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libros

Pensando en el futuro

Belén Barreiro ilumina espacios nuevos en un debate público que se ha ido enquistando en rincones de contenido puramente político

Un joven consulta su móvil en São Paulo (Brasil).
Un joven consulta su móvil en São Paulo (Brasil).

Lo mejor de este libro es el anexo” es una frase poco habitual en la crítica literaria, pero se adapta como un guante a La sociedad que seremos, porque en él están sus cimientos. El ejercicio que ha hecho Barreiro se basa en un trabajo empírico excepcional, y los apéndices proporcionan un torrente de datos que recorre el texto principal y da fuerza a su tesis central: la división de la sociedad española en cuatro porciones a partir de dos brechas. La primera es la que separaría a acomodados de empobrecidos en función de cómo han superado la crisis; la segunda pondría a digitales (integrados en Internet) frente a analógicos. Las cuatro categorías resultantes son, según Barreiro, claves para comprender no sólo comportamientos sociales y de consumo, sino también preferencias políticas, desde la crítica al sistema hasta el voto.

Pensando en el futuro

Al combinar un modelo explicativo potente pero simplificador con una perspectiva poliédrica sobre los españoles construida a base de números, el libro se abre a la negociación entre hipótesis y resultado. Trasladada a un contexto ensayístico, mantiene la misma tensión productiva que hace avanzar el pensamiento científico. En su haber, el texto cuenta con una capacidad poco habitual para iluminar espacios nuevos en un debate público que se ha ido enquistando en rincones de contenido puramente político, casi como si los partidos fuesen los únicos actores políticos existentes y los votantes solo fueran votantes. Barreiro devuelve a los segundos la dimensión de personas que socializan, se informan, compran, protestan…, en definitiva, deciden más allá de las urnas. La autora se preocupa de perfilar con precisión los contornos y los puntos de conexión entre individualidades. Al mismo tiempo despoja a los partidos de su monopolio artificial de la vida pública y los pone en un contexto más amplio que ayuda a comprender tendencias de mayor recorrido en las cuales el rojo, el azul, el morado y el naranja se mezclan con otros tonos.

Este texto, en definitiva, nos ayuda a sacar un poco la cabeza fuera del agua y a ampliar la discusión. Pero al abrir el debate también se sitúa como posible diana. Es posible, por ejemplo, que la tesis de Barreiro no dé suficiente protagonismo a la dimensión de clase dura. Más allá de la percepción subjetiva dicotómica de haber perdido o no tras la crisis, los propios datos dejan entrever que hay algo menos líquido detrás de las diferencias en la sociedad que seremos. Algo que fragmenta (y en más de dos trozos) tanto el eje digitales-empobrecidos como el de analógicos-digitales. Pero, en cualquier caso, esta grieta por la que entra la crítica muestra, una vez más, dónde reside el mayor mérito de Barreiro con este libro: no es, ni pretende ser, un tratado grabado en piedra, sino un instrumento para pensar el camino que se abre ante nosotros.

La sociedad que seremos. Belén Barreiro. Planeta, 2017. 284 páginas. 18,50 euros.