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¿Por qué China no censura ‘House of Cards’?

El Gobierno de Pekín recomienda que se vea la serie estadounidense para aprender cómo operan los corruptos

'House of cards'
'House of cards'

House of Cards, la serie protagonizada por Kevin Spacey, triunfa en medio mundo. Y China no es la excepción. Pero, ¿cómo han esquivado las turbias andanzas Frank Underwood y compañía la implacable censura del gigante asiático?

La serie de Netflix acaba de estrenar su segunda temporada, 13 nuevos capítulos que en España se puede ver a través de Canal+ y Yomvi. Aclamada por crítica y público, House of Cards es un éxito también en China, donde se emite a través de la plataforma Sohu.com.

Hasta tal punto ha calado el fenómeno House of Cards en China que el principal funcionario anticorrupción del Partido Comunista, Wang Qishan, ha confesado estar enganchado a la serie. Una ficción que precisamente en su recién estrenada segunda temporada aborda ampliamente las relaciones bilaterales entre China y el Gobierno de Estados Unidos.

"Cuando decidimos comprar los derechos de autor de la serie, a pesar de la primera temporada, no sabíamos ni esperábamos que la segunda temporada tenía mucho que ver con China. Estoy seguro de que es probablemente debido a la potencia emergente y el aumento en importancia de China en los asuntos mundiales, es por eso por lo que los estadounidenses tienen mucho más interés en nosotros que antes", dice Charles Zhang, director ejecutivo de Sohu.com.

Las maquinaciones del congresista Underwood, interpretado por Spacey, han tocado la fibra sensible en un país donde los casos de corrupción son vistos como la mayor amenaza para la estabilidad del Partido Comunista en el poder.

"La serie no va a crear ilusión acerca de la política de Estados Unidos, pero en realidad permite mostrar los chinos experimenten la política estadounidense como si estuvieran allí", apunta Zhang que señala, en declaraciones recogidas por The Hollywood Repoter, que de cara a estasegunda temporada, y teniendo en cuenta la importancia de China en la trama, se van a volcar más con la serie.

Lo que sigue llamando la atención es cómo las autoridades chinas -muy estrictas a la hora de examinar todos los estrenos hollywoodienses que se proyectan en sus cines- no han pasado por la tijera una serie cuyas tramas abordan la corrupción en empresarios chinos, el espionaje cibernético y las ambiciones territoriales del gobierno de China.

"Al parecer hay muchos funcionarios que siguen la serie, así que no hay problema", comenta Zhang. Y es cierto, según informó la revista de Hong Kong Phoenix Weekly, el jefe anticorrupción Wang, quien también es miembro del poderoso Comité Permanente del Partido, ha recomendado al público chino que siga la serie para aprender acerca de la corrupción.

Y más allá del valor ejemplificante de la serie, lo cierto es que el mercado de vídeo on line de China se ha convertido en un canal de distribución bastante suculento para las series estadounidense. Así,  producciones como The Vampire Diaries, The Walking Dead o Modern Family incrementan exponencialmente su número de potenciales consumidores vendiendo sus derechos a Sohu.com, Youku Tudou y otros servicios de streaming. Pero aunque House of Cards sigue teniendo unas cifras de visualización muy limitadas dentro de China, alrededor de nueve millones de visitas

en Sohu -el reality show Dad, Where Are We Going? fue visto más de mil millones de veces el año pasado- no son pocos los seguidores de la serie que temen que la censura, tarde o temprano, meta mano en la serie de Kevin Spacey, Robin Wright y Kate Mara.

"Hay demasiados elementos chinos en la segunda temporada. Tiene mucha relación con la corrupción. Más tarde o más temprano la prohibirán". "Cualquier programa de televisión que refleje algún mal de la situación en China será bloqueado". Escriben algunos internautas

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