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Un nuevo festival busca recuperar Madrid como capital del flamenco

José Mercé, Arcángel o Carmen Linares se unen para revitalizar el teatro Monumental

Rocío Márquez, cantora flamenca.
Rocío Márquez, cantora flamenca. EL PAÍS

Su escenario ha sido testigo de algunos de los mejores momentos de la historia del flamenco. Sobre sus tablas, Paco de Lucía triunfó con su concierto Entre dos aguas, Antonio Gades salió entre aplausos con sus espectáculos o se vivieron algunas de las actuaciones más recordadas de Camarón, Enrique Morente o Manolo Caracol. Es el escenario del Teatro Monumental, en el número 65 de la calle de Atocha, en pleno centro de Madrid. Ahora, el festival Flamenco Monumental busca revitalizar la actividad de la sala con el fin de conseguir algo más importante: recuperar el valor simbólico de Madrid como capital mundial del flamenco.

“Madrid tiene que recuperar su devoción por el flamenco, tener su propio movimiento”, explica Juan Verdú, organizador del evento. “Sevilla le ha ganado terreno a Madrid en cuanto a actividad, pero Madrid siempre ha sido el lugar más necesario para todo flamenco”, añade este musicólogo y autor de varios libros sobre el género.

Un nuevo festival busca recuperar Madrid como capital del flamenco

Varios artistas colaboran en esta iniciativa y de manera gratuita ponen su música. De esta forma, el 12 de diciembre se subirán al escenario del Monumental José Mercé, Carmen Linares, Gerardo Núñez y La Moneta. Al día siguiente, el turno será para el Trío Benavent, Pardo y Di Geraldo, Juan Valderrama, Arcángel y Rocío Márquez. “Madrid es la que te consagra o la que no”, dice esta última. “Antes se venían todos a vivir a ella. Yo pertenezco a otra generación, pero todos sabemos que hay que pasar por la ciudad y tenerla en la agenda”.

La idea surge impulsada por la editorial Alfabia, cuyo catálogo incluye una colección dedicada al flamenco. “Es nuestro arte más universal. Lou Reed en mi casa lloraba escuchando a Enrique Morente, y Leonard Cohen echó mano de Lorca y una guitarra clásica porque se fascinó con el cante, tanto que Morente hizo versiones de Cohen y ambos se tenían respeto y admiración”, cuenta Diana Zaforteza, de Alfabia.

Esta simbólica ceremonia de dos noches es el primer paso de un proyecto más ambicioso, que busca tener mayor presencia en marzo, evitando coincidir con los festivales de verano de flamenco. “Estamos trabajando en un montón de proyectos nuevos y diferentes con los que vamos a inundar toda la ciudad”, afirma Zaforteza.

“Es una muestra para que las empresas privadas se animen a realizar conciertos de flamenco, actuaciones cuidadas y de las que crean afición. Estamos en el siglo XXI. El flamenco se lo merece y lo necesita”, explica Verdú, quien se queja de que en España no se valore lo suficiente este arte, reconocido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. “Es el mejor patrimonio que tenemos. Mira los nombres: Paco de Lucía, Camarón, Morente, El Cigala, Sara Baras... Yo siempre que hablaba o hablo con ellos estaban en Nueva York, París, Londres... Son internacionales. Pero en España pocos saben qué es una soleá y sí conocen hasta lo último que pasa en el pop o el rock”, lamenta.

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