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JOSÉ PABLO LÓPEZ SÁNCHEZ

“Telemadrid no tiene que expulsar a nadie”

El nuevo director general de RTV-Madrid afirma que "la causa que defendía la cadena no era la de la Comunidad"

El director general de Radio Televisión Madrid, José Pablo López Sánchez.
El director general de Radio Televisión Madrid, José Pablo López Sánchez. EFE

Desde su salida al aire en 1989, Telemadrid ha tenido una vida convulsa. Tras unos inicios en los que aportó modernidad a un panorama audiovisual anquilosado y varios amagos de privatización, pasó a convertirse en un instrumento al servicio del Gobierno regional de la popular Esperanza Aguirre. El expediente de regulación de empleo que supuso en 2013 el despido de 861 trabajadores (dos tercios de la plantilla) fue la puntilla. El presupuesto se jibarizó, la producción propia desapareció, los platós se apagaron y la audiencia se desplomó. Ahora, la compañía inicia una nueva etapa con José Pablo López Sánchez (Sayalonga, Málaga, 1977) como director general, cargo para el que ha sido designado por la Asamblea de Madrid con el respaldo del PP, Ciudadanos y el PSOE y la abstención de Podemos.

Prodecente de 13 TV, López Sánchez fue también responsable jurídico de La Sexta. Se incorporó a su despacho del ente público RTV-Madrid el martes.

Durante sus primeros días en la sede de la cadena, en la Ciudad de la Imagen, ha estado sepultado bajo una montaña de documentos. “El principal problema es poner la fábrica en marcha”, dice a EL PAÍS. “Es imprescindible hacer una auditoría técnica para saber cómo están los platós, los controles de realización y continuidad, las cámaras... Algunos materiales llevan cuatro años sin ser utilizados”.

Uno de sus primeros retos es producir internamente los informativos y los formatos de actualidad. Ahora, las distintas ediciones de Telenoticias se realizan en la sede de la cadena, pero los espacios de actualidad los crean dos productoras privadas en estudios en las Torres Kio: el matinal Las claves del día corre a cargo de Cuarzo y Boomerang firma el vespertino Aquí Madrid.

El máximo responsable de Telemadrid aspira a que este tipo de formatos —“que afectan a la línea editorial de la cadena”— se produzcan en las instalaciones de la compañía. Considera que “la columna vertebral que justifica un servicio público son los informativos y los programas de actualidad”, teniendo claro que este género “no se reduce a la opinión de los políticos”. “Hay una sociedad civil muy viva y dinámica. Las organizaciones sociales y los movimientos culturales deben tener acceso a los medios públicos”, recalca.

Será al inicio de la próxima temporada, en septiembre, cuando se aborde el relanzamiento de la parrilla. López Sánchez aspira a poner en antena una programación “transversal, abierta, moderna y cosmopolita”, percibe que el fin del bipartidismo obliga a gestionar los medios públicos con otros criterios y enfatiza que Telemadrid “no debe expulsar a nadie”. Considera que en los últimos años ha habido en la televisión autonómica mucha ideología y poca gestión. “Por un lado, el grupo se hizo insostenible económicamente, la deuda se hizo enorme y su configuración industrial no era acorde con los tiempos. Por otro, la causa que defendía no era la de la Comunidad de Madrid”.

El consejo de administración de RTV-Madrid definirá las líneas generales de la televisión y radio autonómicas en la llamada Carta básica. Hasta que esté redactada y aprobada por una mayoría de dos tercios de la Asamblea, el plan de acción del nuevo equipo pasa por mejorar la comercialización publicitaria, quitar la “grasa” y ejecutar el presupuesto. De momento, se ha prorrogado el del año anterior, que ronda los 80 millones. A través del contrato-programa, el Gobierno regional aporta 67 millones, nueve proceden de la publicidad y el resto son ingresos derivados de la comercialización de contenidos.

Explorar una línea de ficción propia similar a la que tienen otros canales públicos autonómicos figura también entre las prioridades de la etapa que ahora comienza. “La ficción permite fidelizar la audiencia, aunque no vamos a entrar en competencia con Atresmedia o Mediaset; no tenemos recursos para abordar superproducciones”, remarca López Sánchez, quien aspira a incrementar poco a poco la cuota de pantalla de Telemadrid (4,8% de media en 2016), reestructurar el segundo canal (La Otra, 0,7%) para que deje ser un dial de redifusiones y revitalizar la radio, que apenas suma 8.000 oyentes.