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Plataformas de ensayo

Las exposiciones de Inéditos 2014 vienen cargadas de pensamiento y opinión

'CU.P. Precario. Cuadernillo práctico para el ser precario', 2014, de Paula Cueta. Ilustraciones de Miguel García Amado.
'CU.P. Precario. Cuadernillo práctico para el ser precario', 2014, de Paula Cueta. Ilustraciones de Miguel García Amado.

La Casa Encendida vuelve, un año más, a presentar tres refrescantes exposiciones colectivas mediante su programa Inéditos 2014. Una iniciativa destinada a jóvenes comisarios que se ha establecido como una de las más interesantes del panorama nacional. En esta edición, los proyectos ganadores han sido seleccionados por un jurado compuesto por Virginia Torrente, Pablo León de la Barra y David G. Torres. La primera muestra encierra en el título una declaración de intenciones: Aprender a caer, comisariada por Ángel Calvo Ulloa, formada por nueve artistas que reflexionan sobre las posibilidades de aprendizaje para la caída, clara metáfora sobre la pérdida o, más aún, sobre cómo amoldarse a las circunstancias y asumir cualquier adversidad. Saltar al vacío sin miedo como ya hicieran Yves Klein o Bas Jan Ader para hablar de esa necesidad de mantener el equilibrio o saber levantarse. Este comisario, el más experimentado, ha contado con el trabajo de artistas afines generacionalmente como Julia Spínola, Mauro Cerqueira, Ana Santos, Fran Meana o Carlos Rodríguez Méndez. La rotunda exposición se concibe como un cubo blanco impoluto que otorga el peso de la caída al diálogo establecido entre las propias piezas, como la de Ian Waelder, que se enfrenta a los restos de la performance de Jeremiah Day. La práctica curatorial de Calvo Ulloa idea, a través de gestos mínimos, puntos de fuga abiertos a múltiples posibilidades de actuación. Sin duda una de las mejores propuestas que han pasado por esta convocatoria.

La siguiente propuesta, Crítica de la razón migrante, comisariada por Carolina Bustamante Gutiérrez y Francisco Godoy Vega, se plantea a través de un juego lingüístico, en referencia paródica al texto de Kant Crítica de la razón pura, para reflexionar sobre las problemáticas de la migración en los últimos veinte años en España. Esta exposición de tesis se ilustra con obras de artistas emblemáticas como Coco Fusco y Paula Heredia, Mujeres Creando, Rogelio López Cuenca o Francesc Torres, mediante un despliegue presentado como herramienta para denunciar las políticas migratorias y económicas que operan en este mundo capitalista y globalizado.

Vista de la exposición 'Aprender a caer'. ampliar foto
Vista de la exposición 'Aprender a caer'.

La última de estas iniciativas es la titulada Be Virus my Friend (inspirada en el “Be water, my friend” de Bruce Lee) comisariada por el Colectivo Catenaria (Marta Echaves Martín, Elena Fernández-Savater, y Manuela Pedrón Nicolau) cuestiona lo que de vírico tienen los procesos comunicativos en relación a la producción cultural y al contagio de ideas o, mejor, de cómo llega lo que se quiere contar al espectador. Por ello, muchas de las piezas otorgan al público la posibilidad de contaminación a través de la participación. Es el caso de Wifi Lift de Isidro López Aparicio; Iconoclastia 2: Herramientas de Virginia Lázaro Villa o el trabajo fotocopiable, El síndrome de Sherwood, de Nuria Güell. Otras cuentan con la participación del espectador para su confección como muestra Cumpleaños del colombiano Iván Argote.

Caídas, migración y contagio o saltos, ideología y crítica en un Inéditos que intencionadamente ha reconvertido sus espacios en salas de pensamiento y opinión.


Inéditos 2014. Aprender a caer, comisariada por Ángel Calvo Ulloa. Crítica de la razón migrante, comisariada por Carolina Bustamante Gutiérrez y Francisco Godoy Vega. Be Virus, My Friend, comisariada por Colectivo Catenaria (Marta Echaves Martín, Elena Fernández-Savater, y Manuela Pedrón Nicolau). La Casa Encendida. Ronda de Valencia, 2. Madrid. Hasta el 7 de septiembre.