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“El público siente en el pecho cada golpe de tuba”

El festival Maig di Gras importa a Burriana del 16 al 19 de mayo la alegría y la atmósfera creativa del icónico carnaval de Nueva Orleans

Ha logrado no solo hacerse hueco sino echar raíces en una provincia, la de Castellón, repleta de citas festivaleras. El Maig di Gras regresa por cuarto año consecutivo a las calles de la localidad de Burriana. Desde hoy y hasta el próximo domingo, 19 de mayo, este rincón del Mediterráneo se transformará de la mano de este idiosincrásico festival en una pequeña Nueva Orleans para compartir el nacimiento y la evolución de la música negra y su expansión por todo el mundo. Para reproducir la atmósfera creativa de una ciudad convertida en hogar para cantantes y compositores como Louis Armstrong, Fats Domino, Pete Fountain, Ellis o Wynton Marsalis. Para recrear esa urbe donde la música está viva cada día y sale de los clubes nocturnos y las salas de conciertos para asentarse en los parques, en las iglesias y el asfalto.

Llegan días de soul, funk, latin jazz, reggae, swing y balkan junto a brass bands (formaciones de viento capaces de ambientar tanto un desfile como una boda o un funeral) como Broken Brothers, Les Flanfures Brass Band o la Balkan Paradise Orchestra y las coloridas second lines, señas de identidad del Maig di Gras y de la multicultural ciudad bañada por el Misisipi. Cuatro jornadas para respirar alegría. Días de pasear con los paraguas, porque en el Maig di Gras hay paraguas, y muchos, al estilo carnavalesco de Nueva Orleans; y de bailar entre los músicos sintiendo en el pecho cada golpe de tuba, cada solo de trompeta.

“El Maig di Gras es, sobre todo, ocupar las calles. Un estallido de vida a través de la música. Es democratizar y hacer partícipe a todo el mundo de las bandas de calle y la música en directo de manera gratuita. Sin importar edad o condición”, explica su director, Vicent Aleixandre. “Es crear comunidad con personas y colectivos que tienen cosas que aportar, tener poder transformador mostrando realidades diferentes. Es una fiesta con mucha conciencia y Nueva Orleans y sus particularidades casi místicas nos vienen como anillo al dedo”, apostilla Aleixandre.

Maig di Gras.
Maig di Gras.

El nombre del festival es un juego de palabras. Una fusión entre Mardi Gras, la fiesta más icónica de Nueva Orleans, y el nombre del mes de mayo en valenciano, maig, “que es cuando estalla la vida en las calles de Burriana”.

Este torbellino cultural ha sabido esperar su momento y ganarse al público poco a poco pero con paso firme. Diez años rindiendo culto a la música negra de puertas para adentro desde Naraniga, un pequeño local de Burriana, han servido de plataforma sólida para dar el salto al formato festival. Naraniga fue la zona cero del evento. “Somos muy frikis y la gente de la escena estatal nos apoya y nos da cariño. Entienden la cabezonería y el esfuerzo”, añade Aleixandre. Hace seis años la asociación cultural Soul Explosion, promotora del festival, echó a rodar “para divulgar el mensaje más allá del local y esto no para”. Al festival se ha unido recientemente la creación de la productora Soul Finger “con la intención de proyectar aún más este tipo de cultura, asesorando a salas y entidades allá donde nos reclamen”.

La cabezonería ha dado sus frutos. Y en sus cuatro ediciones, el festival ha logrado el objetivo: que se respire alegría real. “En todo este tiempo hemos visto crecer el entusiasmo de la gente y las ganas de disfrutarlo. Sienten el festival como propio y lo viven en plenitud, y quienes se suman cada año se impregnan rápidamente de esta pasión. Las second lines del Maig di Gras te cargan las pilas para todo el año”, apunta el director.

El tesón se plasma también en una programación extensa y “trufada de joyitas, presentaciones de libros, exposiciones, intervenciones plásticas, talleres la jam session, propuestas para los más pequeños...”.

Maig di Gras 2019

En lo estrictamente musical, el cartel blinda su nivel y suma una brass band extra “para potenciar lo que nos hace diferentes, el color en las calles”. Por Burriana desfilará a ritmo de gospel, funk y jazz la pamplonica Broken Brothers, el talismán del festival. “Llevan cuatro años con nosotros y son brutales tanto para quemar zapatilla como para echar la lagrimita cuando te atraviesan con una espiritual. En definitiva, muy buenos y muy brutos. Soplan el instrumento como si se fuese a acabar el mundo”, señala Aleixandre.

Como primera apuesta internacional debuta en la península Les Fanflures Brass Band, una formación surgida en Toulouse que ofrece una enérgica mezcla de funk, hip hop y jazz con su toque francés. Un torbellino rítmico promovido por Gabriel Ray, que un buen día se plantó en la ciudad de Luisiana con su trombón para empaparse de su música y cultura con los mejores músicos y bandas locales.

“Pura actitud y fuerza” es la que proyecta la barcelonesa Balkan Paradise Orchestra. “Diez instrumentistas de viento y percusión, mujeres poderosas que nos traen un estilo, el balcánico, del que queremos empezar a beber. Sus directos tanto en calle como en escenario son explosivos. Imperdibles”, advierte la organización.

Balkan Paradise Orchestra
Balkan Paradise Orchestra

El público también podrá disfrutar de los directos en formato escenario de las citadas brass bands acompañadas de la internacionalmente conocida formación de Turín The Uppertones. Lo harán en el marco de la colaboración entre el Maig di Gras y el festival internacional reggae de Benicàssim Rototom Sunsplash, donde actuaron los italianos en 2018. “Este año queríamos dar a conocer la influencia del ‘rhytm and blues’ de Nueva Orleans y su aportación a la música jamaicana. Para esto The Uppertones son los mejores de Europa sin duda. Un potente trío de trombón, piano y batería con Mr. Tbone a la cabeza. Su directo es viajar a los años 50, pura magia”.

El Maig di Gras se hará eco también de proyectos locales como la Borriana Big Band, el bluesman y luthier Meter Mano Rara, que actuará acompañado de los músicos de La Societat Ca Blues; Swing di Gras y la participación de todas las escuelas de música de Burriana. “Queremos hacer cantera, nuestro sueño confesable es crear una brass band en la zona”, añade la organización.

Las sesiones de dj correrán a cargo de Sister Lau, Saul Ska Ba y Antonio Pata Negra (desde la valenciana Benimaclet), tres activistas de la propagación de la música y cultura a través de la Bredda Jamaican Music Club; de Cinnamon dj; Voro Punxadiscos; Mash Masters; Ferran Granola; Second Line Djs y Bernat Fa. Y junto a todos ellos, desde Granada, Sr. Lobezno, todo un referente de la música negra en la península a través del referencial club Afrodisia y en diversas facetas: promotor, coleccionista de discos de música negra, pinchadiscos y compilador.

La agenda de actividades se completa con intervenciones murales, exposiciones colectivas y fotográficas, presentaciones literarias, talleres de baile, una amplia oferta gastronómica, concurso de paraguas, proyecciones y mesas redondas en el entorno de la Plaza Mayor de Burriana. Una ciudad mediterránea que inicia, hasta el próximo domingo, su particular camino de retorno al Misisipi. A la piedra Rosetta del jazz, pero también al hogar del gospel, zydeco, cajún, latin, R&B, del country, el blues, el reggae y del buen Rock n'Roll.

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