Serie documental

Depredadores y presas como protagonistas

Sir David Attenborough pone voz a la serie documental de la BBC ‘La caza’, que emite Canal +

Un oso pardo intenta dar caza a un salmón en el Parque Nacional de Katmai en Alaska.Oliver Scholey

Desde la hábil estrategia de una manada de orcas para cercar a su presa, hasta los 25 metros de trampa de seda que puede llegar a escupir una minúscula araña negra, pasando por la versatilidad de la hembra de leopardo a la hora de buscar el alimento de sus crías, el mundo de los predadores es el protagonista de La caza, una nueva entrega de las series ya legendarias de la BBC consagradas a la naturaleza y cuya primera entrega estrena Canal + este miércoles (22.30).

“Lo más interesante es que a pesar de su título, La caza, los animales fallan en muchísimas más ocasiones que en las que consiguen matar”, subraya en una entrevista con EL PAÍS el veterano naturista David Attenborough, narrador del programa que adopta un formato casi de suspense en su relato de las técnicas desplegadas por las especies de cazadores en diversos hábitats.

La secuencia del leopardo que, a una velocidad de 40 millas por hora, atrapa a un impala en apenas seis segundos y lo arrastra hacia un hoyo acaba con un desenlace inesperado cuando el antílope emerge sorprendentemente del socavón y consigue huir. Este felino sólo sale victorioso en una de cada seis intentonas como media, nos cuenta la voz en off de sir David, buscando quizá que la audiencia se identifique con la frustración del predador tras un largo e improductivo acecho. “Es cierto que cuando se trata de una filmación de la caza la gente tiende a ponerse del lado de esas adorables criaturas a las que van a matar”, asiente Attenborough, “pero no hay que mirar ese drama de modo personificado, porque no se trata de una historia de buenos y malos, sino de las dos caras de la supervivencia”.

El mismo equipo responsable de la exitosa serie Planeta Tierra ha desplegado sus cámaras en entornos tan dispares como la planicie africana, las selvas tupidas de vegetación o los hielos del Ártico para filmar, entre otras espectaculares escenas, el agotador trabajo en equipo de los perros salvajes en su persecución del ñu, la paciencia del cocodrilo que —un año después de su última caza— embauca a una manada de antílopes, el “juego del escondite” de los camaleones para enredar a sus presas o cómo las orcas se coordinan para acorralar a una ballena y acabar separándola de su cría, el objeto codiciado. "El momento en que se consuma la caza no es el que más nos interesa, porque ahí se acaba la historia, sino las estrategias que desarrollan tanto los predadores como de sus presas en ese pulso apasionante", explica el productor de la serie Alastair Fothergill, sobre los siete capítulos de una serie en la que habrá poco gore y escenas sangrientas "porque ni es lo que perseguíamos ni tampoco le gustaría a una parte de la audiencia".

El gran reto, resume Fothergill, ha sido filmar en situaciones extremas (como esos hielos árticos donde el oso utiliza los agujeros para acechar a la foca), capturar imágenes inéditas que tienen uno de sus momentos estelares en la nutria sudamericana cazando entre las grietas de las rocas submarinas, y conseguir al mismo tiempo “un programa de entretenimiento televisivo, con emoción, tensión e incluso humor”. Y para esto último la BBC ha vuelto a contar con la voz autorizada de David Attenborough, uno de los grandes divulgadores científicos de nuestro tiempo que, a sus 89 años, asume en esta ocasión “la única responsabilidad de las palabras” en su condición de coguionista. Sir David confía en que la fuerza de su narración con aires de thriller, aunque sobre todo la de las imágenes “que siempre son más poderosas”, consiga fascinar de nuevo a la audiencia por “el modo en que esos dos oponentes, el predador y su presa, juegan el juego en el mundo natural”.

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