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Los 10 lugares favoritos de... Vladimiro Mimica: “Relaté mi primer partido de fútbol, a los 10 años, desde la parroquia Cristo Obrero”

El narrador deportivo y exalcalde de Punta Arenas cuenta los inicios de su pasión por la locución, la infancia de puertas abiertas en el barrio San Miguel de la ciudad austral, los encuentros estudiantiles en la calle Bories y los encuentros políticos, entre ellos con Allende, en el desaparecido centro

Vladimiro Mimica
Maolis Castro

Parroquia Cristo Obrero. Está enclavada en un populoso sector de la ciudad de Punta Arenas, el barrio Prats. Yo relaté mi primer partido de fútbol en la radio, a los 10 años, desde la cancha de la parroquia Cristo Obrero para toda la Patagonia chilena y argentina. Lo hice sobre la camada de un camión, viendo cómo jugaban otros niños, y ahí transmití el primer gol de mi vida, que lo hizo un niño, Manuel Marín, al que le decíamos Chamaco, y que fue luego mi compañero de colegio, amigo y compadre. Es un recuerdo inolvidable, aunque luego llegaron goles por todo el mundo, los de Pelé, Maradona, Baggio, Zamorano. (José Ignacio Zenteno 301, Punta Arenas).

Calle Carlos Bories. Me recuerda a una época inolvidable de mi juventud. Es la calle comercial, la más importante, de Punta Arenas. Los alumnos de todos los liceos convergíamos hacia las esquinas de Bories con Colón, y uno iba en búsqueda de su primer amor, de su primer pololeo [noviazgo], del tomar de la mano a una niña e invitarla el fin de semana al cine. La calle Bories era el paseo del mediodía y de las seis de la tarde. Era un paseo que tenía una sola pausa, el del sábado, porque también íbamos los domingos, en la mañana, a ver izar la bandera de Chile. Hoy la cultura del paseo se ha perdido y lo peor, el centro de Punta Arenas, después del estallido social, no se ha recuperado, todavía hay sitios que fueron quemados y pintados.

Laguna de patinar. Los inviernos en Magallanes comienzan muy temprano. A las cuatro de la tarde oscurece totalmente Punta Arenas. Yo iba a tocar en un refugio donde nos daban chocolate caliente. Ahí tocaba la banda del Regimiento Pudeto y los niños que podíamos aspirar a los patines, que nos compraban nuestros padres, patinábamos y los otros chicos se las ingeniaban con el trineo. Pasear en la laguna de patinar era una fiesta, donde concurría toda la comunidad: los niños de los colegios particulares, los de enseñanza pública; los hijos de los gerentes y los de los obreros. Bailábamos con nuestros patines sobre el hielo, era la fiesta esperada por meses. (Magallanes 949, Punta Arenas).

El humedal Laguna Pudeto Cerro de la Cruz, o Laguna de Patinar, como era conocida antiguamente, en la ciudad de Punta Arenas, el 26 de marzo de 2025.

Gimnasio de la Confederación Deportiva de Magallanes. Fue el mayor centro de actividad deportiva, cultural, social, política, que haya tenido la región y nunca fue reemplazado. El más importante punto de los eventos que se han realizado en Magallanes, donde los presidentes Salvador Allende y Eduardo Frei Montalva le hablaron a la región desde el gimnasio de la confederación. Estuvieron el ballet de lo que en aquel tiempo fue la Unión Soviética, Violeta Parra, Patricio Manns, todos los grandes personajes. Se hicieron campeonatos sudamericanos de básquetbol, nacionales de boxeo, las olimpiadas escolares. Todo se hacía en el gimnasio de la confederación, que se inauguró en 1950, y fue vendido para levantar el Casino Dreams. Yo era alcalde cuando se inauguró ese casino y tenía sentimientos muy encontrados, porque inauguraba una obra donde había tanto espíritu de generaciones de magallánicos. Las grandes concentraciones, grandes marchas y manifestaciones confluían en ese gimnasio. (O’Higgins 1235, Punta Arenas).

