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El FIB, ¿en peligro?

La empresa británica Music Festivals PLC, que posee Maraworld, la organizadora del festival, ha iniciado un proceso similar al concurso de acreedores

Vince Power, director del FIB, frente al escenario principal en la edición de 2010
Vince Power, director del FIB, frente al escenario principal en la edición de 2010

El Festival Internacional de Benicàssim, el FIB, que desde 1995 se ha convertido en un puntal del turismo para la región valenciana, se encuentra en una situación económica incierta. La empresa británica Music Festivals PLC, que posee Maraworld, la organizadora del festival, ha iniciado un proceso similar al concurso de acreedores, después de que el pasado viernes suspendiera su cotización en el mercado de valores secundario del Reino Unido.

Las acciones de la compañía, que salieron a Bolsa hace alrededor de un año a 66,5 peniques (83,6 céntimos de euro), cayeron al final de la semana pasada a 2,12 peniques (2,6 céntimos de euro), lo que devaluó la empresa de 10 millones de libras (12,5 millones de euros) a 310.000 (390.000 euros).

Ernesto González, director de comunicación de Maraworld, ha indicado que ni el FIB ni el Costa de Fuego, un festival heavy que ha iniciado su andadura este año en Benicàssim y que también gestionan, corren peligro. Dado que la financiación ya no puede provenir del mercado bursátil, esta se buscará a otros niveles, ha explicado. "El FIB es un productor exitoso desde hace mucho tiempo. Incluso en 2012 el balance ha sido positivo, por lo que encontrar financiación no debería ser complicado".

La caída de las acciones de la compañía, que salieron a Bolsa en junio, ha devaluado  la empresa de 12,5 millones a 390.000 euros

El Ayuntamiento de Benicàssim ha señalado que no cuenta con ningún tipo de información oficial por parte de Maraworld, y que continúan trabajando para organizar la edición de 2013, cuya partida está previsto que se incluya en los presupuestos generales del Consistorio, que se aprobarían en diciembre.

Vince Power, el director del FIB desde 2009 y del Costa del Fuego, posee un 23% del festival, que asciende a un 40% si se tiene en cuenta la parte del pastel que poseen familiares suyos. El empresario, que además inyectó 750.000 libras de préstamo no asegurado a la compañía el pasado julio, podría perder todas sus inversiones, según el diario The Guardian.

"Vince [Power] nos ha dicho que transmitamos que no hay ningún problema", dicen desde Maraworld.

"Vince [Power] nos ha dicho que transmitamos que no hay ningún problema", ha señalado González. "La noticia en realidad la debería haber protagonizado Music Festivals PLC, pero se ha centrado en el FIB porque vende mejor". El festival Hop Farm de Kent, en Reino Unido, que también es propiedad de Power, registró este año unas ventas decepcionantes que, según explica González, el empresario achacó a la celebración de los Juegos Olímpicos de Londres y un festival gratuito, el Big Weekend, organizado por la BBC.

El proceso que se seguirá, llamado de in administration, consistirá en que los tribunales nombrarán a un administrador para que negocie con los proveedores, a quienes la empresa no puede pagar, algo parecido al concurso de acreedores.

El hecho de que el número de festivales musicales se haya multiplicado exponencialmente en los últimos años, sumado a la crisis económica, ha podido apuntalar este batacazo. “El consejo de administración ha buscado en las últimas semanas diferentes propuestas de financiación, pero la empresa no ha sido capaz de garantizar los fondos necesarios”, han señalado en un comunicado.

Las ventas de este año del FIB fueron "normales", según ha añadido González. "El número de visitas descendió de las 200.000 de 2011 a 160.000 en 2012, lo que no significa que las cuentas hayan sido negativas".  El Costa de Fuego sí registró pérdidas, aunque ya contaban con ello, al ser la primera edición que se celebraba. "Para generar beneficios se necesitaban 20.000 personas por día, y tuvimos 14.000. Aun así la inversión se da por buena, porque consideramos que nos hemos posicionado en el mercado".

Como ejemplo previo, el hundimiento de la compañía Sinnamon arrastró a todos sus festivales, como el Summercase de Madrid y Barcelona. Solo sobrevivió el Creamfields de Almería, que se vendió a otra empresa.

Tanto el FIB como el Costa de Fuego están actualmente en proceso de organización, y los abonos del FIB ya están disponibles a la venta.