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"Yo soy mi padre"

Francisco Nieva recibe emocionado el X Premio Corral de Comedias y desvela su gran secreto

Ni Vanessa Redgrave, ni Michel Piccoli, ni Adolfo Marsillach, Amparo Rivelles o María Jesús Valdés. Ninguno dejó tan acongojado a su público cuando actuaron en el Corral de Comedias de Almagro, el único teatro del mundo que funciona ininterrumpidamente desde 1617, como lo hizo anoche el dramaturgo, escritor, académico, escenógrafo y pintor Francisco Nieva. Con una pequeña diferencia, este manchego de 85 años e imaginación telúrica, no actuaba, sólo compartió con los allí presentes un gran secreto que guardaba en su memoria desde hacía 69 años.

Lo que ocurrió fue que al emocionarse ante la cerrada ovación que recibió del público puesto en pie cuando se le entregaba el X Premio Corral de Comedias, que concede anualmente la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, guardo en su bolsillo los papeles que llevaba escritos para leer y dijo con palabras entrecortadas: "Prefiero improvisar con el corazón y hacerles presentes en una confesión muy íntima que nunca había hecho antes".

Lo dijo nada más recibir otro regalo. Una jocosa y breve actuación de dos de sus actrices fetiche, Ángeles Martín y Beatriz Bergamín, que representaron brillantemente un descarado y desternillante fragmento de rico vocabulario de El combate de Ópalos y Tasia del propio Nieva.

Haciendo referencia a ese texto el dramaturgo inició su confesión: "Esas palabras locas y emocionadas las escribió un chico de 16 años, sometido a todas las presiones de la inmediata posguerra, mientras su padre agonizaba en la habitación de al lado". Ahí ya empezó a ponerse duro el tragar saliva sin que desapareciera el nudo en la garganta. "Pensaba que me abandonaba y la desesperación de perderle me llevó a la aspiración de asumirle, porque él hubiera querido escribir, hacer teatro...., tuve un acceso paranormal y me volví loco, era 1944 y la expresión sincera de los sentidos para mí era urgente en aquella sociedad, lo que me pasó fue una revelación y una rebelión. Mi padre moría arruinado y fracasado y quise hacer lo que él no pudo", apuntó Nieva sin contar que su padre fue alcalde republicano de Valdepeñas, perseguido en el franquismo y su tío Cirilo del Río, el ministro de la II República que trajo el divorcio a España por primera vez, fue fusilado en Toledo. Nieva concluyó cuando ya tenía al auditorio en un silencio electrizante: "Es por eso que sólo quiero deciros: Yo soy mi padre". Surgían las primeras lágrimas entre el público y Nieva volvió a susurrar con la voz rota y emocionada: "Yo soy mi padre".

Bravos, llantos, ovaciones, políticos que compartían con el dramaturgo su dolor. Aquello fue la más emocionante noche que había vivido el Corral desde que se redescubriera en 1957 y se le volviera a dar el uso para el que fue creado en el siglo XVII, como afirmaban los mayores del lugar.

Junto a Nieva, que llevaba las manos de su rostro, que pudorosamente intentaba tapar para que no viéramos su emoción, a su pecho para dejar claro que su corazón estaba con todos los presentes, José María Barreda, presidente de Castilla la Mancha, Félix Palomero, director del Inaem, Luis Maldonado, alcalde de Almagro, Natalia Menéndez, directora del Festival del Almagro, las actrices antes mencionadas y dos creadores y amigos de Nieva que hablaron sobre él, el pintor y académico José Hernández y el director de escena Juan Carlos Pérez de la Fuente.

Cuando todos ellos y la mayoría del público recuperaron la compostura emocional salieron a la calle donde en la bella Plaza Mayor de esta ciudad les esperaban los barrocos y nievasianos personajes de Morboria Teatro que acompañaron al galardonado y su larga corte hasta el claustro del Museo del Teatro, entidad que ha organizado una bella exposición que Nieva disfrutó horas antes inaugurándola: De Amalio Fernández a Francisco Nieva: viaje por la escenografía romántica. En ella se puede ver como Nieva revoluciona la escenografía contemporánea con su creación de un espacio poético con tintes neorrománticos que relacionan su obra con la de otro genial manchego, Amalio Fernández, el último escenógrafo romántico y fundador de la Paramount en Estados Unidos.

