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El futbolista brasileño Serginho muere de un paro cardiaco en un partido

El jugador del Sao Caetano se desplomó en el área en el encuentro que su equipo disputaba contra el Sao Paulo

Trágica noche en el Campeonato Brasileño de fútbol. El defensa Serginho, de 30 años y perteneciente al Sao Caetano, cayó desmayado en el área durante el partido que disputaba su equipo contra el Sao Paulo. Minutos después murió en un hospital vecino al que había sido trasladado.

Tras su súbito desvanecimiento, en el minuto 14 del partido, el jugador no reaccionó a los masajes cardiacos ni a la respiración boca a boca que le practicaron los médicos de ambos clubes antes de trasladarle en ambulancia a un hospital cerano al estadio Morumbí, donde falleció pocos minutos después en la sala de cuidados intensivos. El médico Marco Aurelio Cunha, del Sao Paulo, ha señalado que cuando llegó hasta el jugador percibió que la situación era "crítica". Otro doctor, José Sánchez, ha declarado que Serginho "no tenía pulso periférico y respiraba con dificultad".

El llanto, los gritos de desesperación y las oraciones de los jugadores de ambos equipos, abrazados en mitad de la cancha, registrados por la televisión, mostraron el drama de la muerte de Paulo Sergio de Oliveira Silva. El árbitro decidió suspender el partido. "Conversé con los capitanes de los dos equipos y ambos dijeron que los compañeros estaban sin condiciones psicológicas de continuar jugando", ha afirmado el colegiado.

El presidente del Sao Caetano ha negado que Serginho, de 1,82 metros y 83 kilos de peso, tuviese problemas cardíacos. "Serginho no tiene problemas de salud. Puede ser otro tipo de problema, pero nada del corazón. Siempre se hacen exámenes, es una rutina del club. Puede haber salido algún tipo de alteración, pero nada para dar un problema de esos", ha afirmado. Sin embargo, el guardameta titular de Sao Caetano, Silvio Luiz, ha señalado que su compañero "tenía problemas cardíacos" y "estaba siguiendo un tratamiento en el corazón, pero los riesgos de sufrir un ataque eran de más o menos el uno por ciento. Todo eso fue descubierto en los exámenes periódicos que cumplimos", ha añadido el guardameta.