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Button sale ileso de un intento de asalto armado a su vehículo

Un grupo de individuos intenta asaltar el vehículo blindado que transporaba al piloto británico desde el circuito de Interlagos a su hotel

El piloto británico Jenson Button, de la escudería McLaren-Mercedes y actual campeón mundial de Fórmula 1, ha escapado ileso de un intento de asalto armado al vehículo que le trasladaba del circuito de Interlagos al hotel de São Paulo en el que se hospeda. El equipo McLaren-Mercedes explicó el incidente, acaecido tras la sesión de clasificación del Gran Premio de Brasil, a través de un comunicado. "En la tarde del sábado, durante el camino de vuelta del circuito de Interlagos a São Paulo, un grupo de asaltantes armados se acercaron al coche que transportaba a Jenson Button", ha comunicado la escudería.

El equipo británico ha precisado que "ni Jenson ni ninguno de los ocupantes del vehículo han resultado heridos" durante el intento de asalto gracias a la pericia del conductor, que ha escapado rápidamente del peligro en el coche blindado que transportaba al campeón mundial de 2009.

McLaren ha indicado que las autoridades brasileñas iban a proporcionar una escolta suplementaria al piloto de 30 años, así como a otros miembros de la escudería para trasladarlos esta tarde al circuito.

El propio Button relató el atraco al diario popular británico Mail on Sunday. "De repente, vi un hombre con un arma. Nuestro conductor dio un volantazo y pisó a fondo el acelerador", relata el piloto, quien asegura que no sabe si los asaltantes sabían quien era su objetivo. "Vimos a cinco hombres que llevaban armas automáticas. Mi conductor fue fabuloso, porque fue un momento realmente terrorífico".

Richard Goddard, el manager de Button, narró también el incidente a la agencia Reuters. "Me di cuenta de que uno de los tipos tenía algo que parecía un palo y alguien gritó: '¡Lleva un arma enorme!'. Y de repente apareció otro con un arma todavía más grande. Y comenzaron a correr hacia el coche con las armas en la mano. Dijimos al conductor: 'Vamos, vamos, vamos'. Y el chófer golpeó otros coches, consiguió abrirse camino a través del tráfico y logramos ponernos a salvo". "Menos mal que nuestro conductor y policía era estupendo y nuestro coche era muy duro, porque la cosa podía haberse puesto realmente fea", prosigue Goddard.

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