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‘Ultimísima’ oportunidad en 2020 para el audiovisual catalán

Las miradas del sector, que ha tocado fondo, están puestas en la aprobación de los presupuestos de la Generalitat para 2020

Eduard y Greta Fernández (padre e hija tembién en la vida real, en 'La hija de un ladrón'.
Eduard y Greta Fernández (padre e hija tembién en la vida real, en 'La hija de un ladrón'.

La cultura, como el resto de sectores, confía que este año sí, que este año se aprueben los Presupuestos de la Generalitat. Pero a diferencia de otros gremios, el audiovisual alerta de que ya casi no quedan oportunidades. Las productoras acusan al Govern de inoperancia y de “mirar hacia otro lado” en un momento de máximo esplendor. El Instituto Catalán de las Empresas Culturales (ICEC), de la Generalitat pide paciencia a la espera de pactar una cuentas que dotarían al sector de 16 millones de euros más. Los Premios Gaudí, este domingo por la noche, serán un reflejo de la reivindicación del cine catalán.

La producción catalana respecto del total de la española, que había llegado a ser de casi la mitad (48%) en 2010, no supera ahora el 30%. La cuota de pantalla de la producción catalana bajó en 2018 hasta el mínimo histórico de un 5,3% del total de espectadores de cine. Además, la falta de presupuesto de la Generalitat —van tres años sin cuentas aprobadas— conlleva la reducción a límites desconocidos de la producción de TV3, el principal motor del sector audiovisual en Cataluña, y la fuga de empresas hacia Madrid o al extranjero.

“Estamos en un momento clave en el mundo del audiovisual”, dice Isona Passola, productora y presidenta de la Academia del Cine Catalán, “y el Govern ha dimitido de todo esto. No lo entiendo, se ha retirado en el momento más importante”. Es una queja que comparten muchos productores catalanes. Raimon Masllorens, presidente de PROA (Productores Audiovisuales Federados), también considera que desde la Generalitat no responden: “Está cambiando el sector de una manera brutal y el Gobierno catalán mira hacia otro lado. Tiene muchos problemas, lo sé, y tampoco tiene todas las competencias para hacer lo que querríamos, pero igualmente tiene que gobernar. Soy duro, pero es que se nos acaba la paciencia”. El productor Sergi Casamitjana, director de la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña (ESCAC), cree que la Administración vacila: “Si usted quiere cine catalán o en catalán, lo dota en los presupuestos. En el momento en que deja de dar dinero, está traspasando el problema y culpando a las empresas de comunicación de no poner dinero para el cine”.

El Govern se defiende. “Lo primero que podemos hacer, y de hecho ya lo estamos haciendo, es trabajar para tener unos presupuestos aprobados este año, en los que se incluye una aportación de 16 millones de euros”, dice Miquel Curanta, director del ICEC. Sería el equivalente a lo que se dejó de ingresar cuando, en 2017, el Tribunal Constitucional tumbó la tasa del audiovisual, que gravaba a las empresas de telecomunicaciones con 0,25 euros por conexión, medida con la que se pretendía recaudar cerca de 20 millones de euros al año. “Si hasta 2017 la situación era mínimamente sostenible, desde entonces la situación es muy dura”, reconoce Curanta. “Este 2020 nos tenemos que poner al día y estos recursos permitirán dotar mejor las líneas de apoyo al sector audiovisual, reducir lo que venimos arrastrando de estos años de mayor precariedad y recuperar una capacidad de inversión muy potente”.

“Creo que políticamente hay que hacer un esfuerzo parlamentario para convencer a los partidos gobernantes para conseguir, por ejemplo, una desgravación fiscal”, propone Masllorens. “Hemos rodado en Pamplona Te quiero, imbécil, porque aquí la desgravación es del 18%, mientras que en Navarra es del 30-35%. Igual que en Canarias. Hace años nadie hacía películas en Canarias, ahora, se dedican al cine tanto como al turismo”.

TV3 es la otra piedra en el zapato del sector. “El Govern retiró una partida que servía para hacer animación, ficción, documental... cuando el audiovisual tomaba más protagonismo. Nuestros adolescentes, desde Merlí, no tienen series propias. Es urgente destinar una partida para garantizar la producción de TV3”, clama Passola. Miquel Curanta advierte de que las ayudas no van destinadas a los programas concretos. “Sí que hay una relación muy clara sobre proyectos que tanto TV3 como nosotros consideramos estratégicos. Pero es TV3 quien decide en qué invierte el presupuesto”, dice.

A la espera de un movimiento por parte del Govern, en los últimos años muchos productores han ido a trabajar fuera de Cataluña. “Netflix, HBO, Amazon, Disney… las grandes plataformas se han instalado en Madrid”, se queja Masllorens, “porque da la impresión de que no se lo ponen fácil para que también se instalen en Cataluña”. Passola habla de desbandada: “La fuga de talentos catalanes a Madrid es brutal”, dice. “Barcelona como centro de producción ya no pinta nada, prácticamente”. Desde el ICEC, Curanta asegura que están por la labor: “Estamos trabajando qué opciones hay [para atraer a las grandes plataformas], por eso no puedo dar ahora más información”, se excusa.<

Tres grandes favoritas en los Premios Gaudí

La hija de un ladrón, de Belén Funes; Els dies que vindran, de Carlos Marqués-Marcet, y La innocència, de Lucía Alemany son las tres películas con más nominaciones para los XII Premios Gaudí, que se entregan esta noche en el Auditori del Fòrum, en Barcelona, en una gala producida porDagoll Dagom. La cuarta más nominada es Dolor y Gloria, de Pedro Almodóvar. A Mejor película en catalán optan 7 raons per fugir, Els dies que vindran, El viatge de la Marta (Staff Only) y La innocència. A mejor película de habla no catalana, están nominadas El hoyo, La hija de un ladrón, Liberté y Ojos negros.

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