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La ciudad recóndita, investigada en BCNegra

Cercas, Márkaris, Khadra y Redondo, en una 15ª edición de récord, con 97 autores y 60 actividades en espacios ‘desconocidos’

Carlos Zanón, durante la presentación de la BCNegra en el teatrillo del Conservatorio del Liceo.
Carlos Zanón, durante la presentación de la BCNegra en el teatrillo del Conservatorio del Liceo.

El desconocido subterráneo del mercado de Sant Antoni, o rincones de los cementerios de Montjuïc y el Poblenou o de la plaza Reial invitan físicamente a la novela negra por su anonimato, para huir, hacer el mal o preservar un botín. Se pueden imaginar más: la Avinguda de la Llum o la T-2 del aeropuerto, un lugar que es un no lugar. Esa Barcelona más recóndita y esos espacios, de manera física o teórica, serán algunos de los escenarios y el eje de la ya 15ª edición de BCNegra, el festival literario policiaco, que tendrá lugar del 30 de enero al 9 de febrero, con comisaría central en el auditorio del Conservatorio del Liceo. El problema será camuflar en ellos a la que es ya la convocatoria más numerosa hasta la fecha, tanto por las 60 actividades (de ellas, 35 mesas redondas) previstas como por los 97 autores participantes, con rutilantes nombres como los de Javier Cercas, Petros Márkaris, Yasmina Khadra, Domingo Villar, Dolores Redondo, Dominique Manotti o Juan Madrid, padre del detective Toni Romano y puente negro entre Madrid y Barcelona, que recibirá el premio Carvalho (6 de febrero).

“Seguimos queriendo hacer un festival muy abierto a la ciudad, que vaya más allá de la gente a la que le gusta el género, pero que esta encuentre también algo más que nombres comerciales”, aseguraba este jueves el escritor Carlos Zanón, comisario de BCNegra, desde el teatrino del Conservatorio del Liceo, en la cuarta planta del coliseo, una sala pequeña, paradigma de esos lugares escondidos de la ciudad: ahí se examinan de canto futuras grandes voces, como en su momento Montserrat Caballé o Francesc Viñas.

Desde esa sala de madera que milagrosamente se salvó del incendio del Liceo en 1994, Zanón ha desgranado la cada vez más densa programación de una propuesta que parece haberse estabilizado en los 8.000 asistentes (7.700 el año pasado; 7.900, en 2018), como lo ha hecho su presupuesto: 170.000 euros, apartados por el propio Consistorio organizador. Para satisfacer los paladares de los connaiseurs, los autores rescatados en esta edición en las sesiones en el Aribau Multicines son el Boris Vian iconoclasta de Escupiré sobre vuestras tumbas (viernes, 7); o el nunca aún suficientemente elogiado Osvaldo Soriano, el argentino del paródico y neopolicial Triste, solitario y final (sábado, 8). Son dos de los platos fuertes de aquel fin de semana, donde el programa pone mucha sangre pensando en el público de fuera de la ciudad; por ahí asomarán el argelino Khadra (Khalil, forzada ausencia el año pasado) y el griego Márkaris (padre del comisario Jaritos) para abordar el puerto como escenario negrocriminal (sábado, 8). O la contundente violencia y sexualidad que destilan las historias de la norteamericana Bonnie Jo Campbell (Érase un río; Desguace americano) y de la ecuatoriana Mónica Ojeda (Mandíbula), que describirán su mundo juntas (también ese sábado).

Ojeda, en realidad, abre espectro a una ficción negra que colinda con lo gótico y lo fantástico, como Mariana Enríquez, premios Ciutat de Barcelona (Las cosas que perdimos en el fuego) y Herralde (Nuestra parte de la noche), quien conversará con las no menos inquietantes autoras Cristina Fernández Cubas (La habitación de Nona) y la argentina Valeria Correa (La condición animal), tres grandes narradoras de la distancia corta del cuento (7 febrero). El mítico y seminal comisario Maigret será, por su parte, el personaje rescatado, a partir de la presencia de Pierre Assouline, quizá el mayor experto en su creador, George Simenon (martes, 4). El último beso, la novela de James Crumley, con un investigador alcohólico y excombatiente de Vietnam, será la joya literaria recuperada y comentada, que el lector español puede disfrutar en una traducción tristemente póstuma de Enrique de Hériz (miércoles, 5).

Visores láser y realidad virtual para investigar un crimen

Uno de los hitos en estos ya 15 años de historia del BCNegra se dio pronto, en 2007, con una recreación del escenario de un crimen en el patio central del cuartel de la Guardia Urbana en La Rambla, con la correspondiente investigación policial. Como las ciencias adelantan que es una barbaridad, la policía científica de los Mossos d’Esquadra hará este año lo propio, simulando de nuevo un escenario criminal con su sangre, sus impactos de bala y sus pistas, pero esta vez los tres agentes que participarán en el acto, junto con su jefe de división, Miquel Àngel García Alvira, irán pertrechados ya con visores láser y sistemas de realidad virtual (miércoles, 5 de febrero).

En una propuesta fronteriza o de transición con un público menos erudito en el género está un encuentro sobre literaturas nórdicas e islandesa, con doble oportunidad: con las islandesas Yrsa Sigurdardóttir, autora de Mentiras, y Eliza Reid, desde 2016 primera Dama de Islandia, pero antes editora y escritora, y los daneses Mads Peder Nordbo (Los crímenes del ártico) y Christoffer Petersen (Siete tumbas, un invierno), al que se añadirá el periodista inglés Anthony Adeane, autor de la investigación de un crimen real: Sombras de Reikiavik (todos, martes, 4). De ese círculo polar forma parte también el sueco Niklas Natt och Dag, que ha arrasado con su thriller de corte histórico 1793, género que diseccionará en común con otros cultivadores del mismo: Nieves Abarca (Voraces) y Luis García Jambrina (El manuscrito de aire).

Uno de los autores más populares, Andrea Camilleri, fallecido el año pasado y estrella de BCNegra de 2014, será homenajeado por colegas compatriotas, como el pujante Sandrone Dazieri (El Rey), Carlo F. De Filippis (El caso Paternostro) y Maurizio de Giovanni (Los bastardos de Pizzofalcone), que antes habrán debatido sobre el giallo de su país y a los que se unirán Antonio Manzini (Polvo y sombra, nueva entrega del áspero subjefe de policía Rocco Schiavone) y el traductor al catalán de las entregas del comisario Montalbano, Pau Vidal (miércoles, 5).

Otra concesión popular a esa Barcelona escondida serán los paseos por los cementerios de Poblenou (éste, nocturno) y de Montjuïc (sábado, 1, y domingo, 2, respectivamente), o el dúo de auténticos superventas Dolores Redondo (Trilogía de Baztán) y Domingo Villar (El último barco), que debatirán sobre la orfandad, tema que cruza y cose sus obras; mientras, en las antípodas, autores como Alicia Giménez Bartlett (madre de la pionera inspectora Petra Delicado) serán sometidos a un interrogatorio de tercer grado en escuelas e institutos de la ciudad. Como cierre, el Cercas de Soldados de Salamina que ha debutado en el género con Terra Alta (último premio Planeta y donde ha nacido el investigador y voraz lector Melchor Marín), bajará, junto a Manotti, una de las grandes autoras del polar francés actual (Oro negro), a las raíces del género. Será (domingo, 9) en el foso del mercado de Sant Antoni, un inédito escenario negrocriminal y literario para tratar de esconderse. Infructuosamente, lo más seguro.

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