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Un ‘reality’ para dar vida a una orquesta

La 2 de Televisión Española presenta 'Virtuosos', un 'talent show' que busca jóvenes aspirantes a concertistas

Un momento de la grabación de 'Virtuosos'.
Un momento de la grabación de 'Virtuosos'.

Ramón Torrelledó busca 70 almas. Siete decenas de enérgicos espíritus al servicio de la música. Y las necesita para que respire a través de ellas lo que para este director y compositor es el instrumento más completo que existe: una orquesta sinfónica. Para crearla ha recorrido toda España en busca de talentos, músicos jóvenes y no tan jóvenes, dispuestos a trabajar en equipo para arrancarle las notas más bonitas a la música clásica. Esta aventura es el eje central del programa Virtuosos, el nuevo talent show que La 2 de Televisión Española emite los domingos a las 12.00.

“Es la primera vez que un programa de televisión muestra en qué consiste el trabajo de un director de orquesta con su equipo”, asegura Torrelledó, quien además de participar activamente en el casting (al que se presentaron más de 100 aspirantes) ha sido el encargado de impartir las clases magistrales a los seleccionados. No solo eso. El director también ha hecho magia. Virtuosos cuenta con 13 episodios. Los 12 primeros reflejan las audiciones de los jóvenes intérpretes, que se enfrentan a un jurado, en ocasiones duro y rígido, encargado de seleccionar a los integrantes de la futura orquesta. Pero donde de verdad crea magia Torrelledó es en el último capítulo, en el que los 70 instrumentistas seleccionados se unirán por primera vez para dar un concierto en el Teatro Monumental de Madrid. Todo en tiempo record. El director solo ha contado con dos ensayos con el conjunto entero antes de la gran actuación final. Y está impresionado con el resultado. “Conseguir que suene una orquesta como ha sonado esta, con solo dos días de ensayo, es increíble”, apunta.

Virtuosos se basa en una idea original de Tacho de la Calle, un proyecto que llevaba madurando más de seis años. El director y realizador se declara aficionado a la música clásica pero no se conformaba con ser un mero oyente, quería hacerla accesible. Y para ello pensó que lo mejor era mostrar su lado más desconocido. “El programa pone el foco en el punto de vista del intérprete. Enseña la música desde el sudor y el esfuerzo que supone. Pero no de un modo técnico exclusivamente, también práctico. A la gente que no le gusta la música clásica le va a atraer la dinámica, es un formato nuevo”, asegura. Este espacio pretende promocionar el talento de jóvenes músicos (algunos no tienen más de 10 años) y acercar este género al público con una imagen renovada y cercana. Pero entre sus objetivos también está el asentar una cultura orquestal que Torrelledó echa en falta en la enseñanza musical en España. “Ser intérprete de una orquesta para algunos tiene carácter peyorativo pero es por desconocimiento. Además, hay que ser conscientes de que el presente y el futuro del trabajo de un músico es en equipo. Es casi imposible ser solista, si tenemos en cuenta la cantidad de profesionales que hay”, matiza. Es más, según el director, ser un virtuoso no garantiza que este se vaya a adaptar bien a un conjunto instrumental. “De la misma forma que el mejor equipo de fútbol no está asegurado porque haya 11 Ronaldos”, añade.

El conjunto que ha visto nacer el programa de Televisión Española ha sorprendido por su sonido. Ya tiene nombre: Orquesta de virtuosos de la calle. También padrino: el violinista Ara Malikian, con quien tiene previstas algunas actuaciones a lo largo de su próxima gira española.

Cultura, en minúsculas y con k

Ramón Torrelledó.
Ramón Torrelledó.

Virtuosos nace con el objetivo de mostrar que se puede hacer un programa de televisión cultural pero también cercano y entretenido. Un formato cuya dinámica, de hecho, recuerda a programas de éxito como Operación triunfo. “El problema es que solemos hablar de cultura con mayúsculas, pero ¿y si probamos a escribirla en minúsculas y con k? Así, ya verás cómo funciona”, asegura De la Calle, quien apuesta por romper con el clasismo que, según él, envuelve a este género. De la misma opinión es Torrelledó. Por su parte, el director incide en la importancia de educar la cultura. “Me resisto a perder esta batalla. Las grandes estrellas de la música están en la música clásica. Si el público la conociera, estaría enganchado”, sentencia.