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La cultura alerta de que los nuevos recortes son letales para el sector

Conservadores, críticos y gestores consideran letales para museos y patrimonio las medidas que ha establecido el Govern

Fachada principal del MNAC.
Fachada principal del MNAC.

La cultura fue uno de los sectores públicos más perjudicados por la pasada crisis, sufriendo sucesivos recortes que han puesto en la picota el funcionamiento de muchos equipamientos culturales. Un ejemplo: el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) pasó de contar con 20,5 millones en 2008 a apenas 13 millones en los años 2014 y 2015. Ahora que la crisis parece remitir, el MNAC, que cuenta este año con un total de 15 millones de euros de presupuesto, ha recibido un fuerte golpe: la Generalitat le reclama más de 925.000 euros tras aplicarle los recortes previstos por el Departamento de Economía con el fin de cuadrar las cuentas de 2019.

El del MNAC es el caso más sangrante de una medida que afecta a otros equipamientos dependientes de la Generalitat, como el Teatro Nacional de Cataluña, el Museo de Arqueología y el de Historia, la Biblioteca Nacional, el Museo de la Ciencia y de la Técnica de Terrassa, el Museo de Arte de Girona y la Agencia Catalana de Patrimonio que también verán mermar su presupuesto un 6%.

Los recortes en el ya escuálido presupuesto del Departamento de Cultura —tan solo un 0,7% del total de los recursos repartidos entre consejerías, lejos del 2% que sueñan los sucesivos consejeros— han hecho saltar las alarmas. Cuatro de las principales entidades del sector —la asociación de museólogos, la de los profesionales de la gestión cultural, los conservadores y restauradores y la de críticos de arte de Cataluña— han hecho público un comunicado mostrando “su disconformidad y preocupación”, asegurando que este nuevo recorte constituye “un toque mortal para el sector, que ya se encuentra en muchos casos en fallida técnica”.

Alertan también de “las nefastas consecuencias que tendrá en el ámbito cultural del país” y denuncian que la medida “supone un paso más en un proceso de degradación y desguace de las principales estructuras museísticas, artísticas y patrimoniales del sistema cultural del país”.

El Govern pide al MNAC dinero que no es suyo

Una de las medidas más sorprendentes del recorte previsto por la Generalitat es que reclama al MNAC más de 900.000 euros fruto de haber calculado el 6% del presupuesto total de 15,2 millones y no a partir de los 6,2 millones que aporta el Govern. Esa cantidad se suma a las aportaciones de Ministerio y Ayuntamiento de Barcelona (de 2,1 millones cada uno), más los 4,3 millones que ingresa por venta de bienes y publicaciones, alquiler de espacios y patrocinio. El jueves el MNAC presentó alegaciones a Cultura por considerar que esta cantidad no es la correcta: “Recortar 402.000 euros es grave, los 900.000 que reclaman es imposible”, aseguran desde el primer museo catalán.

Para los museólogos, gestores culturales, conservadores, restauradores y críticos, la medida del Gobierno de Torra pone en evidencia “la falta de sensibilidad hacia la cultura y el patrimonio”; piden poder realizar su trabajo con “las suficientes garantías de estabilidad y los recursos económicos necesarios” y que ante “la importancia y los beneficios de la cultura y el patrimonio” se aumenten “los ridículos recursos que anualmente le dedican en su presupuesto y aplique los mismos criterios de excepcionalidad que otorga a otros sectores de gran importancia social”.

De entrada, la medida de la Generalitat ha comportado que todos estos equipamientos varíen, de forma brusca, la programación preparada durante meses. En el caso del MNAC el recorte de presupuesto ha comportado la cancelación de la próxima exposición, prevista para este mes de noviembre, sobre escultura de postguerra, Objeto, tótem y materia, y el aplazamiento hasta comienzos de 2020 de la del artista Oriol Vilapuig, además de replantearse todas las actividades programadas para el último trimestre del año. “No es una situación de precariedad, pero si denota una imprevisibilidad con la que es difícil trabajar. Las exposiciones, sobre todo, se programan a largo plazo, incluso con años de antelación y a través de compromisos con otros centros que no pueden alterarse de un día para otro”, aseguran desde el MNAC.

Los demás centros también han variado sus agendas o están trabajando en el escenario que ahora se les ha dibujado de forma inesperada. El Teatro Nacional de Cataluña, dependiente de la Generalitat, administración que aporta en forma de subvención ocho de los diez millones de su presupuesto, tiene que hacer frente a un recorte de 486.000 posponiendo inversiones a 2020. La medida se suma a la estrategia que han seguido desde el TNC en los últimos años de no programar compañías internacionales como medida de ahorro. Una de cal y otra de arena. Hace apenas diez días, la consejería de Cultura, Mariàngela Vilallonga, aprobó destinar 540.000 euros para que el TNC girara con dos de sus producciones propias por lo teatros catalanes que lo soliciten.

Quedan fuera de esta medida centros como el Macba, el Palau de la Música, el Auditori o el Liceo, porque pese a que la Generalitat aporta recursos para su presupuesto no es la administración de referencia. Un respiro para todos ellos, que ven pasar de largo el último recorte de la administración catalana.

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