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El Govern libera 48.000 metros en el centro con su traslado a la Zona Franca

Cuatro departamentos del Ejecutivo se mudarán en 2020 a un nuevo edificio que afectará a 2.600 empleados públicos

Sede del Departament de Justícia, en Barcelona.
Sede del Departament de Justícia, en Barcelona.

La Generalitat se prepara para una gran mudanza. Cuatro consejerías del Gobierno catalán se trasladarán a partir de marzo de 2020 a un edificio nuevo en la Zona Franca. Lo llaman Distrito Administrativo, porque en el futuro se desplazarán más departamentos. De entrada, la mudanza afectará a 2.600 empleados públicos de los departamentos de Justicia, de Vicepresidencia, Economia y Hacienda, de Políticas Digitales y Administración Pública, y parte de Empresa y Conocimiento. Solo estas cuatro áreas liberarán nueve edificios enteros, algunos muy céntricos, que suman 48.000 metros cuadrados de oficinas.

Desde el punto de vista inmobiliario, la operación supone un 12% de la superficie que se comercializó el año pasado. Un producto que, aseguran las consultoras, habrá que rehabilitar, pero que tendrá buena salida en el mercado. El gran traslado se produce tras la venta de patrimonio por parte de la Generalitat en plena crisis y tiene por objetivo ahorrar costes: 80 millones en 20 años, señalan fuentes de la Vicepresidencia económica. El nuevo complejo de oficinas de la Zona Franca es un edificio de nueva construcción que ha sido alquilado por el Govern por 20 años. Firmado por el despacho Batlle i Roig, es uno de los mayores de la ciudad, tiene 46.000 metros cuadrados, en dos cuerpos que se comunican y están rodeados de jardines, y está ubicado en la calle del Foc número 57.

Entre los edificios que desocupará la Generalitat, los más emblemáticos son la sede de Vicepresidencia, en la Rambla de Catalunya número 19-21; la de Justicia, en la esquina entre Casp y Pau Claris; o el del número 523 de la Diagonal. Otros inmuebles están en GranVia, Via Laietana, Ausiàs March y también en el Poblenou. Del total, cinco los compró Zurich -que tiene intención de mantener el uso, según fuentes de la compañía--, y entre los otros propietarios figuran Núñez y Navarro, la Archidiócesis de Barcelona o Angelini. El edificio de Diagonal lo compró Colonial y lo ha prealquilado a Naturgy.

2.600 empleados cambiarán de centro de trabajo

Desde CBRE Anna Esteban apunta al “gran impacto” que tendrá la llegada de 2.600 empleados públicos a la Zona Franca. “El traslado ayudará a consolidar un zona de la ciudad que espera impulso y será la actividad de estos empleados lo que hará de locomotora”. De hecho, los departamentos de la Generalitat afectados por la mudanza abrieron un buzón de preguntas para los empleados, donde entre otras cuestiones (como el transporte), preguntaban aspectos como si hay guarderías, restaurantes de menú o aparcamientos cerca del Distrito Administrativo y si se podrían acordar descuentos.

La directora de la oficina de CBRE en Barcelona, Anna Esteban, explica que el mercado de oficinas de la ciudad está muy tensionado, porque hay más demanda que oferta. Hasta el punto de que algunas operaciones se cierran a dos años vista. “La mayor demanda corresponde a edificios de clase A: sostenibles, flexibles, diáfanos, pensados de inicio para oficinas, un producto que no corresponde a lo que liberará la Generalitat, pero que una vez rehabilitado tendrá también una fantástica salida”, apunta y añade: “Es un producto que entrará en los próximos dos años y que añadirá espacio a un mercado que lo necesita, cualquier entrada de producto es sano, porque estamos en un mercado disfuncional, con demasiada demanda para poca oferta”. Esteban señala, además, que la mayoría de los edificios que quedarán vacíos “son versátiles, porque tienen la clave urbanística 13E, lo que permite hacer oficinas pero también residencial y hotelero”.

Desde Cushman & Wakefield, su socio de Capital Markets & Consultancy, Eusebi Carles, señala que “esta mudanza da la oportunidad de rehabilitar edificios enteros que saldrán en unos años”. “Son edificios que no podrán competir con la oferta de otras ubicaciones como el 22@, pero hay empresas que valoran otras cuestiones y buscan edificios entre medianeras y que sean muy céntricos. Será una oferta complementaria, porque en el centro es difícil encontrar un edificio vacío entero”, concluye. Sobre el tipo de empresas interesadas por estos edificios, la directora asociada del departamento de Oficinas de Savillis - Aguirre Newman, Natalia Montal, apunta que pueden interesar a “los coworking, espacios de trabajo compartidos, que están absorbiendo mucho espacio”.

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