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El golpe de gracia

Elena Alonso explora las tensiones de lo afectivo con el entorno en una de las mejores intervenciones en Matadero

Intervención de Elena Alonso en Matadero.
Intervención de Elena Alonso en Matadero.

Indicios, el ruido de fondo. Todo lo que está ahí y a lo que nadie presta atención. Por ese lugar pasean los ojos Elena Alonso (Madrid, 1981) en el espacio Abierto × Obras de Matadero Madrid. Empieza con nada y da un salto de esos en los que el cuerpo parece detenerse en el aire un minuto y vuelve a caer de pie. Da con una idea impecable: la vida que existe debajo de las cosas. Un motor silencioso como el que hay en la poesía china, llena de palabras vacías para que el aliento circule por el poema como el viento por las ruinas.

Y algo hay de eso aquí, de circulación y de ruina. Hace frío y no sólo por la antigua condición de cámara frigorífica de este espacio que Matadero pone en manos de los artistas para ocuparlo y reinterpretarlo. Un espacio como poco difícil. Tal vez sean los boquetes abiertos en el techo por los que entra la luz, algo anómalo en este espacio que siempre está a oscuras. Los agujeros están repartidos por la cubierta de las naves laterales y se habían ocultado en la última reforma. Ahora, Elena Alonso los ha reabierto para hablar de ese espacio que tantas veces crece alrededor de una duda o una idea, porque de eso habla su trabajo: de las tensiones vincu­ladas a lo afectivo con el entorno.

Aquí lo ha llamado Visita guiada y tiene forma de pasamanos, y es una de las mejores intervenciones que se recuerdan. Rodea toda la nave siguiendo el camino de los agujeros del techo, que dejan ver una galería superior antes oculta al espectador. A ratos es una guía y a ratos se convierte en frontera. Todo deviene un juego de contrastes, de impedimentos y de posibilidades. Está hecha de madera, cemento, corcho, escayola pintada y cobre, y pone de manifiesto el interés de la artista por la artesanía y el diseño. Había dado ya pistas de ello en Canto blanco, su última exposición en Espacio Valverde, su galería en Madrid. Es una escultura expandida que tiene mucho de dibujo, el verdadero motor de sus obras, con el que trata de generar espacios indeterminados como reflejo de un mundo real alterado. Universos de interacciones de formas geométricas e indefinidas, de reglas e imprecisiones. Eso que no ve nadie porque siempre está ahí.

Visita guiada. Elena Alonso. Abierto × Obras. Matadero Madrid. Hasta el 30 de abril.