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¿Ha perdido el rumbo ‘Juego de tronos’?

A la serie le llueven las críticas en las últimas semanas por la falta de verosimilitud en algunos aspectos. Este artículo contiene 'spoilers'

A falta de un capítulo para que termine la séptima temporada de Juego de tronos —y en este artículo comentaremos lo ocurrido hasta este punto, cuidado con los spoilers—, las cosas están que arden en los Siete Reinos, y nunca mejor dicho. Jon, Daenerys, Sansa, Cersei, Arya, Tyrion, Jaime y demás siguen tratando de urdir alianzas entre casas para intentar, por un lado, hacerse con el ansiado Trono de Hierro y, por otro, contener la gran amenaza procedente de más allá del Muro con los caminantes blancos y su ejército de muertos. Los Stark, Lannister, Targaryen y demás siguen adelante en sus empeños ajenos a la tormenta de comentarios escépticos que han generado algunos acontecimientos y circunstancias de los últimos capítulos emitidos.

La que fuera una de las series favoritas de crítica y público se ha convertido ahora en diana de críticas que ponen en duda la verosimilitud y coherencia interna de esta obra de fantasía. Es un mundo con dragones y zombis, sí. Pero en el que hasta ahora todo se mantenía dentro de su propia lógica. Pero en los últimos capítulos, dicen esas críticas, esa consistencia ha explotado por los aires.

Quedan solo siete capítulos para que termine la serie (el episodio de este domingo y los seis que compondrán la octava y última entrega, con fecha de emisión todavía pendiente pero lejana). Y en Juego de tronos ahora la acción se sucede a toda velocidad. Si en una escena vemos a un personaje en una punta del mapa, cinco minutos después puede que le veamos en la punta contraria. En realidad, ese poder de teletransportación corresponde a elipsis temporales con las que los responsables de la serie ahorran un tiempo ahora más necesario que nunca ante la proximidad del final. En aquellos largos viajes vimos a los personajes desarrollarse, generar relaciones y conectamos con ellos. Pero a estas alturas ya hemos conectado (o no) y el desarrollo de los personajes ha cedido paso a la acción y el espectáculo. Las quejas de que la acción era demasiado lenta en anteriores temporadas se han transformado ahora en protestas por la celeridad de la misma. "Se echan de menos los tres capítulos que han reducido a esta temporada", dicen posiblemente los mismos que antes se quejaban de que no pasaba nada en la serie.

¿Ha perdido el rumbo ‘Juego de tronos’?

Con el sexto capítulo de la temporada, Más allá del Muro, las críticas se han disparado. Es uno de los episodios más espectaculares de la serie, pero muchos han preferido dedicar el tiempo a realizar cálculos temporales o tratar de medir la distancia que puede recorrer un hombre corriendo, un cuervo o un dragón (¡!). El director del capítulo, Alan Taylor, ha tratado de responder en Variety a las críticas. "Somos conscientes de que la gestión del tiempo está siendo un tanto confusa", dice Taylor. "Tenemos a Gendry corriendo de vuelta, cuervos volando a una cierta distancia, dragones teniendo que volar otra cierta distancia... En cuanto a la experiencia emocional, pasan una noche oscura en la isla en términos narrativos. Intentamos asegurarlo un poco con el eterno crepúsculo del norte del Muro. Creo que hubo un esfuerzo para falsear la línea temporal un poco sin decir exactamente cuánto tiempo estuvimos allí. Funcionó para unas personas pero para otras no lo hizo. Parecen estar muy preocupados por cómo de rápido puede volar un cuervo, pero hay un elemento llamado 'imposibilidad verosímil' que es lo que intentas conseguir, más que una 'verosimilitud imposible'. Creo que estamos dando demasiada importancia al tema de la verosimilitud, pero espero que la fuerza de la historia prevalezca sobre todo esto".

¿Está traicionando Juego de tronos su verosimilitud? Es más, ¿realmente importa si lo está haciendo? Los fans hicieron un pacto con la serie: vale, me creo que hay dragones, que hay un Rey de la Noche que transforma los muertos en zombis de su ejército, que Bran es el Cuervo de Tres Ojos con todos esos poderes... Y resulta que cuando más entretenida se ha puesto la serie, cuando cada semana nos ofrece un espectáculo visual superior, es cuando más pegas le encontramos porque, decimos, son ellos los que están rompiendo el pacto.

¿Ha perdido el rumbo ‘Juego de tronos’?

Es obvio que, si se piensa detenidamente, a algunos acontecimientos se pueden ver las costuras. ¿A quién le puede parecer una buena idea ir a por un muerto viviente y recorrer con él los Siete Reinos para llevarlo ante Cersei? ¿De dónde sacan esas cadenas los caminantes blancos para sacar el dragón del agua (y cómo enganchan las cadenas al dragón)? ¿A quién se le ocurre tirar piedrecitas a los muertos desde la isla en la que te refugias? Qué casualidad que el tío Benjen aparezca justo en el momento adecuado y Daenerys llegue justo a tiempo...

Todo eso es cuestionable, por supuesto. Pero no dejemos que el exceso de análisis de las series nos estreopee la diversión. Disfrutemos de ese enorme espectáculo que es Juego de tronos. Aunque los cuervos lleven mensajes más rápido que WhatsApp o a Jon Nieve se le ocurra de repente llamar Dany a Daenerys.

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