San Miguel de Punta Arenas. Mi barrio. Viví en San Miguel hasta el día que me vine a Santiago. Nací en una casa de calle Arauco 1449, en un tiempo en que se nacía en las casas. Mi barrio San Miguel tiene los sueños de mi infancia. Es modesto, de puertas abiertas para participar todos en nuestras Navidades, Año Nuevo. Nuestros juegos de infancias están ahí, en cortar una flor y llevarla a la niña que pretendíamos. En San Miguel, los niños íbamos a tomar leche al pie de la vaca o en búsqueda de las frutillas naturales o del calafate, un fruto silvestre, mencionado en nuestro himno de Punta Arenas: “El que come calafate ha de volver a tus playas, Punta Arenas, donde anida mi querer”. La cancha de fútbol de San Miguel, que todavía tiene su torre blanca, fue generadora de grandes futbolistas. De ahí salió el dos veces mundialista Mario Galindo. El barrio San Miguel tiene una escenografía que a lo mejor no corresponde a la realidad. Me da mucha nostalgia y pena recorrerlo, porque el paso del tiempo ha deteriorado casas, pero más que las casas no recuperadas, el tiempo se ha llevado a sus moradores. (Parroquia San Miguel).

Liceo Salesiano San José (actual oficina del Obispado). Se quemó en los setenta, ya no está y ahora está la oficina del Obispado. Luego nuestros padres colaboraron con campañas de poner un ladrillo para construir el nuevo colegio. Pero cuando existía el antiguo, donde estudié, había un patio con un árbol enorme, donde los profesores y alumnos jugaban fútbol, y lo narraba. Hacíamos una radio del colegio. (Monseñor Jose Fagnano 630, Punta Arenas).

El gimnasio de la Parroquia Cristo Obrero, el pasado 26 de marzo en Punta Arenas.

Población 18 de Septiembre. Hoy pretende ser legítimamente comuna, pero empezó siendo una población de autoconstrucción, hecha por los propios fundadores. Ese sitio fue entregado por la municipalidad en el comienzo del sesenta. Cerca de nuestra casa pasaban caminando los obreros, matrimonios, las familias, llevando sobre su espalda la madera. Y llegaron niños, conformaron sus equipos de fútbol y los desafiábamos a jugar con nosotros. Eran los niños del 18 de Septiembre, los más pobres y vulnerables de la ciudad. Yo fui testigo del desarrollo de la población más grande de Punta Arenas, 18 de Septiembre.

Municipalidad de Punta Arenas. Estuve en dos etapas de mi vida. Al salir del colegio, yo trabajaba en la radio de la Municipalidad y sin querer queriendo descubrí a un hombre extraordinario, Ernesto Guajardo Gómez, que me hizo conocer la vida y la pobreza dura. Hacíamos con los niños, de menos recursos, asados al palo en el parque María Behety. Toda la comunidad colaboraba, los frigoríficos, para que todos los niños de Punta Arenas comieran asado. Luego regresé a la municipalidad como alcalde. (Plaza Muñoz Gamero N° 745).

Restaurante del Centro Austral. Hoy ahí hay un hotel, pero antes de la dictadura fue un centro donde hubo grandes conversaciones con Salvador Allende. No solo iban socialistas, sino también radicales a conversar, como Julio Durán y Luis Guastavino. Era el lugar adonde tenías que llevar a una visita que viniera desde lejos. Ya en el mundo de la política, yo comí con Allende. Ahí conocí a una mujer extraordinaria, Fresia Gallardo. (Hoy, en ese lugar se encuentra el hotel Mercurio, en Monseñor Jose Fagnano, Punta Arenas).

Radio Polar. La radio Polar fue mi escuela, universidad, lo fue todo. Llegué cuando tenía 10 años e hice todo lo que se me ocurrió: relaté fútbol, básquetbol, programas deportivos, hice cadenas de solidaridad. La radio era el punto de encuentro para los hogares chilenos y argentinos de la Patagonia. (Avenida Bories, 871 Punta Arenas).

La ciudad de Punta Arenas, en la Patagonia chilena.

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Sobre la firma

Maolis Castro
Es periodista de EL PAÍS en Chile desde 2024, antes estuvo en el medio económico Bloomberg Línea. Trabajó para EL PAÍS desde Venezuela entre 2016 y 2019. También estuvo en el portal de periodismo de investigación Armando.info y El Nacional. Ha colaborado para medios como Pulso (Chile), The Wall Street Journal y ABC (España).
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