Nieva y su historia

Nace en Valdepeñas (Ciudad Real), en 1924. En 1942 ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. En 1953 obtiene una beca del Instituto Francés de París, donde trabaja como pintor y dibujante. Allí conoce el pensamiento de Artaud, que determina su posterior estética teatral, y se relaciona con autores como Beckett, Ionesco y Adamov. Dos encuentros determinantes en su orientación posterior son la llegada de Brecht al Théâtre des Nations y sus lecturas de Genet.

En 1963 recibe el premio Polignac. En 1964 regresa a España y centra su actividad teatral en la escenografía. En 1971 se publica por primera vez una obra suya, Es bueno no tener cabeza, en la revista Primer Acto, que se estrena un año más tarde en privado. Durante los años posteriores ven la luz otros textos: Tórtolas, crepúsculo y...telón (1972), Pelo de tormenta (1973), Coronada y el toro (1974), y Teatro furioso y Teatro de farsa y calamidad (1975).

En 1976 estrena en el Teatro María Guerrero Sombra y quimera de Larra. Poco después se presentan La carroza de plomo candente y El combate de Ópalos y Tasia en el Teatro Fígaro de Madrid, obras por las que se le concede el premio Mayte de Teatro. En 1977 sube a los escenarios del Teatro Romano de Mérida La paz, celebración grotesca sobre Aristófanes. El 24 de enero de 1978 se estrena en el Teatro Bellas Artes de Madrid Delirio del amor hostil. En 1980 realiza la adaptación y puesta en escena de Los baños de Argel de Cervantes, por la que obtiene el Premio Nacional de Teatro. Este mismo año se estrena El rayo colgado en Vitoria y La señora tártara en el Teatro Marquina de Madrid y publica Malditas sean Coronada y sus hijas y Delirio del amor hostil.

En 1982 dirige su obra Coronada y el toro en el María Guerrero y gana el Premio de la Crítica. En 1986 es elegido miembro de número de la Real Academia Española. Son años de sucesivos estrenos: Tirante el Blanco (1987), No es verdad y Te quiero, zorra (1988), Corazón de arpía (1989), El baile de los ardientes (1990), Los españoles bajo tierra (1992). En 1988 publica su Trilogía italiana, y en 1991 se edita su Teatro Completo. En 1992 recibe el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y también el Premio Nacional de Literatura Dramática por Manuscrito encontrado en Zaragoza. Un año después el Centro Nacional de Nuevas Tendencias Escénicas estrena Nosferatu (1993), ese mismo año recibe la Medalla de Oro de la Comunidad de Castilla-La Mancha.

En el Festival de Avignon de 1995 se representa Le retable des damnés, espectáculo compuesto por tres obras (No es verdad, Caperucita y el otro y Te quiero, zorra), que después se repondrían en el Théâtre National de la Colline de París.

En los noventa publica sus novelas El viaje a Pantaélica (1994), Granada de las mil noches (1994), La llama vestida de negro (1995), Oceánida (1996), y Carne de murciélago. En 1996 se le concede la medalla al mérito en las Bellas Artes. En 1997, Pelo de tormenta es estrenada en Centro Dramático Nacional. Ese mismo año dirige La vida breve, de Falla, para la reapertura del Teatro Real, y en 2001, la ópera La señorita Cristina, de Luis de Pablo, en el mismo teatro. En 1999 recibe el Premio Segismundo de la Asociación de Directores de España a una labor teatral significativa.

En 2001 es investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Castilla-La Mancha. En 2002 se estrena, bajo su dirección Manuscrito encontrado en Zaragoza, en el CDN. Ese mismo año publica sus memorias Las cosas como fueron. En 2004 dirige en el teatro de la Zarzuela La mala sombra y El mal de amores de los Hnos. Quintero. Obtiene el Premio MAX de Honor de teatro y el Primer Premio Ducado de Loeches por su novela La mutación del primo mentiroso.

Como articulista su labor ha sido intensa y continuada en diversas revistas y periódicos nacionales, por lo que fue reconocido con el Premio Mariano de Cavia en 1991. Entre sus últimas publicaciones figuran Los mismos y Viva el estupor, bajo el título genérico de Dos comedias televisivas en Espasa-Calpe; y Misterio y festival en la colección de la ADE, tetralogía satírica compuesta por La visita del catecúmeno, En casa de Timoleón, el antiguo, Las tinieblas de Egipto y Día de capuchinos.

En 2008 vio la luz, publicada por Espasa, en dos tomos, su Obra Completa. Este año, también, recibe el premio de teatro de la Comunidad de Madrid y el premio de las letras Ciudad de Alcalá.

En 2009 publica El Cíclope, y en 2010 recibe el premio Corral de Comedias de Almagro.

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