CRÍTICA / LIBROS

Vida en torno al fuego

La británica Isabel Greenberg firma su primera novela gráfica en torno a la historia de la Tierra y su cosmogonía

Un buen libro es como una hoguera que comienza a arder cuando abres la primera página. Hay libros que cuentan una sola historia, igual que un tronco puede ser suficiente para el fuego; hay otros libros que cuentan un sinnúmero de historias, grandes y pequeñas, como ramas que fueses echando a las llamas para alimentar la hoguera. En ambos casos, el mismo fuego calienta a quien cuenta y a quien escucha, protegiéndolos de la soledad, de la oscuridad que se aprieta contra las ventanas, del miedo que, a veces, esconde el silencio, del vacío que acecha. La enciclopedia de la tierra temprana es una novela gráfica repleta de historias. Se abre con un amor imposible entre dos jóvenes, un hombre procedente del helado Norte y una mujer del Polo Sur, incapaces de acercarse el uno al otro porque sus campos magnéticos se rechazan. Decididos a no separarse, se casan, pero la única forma que tienen de mantener vivo su amor es contándose historias al final del día, cuando se guarecen del hielo y de la inmensa y pavorosa noche estrellada dentro de su iglú, en torno a un fuego.

Dibujos que evocan a los grabadores expresionistas alemanes, la imaginería inuit y los tapices de Bayeux

Locamente enamorado de su amada, el protagonista le cuenta cómo llegó hasta ella a través del mar helado, mientras viajaba por tierras desconocidas, igual que Odiseo. El joven inicia su relato con su propio y misterioso origen, cuando tres hermanas lo encontraron, siendo un bebé, abandonado en una canasta a la orilla de un lago. Sus recuerdos dan paso a la historia de la tierra de donde procede y su peculiar cosmogonía. En su épica narración se van mezclando los relatos de la Biblia con los de la mitología: la creación del mundo, el tiempo de los gigantes, el primer hombre y la primera mujer, la trágica historia de Caín y Abel, el arca de Noé, el bebé Moisés encontrado en una canasta al lado del río, la torre de Babel, Polifemo y las sirenas, los terribles monstruos marinos… Historias de amor y desamor, de celos y destrucción donde juegan un papel fundamental los dioses: una santísima y caprichosa Trinidad formada por un Dios Águila, orgulloso y vengativo, y sus dos hijos cuervos, que se entretienen mirando las vicisitudes de los humanos, cómodamente sentados en una estancia que parece un gran aseo con innumerables bañeras y váteres.

Como ha hecho siempre la literatura, el joven narrador hace suyo los relatos antiguos y los convierte en nuevos para su amada. Y fabulando, alimenta la hoguera que les hace olvidar la tierra helada, el espacio oscuro, el amor imposible. La enciclopedia de la tierra temprana es la primera novela gráfica de la británica Isabel Greenberg. En sus dibujos, que evocan a los grabadores expresionistas alemanes, la imaginería inuit y los tapices de Bayeux, predominan el blanco y negro y el círculo dorado que crea la ficción, que es el fuego. La novela ha ganado el premio británico a la Mejor Novela Gráfica de 2014 y ha sido nominada a los prestigiosos premios Eisner, los Oscar del mundo del cómic.

Entre todas las historias, hay una donde un chamán le entrega una piedra blanca al joven inuit antes de que emprenda el peligroso viaje que le llevará hasta su amada. El único consejo que le da es que se la meta en la boca cuando se encuentre en dificultades. Así hará el joven y, en cada ocasión, será capaz de entender y hablar todas las lenguas y calmar y seducir a sus enemigos. Esa poderosa piedra blanca es la ficción.

La enciclopedia de la tierra temprana. Isabel Greenberg. Traducción de Olalla García. Impedimenta. Madrid, 2014. 176 páginas. 24,95 euros

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50