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Historia de ‘La Macarena’ alternativa

El grupo madrileño Kadoc firmó en 1995 'The nighttrain', un éxito internacional de la música de baile 'made in Spain' que todavía triunfa pese al nulo recocomiento nacional

La banda española Kadoc.
La banda española Kadoc.

"¡Todos a bordo del tren nocturno!", apremiaba la voz sampleada de James Brown. La llamada tuvo su efecto y el tema en el que iba insertada reinó en Ibiza en el verano de 1995. Su euforia fue contagiando a otros países y en cuestión de meses The nighttrain pasó a ser un éxito internacional made in Spain, firmado por un grupo madrileño llamado Kadoc. "Era una canción de baile perfecta en ese momento", razona Alaska, que se rindió ante ella de inmediato. "Tenía un buen ritmo y reflejaba lo que sucedía en los clubs en ese momento, algo que había empezado en Inglaterra a finales de los ochenta a partir del house y que en España solo hacía Kadoc".

The nighttrain se publicó la última semana de julio, unas semanas antes de que Macarena apareciera –reforzada con bases electrónicas- en Estados Unidos e hiciera del single de Los Del Río un éxito global. El impacto del tema de Kadoc fue distinto, pero dejó una huella palpable en docenas de recopilatorios y remezclas que hoy en día sigue aumentando. "La primera noche que la escuché en Ku, el público se volvió loco en cuanto sonaron los primeros acordes del tema", cuenta Juan Carlos Molina, Moli, creador del grupo junto a David Penn. Ambos se conocieron en el estudio del productor Pedro Vidal, que en aquel momento lanzaba recopilatorios de música de baile electrónica. A raíz de ese encuentro comenzaron a trabajar juntos. El resto fue un cúmulo de felices casualidades. "Kadoc era un discoteca de Portugal que nos ofreció hacer un tema para que hubiese un disco con su nombre, como un ejercicio promocional", explica Penn.

Grabaron la que sería su canción estrella en cuatro horas, con un equipo básico, sin darle demasiadas vueltas a la producción y sin ninguna aspiración comercial. La publicaron en su propio sello, Zen Records, con el que daban salida a sus varios proyectos musicales. "Lo importante era que tuviera energía y que sonara a lo que nos gustaba. Eso solo se consigue cuando trabajas con total libertad", dice Moli. El tema fue un regalo para Rob Boskamp, dj holandés con el que ya habían trabajado. No quedó impresionado al escucharlo, pero el éxito del disco en Ibiza le animó a comprar la licencia para publicar el disco en el resto del mundo. En España fue la filial española de Arcade, sello holandés especializado en dance, la que fichó al grupo: "Era evidente que la canción tenía algo diferente, un je ne sais quoi. Era pegadiza y en los Países Bajos ya estaba haciendo ruido", explica Juan Cook, el A&R que se fijó en ellos.

Los miembros del grupo.
Los miembros del grupo.

Lo que nadie imaginó es que ese ruido aumentara hasta límites insospechados. En primavera de 1996, Kadoc fueron convocados para actuar en Top of the Pops, el programa televisivo de la BBC que semanalmente repasaba los singles de éxito en Inglaterra. "Nos quedamos de piedra –dice Penn-; aspirábamos a aparecer en recopilatorios como Máquina total. Y de repente nos llaman de un programa donde los únicos artistas españoles que habían actuado eran Los Bravos, Julio Iglesias y Baccara. Podías ver pósters anunciando The nighttrain por las calles de Londres, sentimos que a todo el mundo le gustaba el tema". Fue así como Kadoc dejó de ser un mero proyecto de estudio para cobrar una identidad escénica. En los 15 días previos al viaje a Londres incorporaron a dos vocalistas: Azucena Recoveni, y Darren J. Bell, adquiriendo la imagen que a partir de entonces el mundo conocerá. En Holanda habían sido número uno durante tres meses, pero el éxito en Inglaterra fue decisivo. El cuarteto pasó los tres años siguientes actuando por toda Europa, ganando fans como Boy George y compartiendo cartel con Carl Cox en el Love parade berlinés. En Inglaterra superaron las 100.000 copias vendidas. En casos como este, en el que las ediciones internacionales están sujetas a diferentes licencias, nunca es fácil saber cifras exactas, pero Penn cree que las ventas globales llegaron a los tres millones.

En España vendieron más de 12.000 copias y su impacto quedó relegado al circuito dance. "Los medios españoles no le daban importancia a ese tipo de música", argumenta Silvia Cantero, que trabajaba en el departamento de promoción de Arcade. "Aún no había una cultura de música electrónica aquí, no se valoraba a los dj ni a los productores. Fernandisco apostó por ellos desde su programa World dance music. Fue el único que supo reconocer y potenciar su éxito en España". Su éxito internacional apenas tuvo eco aquí. Kadoc no fueron profetas en su tierra. "Nosotros llamábamos house a lo que hacíamos –argumenta Penn-, pero la gente no sabía cómo definirlo y lo llamaban bakalao. Siempre he odiado esa expresión. En España no interesaba lo que hacíamos, los medios y las discográficas no tenían ni idea de música electrónica. En el resto del mundo pensaban que éramos holandeses y, cuando decíamos que éramos españoles, la gente se extrañaba". "Aquí muchos debían pensar que se trataba de un grupo extranjero –añade Alaska-, como cualquier otro de los que se bailaban entonces en las discotecas. Tenían una imagen que a Fangoria nos encantaba, así que quizá eso implique que era anticomercial para el mercado español. Unas personas vestidas así, pegando saltos en el escenario no es lo que España entiende por un grupo de éxito, sin embargo, para mí eso, sumado a que la única parte vocal de la canción era en inglés, fue lo que les permitió triunfar en el resto del mundo".

Kadoc grabó su primer y único álbum en 1998, United people, registrado en diferentes países y con distintos productores. Ninguno de sus singles repitió la hazaña de The nighttrain. En 1999, remezclaron a Fangoria y después se separaron. Los intereses musicales de Moli y Penn se habían bifurcardo. Las giras y la presión les pasaron factura. Penn creó Urbana Recordings, publicando música propia y de otros artistas; su faceta como dj y productor mantiene un perfil internacional y entre los artistas que ha remezclado se encuentran Mariah Carey y Masters At Work. En 2004, Moli fundó el grupo Spam con Juan Sueiro. Grabaron dos álbumes para Subterfuge y produjeron varios álbumes de Fangoria. Actualmente, Moli está centrado en su labor como artista digital y trabaja bajo en nombre de Thvnderkat. Por su parte, The nighttrain ha seguido reeditándose y siendo remezclada a lo largo de estos 20 años. Ha servido como sintonía de un programa de MTV y en 2009 apareció en un mash up [mezclas que crean un nuevo tema de baile a partir de la fusión de dos o tres canciones originales] que fue usado en un desfile de Victoria’s Secret. "Lo que me encanta de Kadoc –concluye Nacho Canut- es que era un grupo europeo que triunfó en el mundo haciendo la música pop que en ese momento se hacía en Europa. Cada vez que Fangoria veíamos su vídeo en el canal alemán Viva, nos daba mucha alegría. En España este tipo de cosas, música pop de baile y exitosa, nunca han interesado a la crítica musical. Pero qué más da! En el mundo del tecno internacional tienen su sitio ganado".