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Francisco Rivera sufre una cornada muy grave en la plaza de Huesca

El torero fue arrollado por el cuarto toro, que lo empitonó por el vientre, al recibirlo con el capote

ATLAS

El diestro Francisco Rivera Ordóñez (Madrid, 1974) sufrió este lunes una cornada muy grave en la plaza de Huesca cuando recibía con el capote al cuarto toro de la tarde. El animal se le venció por el pitón derecho, lo empitonó por el vientre, y tras mantenerlo en el aire durante unos angustiosos segundos, lo soltó en la arena, donde lo pisoteó antes de que sus compañeros pudieran trasladarlo a la enfermería entre evidentes gestos de dolor del torero.

Tras ser intervenido por espacio de dos horas y media, el equipo médico emitió un parte que señala textualmente lo siguiente:

"Rivera Ordóñez ha sido intervenido de herida por asta de toro en región supra púbica y fosa iliaca derecha con un trayecto transverso de unos 25 centímetros hacia izquierda con desgarro de la musculatura de la pared abdominal que a través de el oblicuo mayor y del transverso del abdomen. Penetra también en cavidad abdominal, contundiendo inicialmente la arteria iliaca, diseca colón ascendente y riego, para llegar a espacio retro peritoneal, desgarrando el músculo psoas, disecando la aorta en un 5 centímetros y llegando al cuerpo vertebral de L3. Pronóstico Muy grave".

"Será Dios quien le cure"

El doctor Enrique Crespo, que atendió a Francisco Rivera en la plaza de Huesca, escribió un mensaje en su perfil de Facebook al terminar su jornada. Dice así: "En el hotel ya... agradezco, agradecemos, vuestras palabras. .. Pero os digo que nosotros solo le hemos cuidado y que será Dios quién le cure. Lo mejor, cautela, observación y todas nuestras oraciones por el torero.... Que, como su padre, se ha comportado como un valiente y muy sereno. Sea para el toda mi admiración y, desde luego, el mayor de mis respetos".

Horas después, el cirujano jefe de la plaza de toros de Huesca, Enrique Crepo Rubio, publicó este mensaje en su muro de Facebook: "En el hotel ya... agradezco, agradecemos, vuestras palabras. .. Pero os digo que nosotros solo le hemos cuidado y que será Dios quién le cure. Lo mejor, cautela, observación y todas nuestras oraciones por el torero.... Que, como su padre, se ha comportado como un valiente y muy sereno. Sea para el toda mi admiración y, desde luego, el mayor de mis respetos".

El pronóstico es muy grave por la cantidad de destrozos que ha producido el pitón. No obstante, fuentes del servicio médico de la plaza de toros de Huesca, han señalado a la agencia Efe que el torero se encuentra estable en la UCI del hospital San Jorge de Huesca, y que "lo importante" es que, dentro de la gravedad, "no ha habido perforación ni de intestino ni de estómago".

Parte médico de la cornada de Rivera Ordóñez. ampliar foto
Parte médico de la cornada de Rivera Ordóñez.

Rivera Ordóñez reapareció en los ruedos el pasado 8 de marzo en Olivenza (Badajoz), dos años después de que se retirara en Zaragoza en octubre de 2012. Ya esa tarde de su vuelta sufrió una fuerte voltereta sin más consecuencias que magulladuras en el cuerpo.

Ha toreado 19 corridas esta temporada, la única en la que estaría en activo, "porque ese es el pacto que tengo con mi mujer", según confesó poco antes de su reaparición.

"Vuelvo para celebrar el 20 aniversario de mi alternativa, para ser mejor, para torear mejor, y para estar en todas las ferias", dijo entonces. Y no ha cumplido hasta ahora los propósitos previstos. Su vuelta ha demostrado que está lejos de su mejor momento como torero, no se ha anunciado en Madrid y, ahora, la mala fortuna se ha aliado con él con esta muy grave cornada de Huesca.

Como es conocido, Rivera Ordóñez es hijo del diestro Francisco Rivera Paquirri, y nieto del matador Antonio Ordóñez (1932-1998), considerado como una de las grandes figuras del toreo de todos los tiempos. Su esposa, Lourdes Montes, está embarazada de una niña, y el parto está previsto para finales de este mes.

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