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El aeropuerto del Prat se resiente de la huelga de Iberia

El paro ha provocado la cancelación de más de un centenar de vuelos

Una imagen de archivo de una huelga aérea en el aeropuerto de El Prat.
Una imagen de archivo de una huelga aérea en el aeropuerto de El Prat.

La operación salida de vacaciones se prevé complicada en el aeropuerto de Barcelona-El Prat. La huelga convocada por el personal de Iberia para el sábado y el domingo anticipa problemas en el tráfico aéreo y, con antelación, ya se han cancelado más de un centenar de vuelos. La afectación, por retrasos o cancelaciones sobrevenidas, puede terminar siendo mucho mayor, hasta los 1.000 vuelos, dado que se trata de un fin de semana de alta intensidad de operaciones.

Iberia gestiona directamente escasas rutas en el aeropuerto barcelonés pero su personal de tierra, unos 2.700 empleados, da cobertura a otras 27 compañías. Vueling, que concentra el 40% del tráfico en El Prat y es la principal aerolínea por volumen de tráfico, ha anunciado la supresión de 48 vuelos que tenía programados el sábado y otras 64 anulaciones el domingo. “Como consecuencia de estas huelgas, totalmente ajenas a Vueling, y para tratar de causar los mínimos inconvenientes a nuestros clientes, nos hemos visto obligados a planificar la cancelación anticipada de algunos vuelos”, justificó la empresa en un comunicado.

Más allá de Vueling, las incidencias también serán extensibles a vuelos de otras compañías, que tienen contratados a Iberia servicios de asistencia en tierra, como las tareas de facturación, la gestión de equipaje y el mantenimiento de las aeronaves. El ministerio de Fomento ha fijado unos servicios mínimos que obligan a atender el 100% de los vuelos domésticos con destino a Baleares o al archipiélago canario y rebaja hasta el 32% la atención a las conexiones peninsulares.

En el caso de los vuelos internacionales, el servicio mínimo queda estipulado en el 54% de los vuelos programados. Estos servicios mínimos tienen como objetivo “compatibilizar el interés general de los ciudadanos y, en particular, sus necesidades de movilidad, especialmente durante estos días de alta demanda vacacional, con el derecho de huelga del colectivo de trabajadores, unos 2.700”, según refiere Fomento.

La demanda sindical que motiva la huelga reclama a Iberia la contratación a tiempo completo de 160 trabajadores que lo hacen a tiempo parcial y la regulación de otros 400 empleados que hoy están contratados como eventuales. Los representantes de los trabajadores alegan que hay que subsanar la escasez de personal para atender el crecimiento del aeropuerto de Barcelona, que en el último año superó los 50 millones de pasajeros y rompió su récord histórico.

Durante la operación salida de agosto del verano pasado, el personal de tierra de Iberia en El Prat ya convocó un paro idéntico, desconvocado in extremis tras alcanzar lo que entonces se definió como “un punto de confianza” en las negociaciones con la dirección de la aerolínea. Doce meses después las tensiones siguen sin solucionarse y el encontronazo trastoca de lleno la fluidez del aeropuerto en uno de sus fines de semana más críticos de la temporada alta.

El temor es que se reproduzcan las situaciones de confusión que sufrieron los pasajeros que se vieron atrapados por anteriores conflictos laborales del personal del aeropuerto, uno de los más caóticos, en 2017, con la huelga del personal de seguridad.

Precisamente, el comité de empresa de Trablisa, la compañía encargada de los controles de seguridad ha vuelto a convocar una huelga indefinida, a partir del 9 de agosto, para reclamar mejoras salariales y laborales.

 

 

 

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