el aprendizaje del pasado. La temporada anterior el Valladolid cayó en la primera eliminatoria del playoff ante el Elche. “De eso aprendieron los jugadores, y aunque se les nota nerviosos y con miedo en estos últimos partidos, con los minutos se van quitando la responsabilidad”. En estos momentos en que el mundo del fútbol solo mira a Polonia y Ucrania, estos dos modestos están ante su final. “Apenas he visto nada de la Eurocopa, y la verdad es que casi ni me interesa”, dice Djukic. Ya la disfrutará cuando pasen estos 180 minutos – o 210 –, si su temporada, de la que ya apenas importan los 82 puntos conseguidos, tiene recompensa.

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