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Sabrina Duque: “Le daría el Cervantes a Rosa Montero”

La escritora ecuatoriana residente en Nicaragua es autora de ‘VolcáNica’

Sabrina Duque, vista por Setanta.
Sabrina Duque, vista por Setanta.

Nacida en Guayaquil (Ecuador) en 1979, Sabrina Duque estaba escribiendo sobre los volcanes de Nicaragua, el país en el que vive, cuando entró en erupción la oposición estudiantil contra Daniel Ortega. El resultado es VolcáNica (Debate)

¿Qué lectura o qué hecho la llevó a ser cronista? Mi mejor amigo me regaló Noticia de un secuestro cuando me gradué del colegio. Era Gabriel García Márquez, pero no era una novela. Descubrí que el periodismo podía ser escrito como literatura y empecé a soñar con hacer algo así.

¿Qué libro ajeno de crónicas le habría gustado escribir? Samba, de Alma Guillermoprieto.

De no ser escritora le habría gustado ser... Pastelera o neuróloga.

¿Qué debería hacer la comunidad internacional mañana mismo para arreglar la situación en Nicaragua? Me encantaría creer en una solución mágica, pero la comunidad internacional sólo puede hacer lo que hasta ahora: presionar para que acabe la dictadura, reconocer a las víctimas, exigir en los foros una transición democrática, ofrecer sus buenos oficios... Creo que el arreglo sólo ocurrirá desde adentro.

Cuando se vaya de Nicaragua, ¿qué volcán echará de menos? Al Momotombo, ronco y sonoro, que veo casi todas las mañanas.

¿A qué personaje le gustaría conocer para escribir un perfil suyo? A la neuróloga portuguesa Hanna Damásio. Ella fue la pionera en usar tomografías computarizadas y resonancias magnéticas para investigar la estructura del cerebro y estudiar las funciones del lenguaje, la memoria y las emociones.

¿Qué tiene Guayaquil que está dando tan buenas autoras últimamente? Mi teoría es que somos las hijas de las Mujeres del Ático, un colectivo de literatura fundado en los ochenta. Leían a mujeres. Hablaban de feminismo. Algunas hacían obras de teatro. Otras escribían columnas de opinión. Eran una anomalía en una ciudad tan conservadora y machista. Además, Mónica Ojeda, María Fernanda Ampuero, Solange Rodríguez Pappe y yo estudiamos en la Universidad Católica, y varias de nuestras profesoras eran escritoras o críticas literarias. Fue en esa universidad, con esas profesoras, donde empecé a leer a Sonia Manzano y a Alicia Yánez Cossío, estupendas autoras ecuatorianas de las que no había escuchado hablar antes.

¿Qué tres libros de crónica latinoamericana publicados en el siglo XXI recomendaría? ¿Sólo tres? ¡Es muy poco! 38 estrellas, el último de Josefina Licitra, La eterna parranda, de Alberto Salcedo Ramos, y Frutos extraños, de Leila Guerriero.

¿Cuál es la película que más veces ha visto? La Guerra de las Galaxias.

Si tuviese que usar una canción o una pieza musical como autorretrato, ¿cuál sería? Caderno de Toquinho.

¿Qué encargo no aceptaría jamás?  Cualquier cosa que implique hacer a otros lo que no quiero que me hagan a mí.

¿Qué está socialmente sobrevalorado? Las redes sociales.

¿A quién le daría el próximo premio Cervantes? Este año “le toca” a España, ¿cierto? Pues a Rosa Montero.