Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Propuse a dos compañeros perder el partido”

Matteo Gianello, exportero del Nápoles, confiesa que intentó amañar un encuentro contra el Sampdoria a cambio de dinero

Cesare Prandelli, seleccionador italiano.
Cesare Prandelli, seleccionador italiano. REUTERS

Hay tres fiscalías en Italia que están investigando sobre el amaño de partidos y las apuestas ilegales: la de Cremona, la de Bari y la de Nápoles. A ellas podría sumarse, si prospera la propuesta de Walter Veltroni, líder del PD (Partido Democrático), la comisión antimafia. La Fiscalía de Nápoles dio por cerradas ayer las investigaciones sobre Matteo Gianello (portero del Nápoles entre 2004 y 2011). Asimismo hizo pública la declaración que el jugador prestó en junio de 2011. En las más de cinco horas de interrogatorio, Gianello reconoció haber intentando manipular el resultado de un partido: el Nápoles-Sampdoria de la temporada 2009-10.

Gianello mantenía contactos telefónicos con Giusti, su excompañero en el Chievo. “Me habló de la posibilidad de compensar con dinero a 4 o 5 compañeros”, se lee en su declaración. “Les dije a un par de compañeros que cabría la posibilidad de ganar dinero si hubiésemos dejado ganar a la Sampdoria. Se lo propuse en un entrenamiento un par de días antes del encuentro a dos de mis compañeros de reparto en la defensa: Paolo Cannavaro y Grava. Su respuesta fue rotundamente negativa”, contó Gianello a los fiscales. “Ni intenté hablar con otros compañeros. Llamé a Giusti y le dije que no podía hacer nada”.

“No recuerdo con precisión la cantidad de dinero que habríamos recibido a cambio, pero seguramente se trataba de varias decenas de miles de euros”, prosigue Gianello en las más de  tres horas y medio de interrogatorio. Confiesa haber intentando manipular el resultado solo después de que los fiscales le hacen escuchar varias conversaciones telefónicas comprometidas con algunos de los jugadores que gestionaban los amaños.

El exportero utilizaba dos teléfonos. Se desprende de los papeles del Tribunal de Nápoles que los investigados utilizaban un lenguaje cifrado. “Cuando hablábamos de una habitación de cinco estrellas nos referíamos a cantidades de dinero de 5.000 euros; de diez estrellas, 10.000 euros”.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.