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Cuando Rusia estaba en Soria

Con el rigor de un documentalista, y la destreza de un montador de cine, Marcos Ordóñez rescata la figura Perico Vidal, el hombre de Hollywood en la España franquista

Cuando Rusia estaba en Soria

Perico Vidal es una clara muestra de que la realidad supera la ficción. Nacido en París en 1926 y fallecido a los 84 años en Madrid, fue una especie de navaja suiza del cine de Hollywood en España: lo mismo trabajaba de ayudante de dirección con Orson Welles y Mankiewicz que convencía a Robert Mitchum para que volviese al plató tras una bronca con David Lean. En Big Time, Marcos Ordóñez se propone trazar un perfil del gran Perico, y lo consigue, pero dándole voz, hasta el punto de que el lector llega a olvidarse de que tras el monólogo de Vidal está el propio Ordóñez obrando como ventrílocuo, al que su fascinante muñeco se dirige solo de vez en cuando para comprobar que quien le posibilita el habla sigue ahí, escuchándolo.

 Este libro, publicado por Marcos Ordóñez en su blog de EL PAÍS, nació como texto por entregas y de algún modo así es como se presta a ser leído: a sorbos, al igual que el alcohol que riega casi todas sus páginas, pues sus protagonistas viven en un mundo donde caballeros y damas beben "como fieras", en palabras del propio Vidal. Es él, Perico, el que inunda el libro entero, independientemente de que las insólitas historias que narra las protagonicen Liz Taylor o Dean Martin.

Además de las entradas publicadas en el blog, la versión impresa de Big Time concluye con 'La parte de Alana', siete episodios en los que la hija que tuvieron Perico y la neoyorquina Susan Diederich propone un retrato verbal de su padre que acaba contagiando su cariño hacia Perico a los lectores más reacios a dejarse cautivar por este personaje un poco calavera, que se mueve a gusto en un mundo de varones toscos cuya manera de agasajar a sus amigos es proporcionándoles chicas para que pasen la noche con ellos.

'Big time' nació como texto por entregas, en un blog y de algún modo así es como se presta a ser leído

Estas cosas pasaban en el "allí" y el "antes" donde transcurren las andanzas de Perico. Por eso en ocasiones nos vemos obligados a releer algunos párrafos para recordar que no estamos en California sino en El Escorial de los años cincuenta, especialmente cuando Ava Gardner se presenta con un abrigo de visón blanco ante Frank Sinatra, que se halla tocando el piano allí, en las inmediaciones del Valle de los Caídos. O cuando Perico lo narra todo sobre el difícil rodaje de Doctor Zhivago, que transcurrió entre Soria y el barrio madrileño de Canillas, en plena España franquista, aunque, como dice él mismo a través de Ordóñez: "¿La España de entonces? Yo vivía en otro país: el país del cine. Vivía en un archipiélago, saltaba de isla en isla y no tocaba el suelo".

Este material del archivo vital de Perico necesitaba ser transcrito y recuperado: Marcos Ordóñez lo ha hecho con el rigor de un documentalista, y la destreza de un montador de cine que maneja con profesionalidad su mesa de mezclas.

Big Time: la gran vida de Perico Vidal. Marcos Ordóñez. Libros del Asteroide. Barcelona, 2014. 272 páginas. 18,95 euros

 

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