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La Generalitat desoye a Exteriores y nombra a los delegados de las ‘embajadas’ catalanas recurridas

El ministerio recurrió la puesta en marcha de las delegaciones de México, Túnez y Buenos Aires

generalitat cataluña
El presidente de la Generalitat, Quim Torra(c), preside la reunión semanal del Ejecutivo catalán.

Continúa el pulso entre el Ministerio de Exteriores y el Ejecutivo catalán a cuenta de la acción exterior de la Generalitat. Esta semana se conoció el recurso del Gobierno central a la apertura de las nuevas delegaciones del Govern en México, Buenos Aires y Túnez. Exteriores argumenta que esos centros "son nocivos" para los intereses del Estado porque tienen el "objetivo declarado" de internacionalizar el proceso independentista. El departamento de Acción Exterior catalán ha respondido este martes nombrando a los encargados de esas oficinas, lo que supone desoír el recurso.

"A pesar de la ofensiva judicial con tintes políticos del ministro [Josep] Borrell, seguimos adelante", ha defendido el consejero de Acción Exterior, Alfred Bosch. "La acción exterior de Cataluña es legal, legítima y necesaria", ha asegurado el consejero. La Generalitat ya tiene 15 delegaciones en funcionamiento alrededor del mundo que prestan servicio a un total de 39 países.

Los nombramientos han sido aprobados en la reunión semanal del Govern, después de un concurso de méritos realizado por la Generalitat. El delegado en México será el experto en márquetin político Lleïr Daban (Barcelona, 1984); en Argentina será el administrador de empresas David Poudevida (Barcelona, 1973) y en Túnez, el exdirector del Consell Islàmic Cultural de Catalunya Ahmed Benallal (Tánger, 1968).

En su recurso al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para frenar la apertura de esas nuevas delegaciones, el ministerio argumentó que su puesta en marcha causa "perjuicios de imposible o de difícil reparación de interés general". El recurso, presentado el pasado 27 de septiembre, fue anunciado ya en junio, cuando el Gobierno instruyó a la Abogacía del Estado para recurrir a los tribunales las llamadas embajadas catalanas. Los motivos eran dos: que la Generalitat no había esperado al informe de Exteriores —preceptivo aunque no vinculante— sobre si la apertura de esas delegaciones se ajustaba a la ley y que la actividad de estos centros resultaba, en opinión del Ejecutivo, lesiva para la acción exterior española.

El Gobierno no dará, de momento, pasos adicionales en este contencioso. Junto al recurso, Exteriores pidió medidas cautelares para paralizar el acuerdo del Govern sobre la apertura de los centros, algo que la justicia aún no ha resuelto, según argumenta un portavoz de Exteriores. La respuesta a esas medidas cautelares llegará aproximadamente en un mes. Cualquier acción posterior dependerá de lo que decida el juez.

La Generalitat también pretende seguir adelante. "Que nos impugnen delegaciones, planes y delegados, pues creemos que forma parte de esta estrategia del Gobierno español. No nos rendiremos, no abandonaremos nuestras obligaciones", ha argumentado el consejero Bosch.

El responsable de Acción Exterior de la Generalitat también ha valorado que el Parlamento Europeo le haya dado luz verde al nombramiento de Borrell como jefe de la diplomacia europea: "Le deseo toda la suerte que no ha tenido como ministro de Exteriores de España".  

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