El factor De la Rosa

El piloto español volverá a pasarse horas y horas en el simulador de McLaren para tratar de mejorar un coche que, según Hamilton, "no está listo para pelear por el Mundial de F-1"

La alarma la activó el miércoles pasado Lewis Hamilton nada más bajarse del nuevo McLaren MP4-26 tras una jornada de ensayos tortuosa en la que estuvo gran parte del tiempo metido en el taller con el coche destripado. "No está listo en estos momentos para pelear por el título mundial", se lamentaba el británico. Al mismo tiempo, la escudería de Woking emitía un comunicado en el que anunciaba haber llegado a un acuerdo con Pedro Martínez de la Rosa para incorporarle, un año después de liberarle, como piloto reserva y probador.

Por más esfuerzos que hagan unos y otros en tratar de desvincular una cosa de la otra, lo cierto es que el regreso del español a McLaren tiene mucho que ver con el pobre rendimiento que ha exhibido hasta ahora el prototipo de 2011, que en ninguna de las sesiones preparatorias ha podido medirse en corto ni con Red Bull ni con Ferrari. Según los dos pilotos del equipo, Hamilton y Jenson Button, el principal problema es la falta de downforce, la carga aerodinámica, esa fuerza vertical que pega el bólido al asfalto.

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Se da la circunstancia de que McLaren es la escudería que más se ha arriesgado en su apuesta para el campeonato que arrancará el próximo día 27 en Melbourne. A simple vista, el departamento de diseño del McLaren Technology Centre ha optado por un diseño revolucionario. El elemento más llamativo son los pontones laterales en forma de u, que dibujan esta forma, según Paddy Lowe, el director técnico, con el fin de "alimentar con más y mejor aire la parte posterior del coche".

Si uno atiende a los datos que ha ofrecido hasta ahora la pretemporada, que terminará mañana en el circuito barcelonés de Montmeló, la propuesta no parece funcionar como los técnicos habían planeado. Aunque tampoco hay que olvidar que McLaren es uno de los contendientes que mejor evoluciona sus coches a lo largo del curso. En ello es en lo que Martin Whitmarsh, el jefe, Hamilton y Button esperan que De la Rosa les eche un cable.

"Es posible que esa voluntad que tiene McLaren de mejorar el monoplaza me haya ayudado a volver", reconocía ayer De la Rosa con la boca pequeña. En ese sentido, seguro que la escudería ha tenido en cuenta el papel que ha desarrollado durante el invierno en Pirelli, que le contrató para desarrollar los neumáticos que monopolizarán esta temporada la fórmula 1. "Llego con unas ganas tremendas de trabajar en un papel en el que tengo mucha experiencia. En cuanto a los Pirelli, no llevo ningún secreto escondido bajo el brazo. Pero sí que es verdad que soy el probador que más datos y experiencia tiene con ellos", añadía el catalán, de 40 años.

Según De la Rosa, su vuelta a McLaren se concretó pocas horas antes de anunciarse, circunstancia que no le ha permitido todavía conocer detalles significativos del coche por boca de los ingenieros. En cualquier caso, se muestra más optimista que Hamilton y en la línea de Whitmarsh. "En la fórmula 1 las cosas pueden cambiar mucho en solo dos semanas. Lo que sí me han asegurado los ingenieros es que tienen preparadas muchas mejoras", advirtió el piloto, que dejará la pista y volverá a pasarse horas y horas metido en el simulador, una PlayStation a lo bestia.

Ayer, el taller plateado estuvo cerrado todo el día. Antes de desplazarse a Montmeló, McLaren cambió sus planes, que habían previsto cuatro días seguidos de entrenamientos, de martes a viernes, y decidió hacer dos tandas de dos días cada una y sin salir al asfalto el jueves. Con ello persigue optimizar al máximo la última oportunidad de poner el coche en la pista, extraer datos y tener un día para contrastarlos antes de afrontar las últimas dos jornadas, hoy y mañana.

"Es demasiado pronto para decir nada definitivo sobre el MP4-26 o sobre cualquier otro de los coches de 2011. Los expertos fracasan siempre que intentan vaticinar los resultados de las primeras carreras en función de las referencias que tienen de los tests de la pretemporada. Yo no haré eso", sostiene Whitmarsh. "Lo único que puedo decir es que hemos tenido algunos problemas de fiabilidad, pero estoy seguro de que estamos en la dirección correcta y trabajaremos al máximo para demostrarlo", se defiende el responsable de carreras de McLaren. Cuando ni siquiera ha vuelto a pisar la fábrica, a De la Rosa se le amontona ya el trabajo.

Los mecánicos de McLaren trabajan en el coche de Hamilton en el circuito de Cataluña
Los mecánicos de McLaren trabajan en el coche de Hamilton en el circuito de CataluñaPAUL GILHAM (GETTY)

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