Voces críticas con el turismo, en la comisión de seguimiento sobre la Sagrada Familia

El Ayuntamiento convoca a los afectados, al Colegio de Arquitectos y a otras entidades para discutir sobre el proyecto de expansión sobre la calle de Mallorca

La Sagrada Familia vista desde la azotea del edificio de la calle de Mallorca.
La Sagrada Familia vista desde la azotea del edificio de la calle de Mallorca. CARLES RIBAS

Los vecinos y afectados por el proyecto de expansión de la Sagrada Familia por la calle de Mallorca, donde proyectan una gran escalinata y una plaza de entrada que supondría el derribo de edificios y la afectación de más de 1.000 personas, esperan empezar a debatir el futuro de sus casas y negocios el próximo 5 de marzo, día en que el Ayuntamiento ha convocado la primera reunión de la comisión de seguimiento que anunció en el verano pasado, después de aprobar el Plan Especial del templo y de haber concedido la licencia a la Junta Constructora. En realidad, la primera cita estaba prevista para este mes de febrero pero fue desconvocada.

Más información

Una mesa en la que el consistorio ha optado por hacer una convocatoria amplia, que incluye a colectivos que son críticos con todo proyecto que pueda suponer gentrificación de barrios. A la reunión han sido citadas la Asociación de Vecinos Afec-tados por la Construcción de la Sagrada Familia, la Asociación de Vecinos de la Sagrada Familia, la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAVB), la Junta Constructora del templo, al Colegio de Arquitectos de Catalunya (COAC), la asociación SOS Monuments, la Plataforma por el Transporte Público (PTP), la Asamblea de Barrios por un Turismo Sostenible (ABTS) y la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC). Vecinos y afectados han sido las voces que han apremiado por la constitución de esa mesa, convencidos de que el consistorio les dejó de lado de forma deliberada para aprobar el plan especial de la Sagrada Familia. Las alarmas se dispararon, además, cuando el templo compró el solar de Aguas de Barcelona, el pasado mes de noviembre, que se ha barajado para su ubicación en el caso de que se acometiera el proyecto del templo de crecer más. Los vecinos han recurrido, también, tanto el plan especial como la licencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC).

Modelo insostenible

El COAC se mostró crítico con la aprobación del Plan Especial y pidió, en el trámite de alegaciones, que se paralizara para debatir sobre el futuro de la Sagrada Familia al tratarse de un proyecto con impacto en la ciudad. En representación del COAC acudirán tres arquitectos. Uno de ellos, que representará la Agrupación de Urbanistas, será Agapit Borràs, que ha mantenido de forma pública su disentimiento sobre las obras que se estaban realizando en el templo.

Tanto la Asamblea de Barrios como la PTP son dos voces que quieren incidir en el impacto que tiene actualmente el templo en el entorno y en la red de transporte público. Un impacto que, coinciden, podría ser mayor si el templo creciera por la calle de Mallorca. “El modelo actual ya es insostenible por la masificación turística que supone para el barrio y no se puede ir a más”, sostiene Daniel Pardo, una de las voces del colectivo de la Asamblea de Barrios.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50