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El doble de Stallone que enseña a galopar a Bebe

Ignacio Carreño ha trabajado como especialista en ‘Rambo’ y ‘Braveheart’. Ahora participa en la nueva serie de Enrique Urbizu, 'Libertad'

El especialista Ignacio Carreño en el rodaje de 'Libertad', la nueva serie de Enrique Urbizu.
El especialista Ignacio Carreño en el rodaje de 'Libertad', la nueva serie de Enrique Urbizu.

Una densa niebla cubre el Monasterio de San Bartolomé de Lupiana, en Guadalajara. Un fuerte olor a incienso acompaña a los actores —divididos entre nobles y bandoleros de la España de 1807—, al director —Enrique Urbizu— y a todo el equipo técnico en el rodaje de la serie Libertad, protagonizada por Bebe y Jason Fernández. Supervisando la acción está Ignacio Carreño, el especialista de la serie, que no aparta la mirada de los caballos en su camino a un edificio que en la ficción representa a la hacienda de Don Anastasio, interpretado por Pedro Casablanc. Carreño no es un novato, lleva 43 años haciendo cine. “Hago de todo, peleas, también con espadas, saltos a caballo, en moto, coche... y he hecho del doble de Stallone en Rambo”, explica en un descanso del rodaje. “Toco todos los palos, y el más complicado es el de los caballos”.

“Los caballos se mueven”, suelta Urbizu cuando se le pregunta por lo más difícil de este rodaje. El equipo coincide en la dificultad de una producción en la que hay 19 actores a caballo, más los caballistas profesionales que interpretan a los escopeteros. “Es un trabajo delicado, porque no todos los caballos sirven para hacer de todo. A base de trabajar y ensayar con ellos logramos que cada uno vaya en el suyo y haga sus planos, que parezca que llevan montando toda la vida, y algunos cuando llegaron no sabían hacer nada”, señala el especialista. El equipo de actores ha estado dos meses, durante unos tres días a la semana, dos horas al día, practicando en la finca que Carreño tiene en El Molar (Madrid) antes de comenzar la grabación.

Durante las 15 semanas del rodaje, que se ha desarrollado en distintas localizaciones de la Comunidad de Madrid, Segovia, Cuenca y Guadalajara, les ha hecho frío, viento y lluvia. “Se nos han juntado tantas cosas que se hace todo muy difícil”, apunta Carreño. “No tenemos acciones espectaculares, agresivas, de caballos cayendo, pero tenemos subidas y bajadas por caminos peligrosos, han cruzado ríos que cubrían prácticamente a los caballos y galopadas”, resalta. El especialista ve el mérito de esta producción, en la que no se han empleado dobles y se ha rodado en un 90% en exteriores, en el trabajo de tantos actores “que no montaban mucho, o nada”, y en lo bien que se han acoplado a los animales y a las difíciles condiciones.

Carreño comenzó a montar desde muy pequeño. “Yo iba a un picadero con unos amigos, que tenían caballos. Veía cómo montaban y me encantaba”, así que le dijo a su madre que él quería hacer eso. Lo que comenzó como una afición los fines de semana se convirtió rápidamente en una profesión. “Como todo en la vida, son casualidades”, comenta quitándole importancia a una carrera que le ha llevado por todo el mundo. “Un día fueron al picadero a buscar gente para hacer de caballista y acabé de especialista”. Esa primera película fue El lobo negro, de 1980. Carreño tenía solo 16 años. “Hoy estaría prohibido”, confirma. “Yo, como ya hacía saltos y acrobacias, dije que sí. Y ahí descubrí mi futuro, dije: a mí lo que me gusta es esto”.

Jason Fernández, Bebe, y Sofía Oria en 'Libertad'.
Jason Fernández, Bebe, y Sofía Oria en 'Libertad'.

En seguida dio el salto a Estados Unidos, donde hizo de doble de Arnold Schwarzenegger en Conan, el destructor (1984). “Me vinieron a buscar”, apunta. “La mili no me dejó ir a todo el rodaje, así que fui a la segunda parte. Estuvieron seis meses, más o menos, en México, y yo fui los dos últimos”. A Conan le siguieron otras como Rambo III —película que le otorgó definitivamente el reconocimiento de la industria—, Soldado Universal, El primer caballero y Braveheart entre una larga lista. Pero estos títulos no impresionan a Carreño, quien tiene claro que a él donde le gusta estar es en España. Así que al cumplir los 30 decidió volver a casa. “Pasé mucho tiempo fuera, tenía una niña pequeña y me daba mucha morriña”, insiste.

En España la lista tampoco es corta: El día de la bestia, Airbag, Cuéntame cómo pasó y Gigantes, también con Urbizu —que repite con el mismo equipo creativo en esta nueva serie de Movistar + que aún no tiene fecha de estreno—, son algunas de las producciones en las que ha trabajado. Ahora, afirma, están aumentando los rodajes con animales en las series. “Antes no había este volumen, podía salir un caballo, dos, tres. Pero lo que se está produciendo ahora mismo no lo veía desde Curro Jiménez. Se hace mucho estudio y mucha comedia”. Carreño reconoce que trabajar en España es más complicado. “Aquí tenemos menos medios, así que es más complicado hacer las cosas. Vamos sobre lo que hay y con eso lo tenemos que hacer”, continúa. “Hay que agudizar más el ingenio, y eso nos hace mejores”. 

Bandoleros indomables, gobernadores corruptos y burgueses despiadados

Una madre y su hijo, bandoleros indomables, gobernadores corruptos y burgueses despiadados. En esta producción no importan las clases ni los títulos nobiliarios, lo que mueve al ser humano es la búsqueda de esa libertad que da nombre a la ficción. La serie cuenta la historia de Lucía, La Llanera (Bebe), y de su hijo Juan (Jason Fernández), nacido en prisión. Tras diecisiete años encarcelados ambos esperan poder disfrutar de su libertad soñada: una vida tranquila en una casa humilde. Pero nada más salir, madre e hijo se convertirán en moneda de cambio de dos grupos de bandoleros y serán perseguidos tanto por ellos como por los escopeteros del Gobernador (Luis Callejo).

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