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Educación limitará el porcentaje de alumnos vulnerables por centro

La medida se incorpora al nuevo decreto de admisiones que el Departamento ha elaborado y que espera aplicar el próximo curso

Alumnos en el patio del instituto Pau Claris de Barcelona.
Alumnos en el patio del instituto Pau Claris de Barcelona.

Definir zonas escolares que redistribuyan los alumnos de forma equitativa, reservar un número de plazas para alumnos desfavorecidos o limitar el número de este tipo de alumnos para evitar crear guetos escolares son algunas de las medidas que contempla el nuevo decreto de admisiones, que regula los criterios para escolarizar a los alumnos, que el Departamento de Educación justo ha acabado de elaborar y que ahora se encuentra en manos de los servicios jurídicos. Educación espera aplicarlo el próximo curso, si los trámites administrativos lo permiten.

La segregación escolar —la concentración excesiva de alumnos de entornos desfavorecidos en determinados centros— es uno de los problemas que más azotan actualmente al sistema educativo y contra la cual la comunidad educativa y el Síndic de Greuges urgen actuar. Para evitar los guetos escolares, el nuevo decreto de admisiones establecerá un porcentaje máximo de los denominados alumnos con necesidades específicas de soporte educativo (NESE), que incluyen los que presentan alguna discapacidad y los que provienen de entornos vulnerables. Fuentes del Govern aseguran que esta proporción no podrá ser superior al 10% de la media existente en su área escolar.

Paralelamente se pondrán en marcha otras medidas como un sistema de reserva de plazas, tanto en centros públicos como concertados, para alumnos NESE que permitirá una redistribución más equitativa. Se trata de un método que este curso ya se ha puesto en marcha de forma pionera en Barcelona y en otras ciudades, como Terrassa. Igualmente, en los centros que ya soportan una fuerte presencia de alumnos en situación de vulnerabilidad, la Generalitat cerrará los grupos al inicio de curso, evitando la llegada de nuevos estudiantes a mitad de curso (lo que se conoce como matrícula viva).

Otra de las formas de distribuir los alumnos será rediseñando las zonas escolares. "Siempre que sea posible, las áreas de escolarización incluirán centros de titularidad pública y privada […]En todo caso, se garantizará en todas las zonas la oferta de, al menos, un centro público", asegura el nuevo decreto. Fuentes del Gobierno catalán admiten que actualmente no existe ningún criterio sobre cómo delimitar las zonas escolares (la competencia es de cada Ayuntamiento), pero a partir de ahora los municipios con problemas de segregación deberán buscar qué diseño de zonas escolares favorece más la equidad. Lo que descarta la Generalitat es repartir los alumnos de una zona a otra, por ejemplo del Raval a Sarrià. "No podemos hacer inventos y llevar los alumnos de un lado a otro. Es algo artificial y cuando se ha hecho no ha funcionado. Desde la escuela no podemos cambiar la segregación residencial, pero sí podemos hacer que esta no se agrave", explican las mismas fuentes.

Otra de las novedades afecta a los baremos a la hora de acceder a una plaza. En este apartado, ser familia monoparental o numerosa, que hasta ahora suma 15 puntos, además servirá de criterio de desempate. Igualmente, se simplificará la inscripción en el caso de 1º de ESO, de tal manera que si el alumno elige estudiar en un instituto que ya se encuentra adscrito al de primaria, solo tendrá que confirmar la plaza, sin tener que rellenar toda la documentación de la inscripción, como sucede ahora.

Más difuminado queda el futuro de los conciertos con las escuelas que segregan por sexo. El Departamento de Educación, en manos de ERC, ha manifestado en varias ocasiones su intención retirar la financiación a estas escuelas que separan niños y niñas, básicamente una veintena vinculadas al Opus Dei. El nuevo decreto recoge el requisito de la escolarización mixta, pero fuentes del Govern admiten que normativamente no será fácil -habrá que esperar al decreto sobre conciertos que se está ultimando- y que, si se lleva a cabo, se hará progresivamente, sin concretar más. En todo caso, la primera ocasión de Educación para hacer efectiva su promesa la tiene de aquí a un par de meses, cuando deben renovarse todos los conciertos con las escuelas de primaria.

Sin posición sobre las cuotas escolares

Educación todavía no ha fijado su posición sobre las cuotas y pagos que asumen las familias en concepto de material o excursiones. El Departamento tiene previsto cruzar el informe que está ultimando con el de la Fapac (presentado hace un mes y que cifró en 148 millones lo que pagan las familias en la pública) y el del Síndic para establecer un criterio, aunque recuerda que, en todo caso, se trata de “pagos voluntarios”.

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