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La PAH protesta por las condiciones de realojo de familias en pensiones

El Ayuntamiento de Barcelona aloja cada noche a unas 600 personas en pensiones y albergues

Chaymae Al Hamouti, a la derecha, durante la protesta en servicios sociales.
Chaymae Al Hamouti, a la derecha, durante la protesta en servicios sociales.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha ocupado este viernes la sede del Instituto Municipal de Servicios Sociales de Barcelona (IMSS) para exigir "realojos dignos" para las familias desahuciadas y ha criticado la situación de familias alojadas en pensiones y albergues, donde no pueden cocinar o no tienen espacio para que los niños hagan deberes. Una situación que se agravará con el fin del curso escolar.

El Ayuntamiento ha confirmado que en la ciudad cada día duermen en pensiones y plazas de hotel unas 600 personas derivadas desde servicios como el CUESB (emergencias sociales), servicios sociales, a las mujeres, servicios de inmigración o personas sin techo.

La protesta de este viernes ha finalizado cuando los portavoces de la PAH y las familias afectadas se han reunido con el gerente del IMSS, Jordi Sánchez, y se han comprometido a crear un grupo de trabajo para estudiar cambios en los protocolos de alojamiento. En muchos casos, las familias alojadas en pensiones tienen asignada una vivienda por parte de la Mesa de Emergencias, pero la falta de pisos provocan listas de espera de hasta dos años.

Entre las familias que han protestado por su situación está la de Chaymae Al Hamouti, del barrio de Sant Andreu. Su desahucio no fue por impago del alquiler, explica esta joven de 19 años, sino porque el propietario del piso donde vivían se divorció y lo necesitó. Los padres de Al Hamouti, que estudia Medicina, tienen 72 y 68 años, y una discapacidad elevada, y tiene una hermana de 14 años. Relata que tras el desahucio fueron realojados en una pensión en Montbau, en muy buenas condiciones (con sala de estudio, internet, dos habitaciones y baño propio), pero que desde hace dos semanas han sido trasladados a otra pensión en el barrio de Sant Just de Santa Coloma de Gramenet.

"Te echan el peso a tus hombros, yo estoy estudiando y no puedo trabajar", lamenta e insiste en que su familia tiene unos ingresos mensuales de mil euros, con lo que podría "pagar un piso a medias con la administración". El trato en la actual pensión, asegura, es bueno, pero conviven los cuatro "en una habitación con dos literas y sin armarios". "Gracias a dios tenemos baño", suspira y prosigue su relato: "Desde que estamos aquí mi padre ha empeorado, tenemos desayuno y cena, pero nos tenemos que buscar la vida a mediodía y mi padre, por su estado de salud, no puede estar comiendo bocadillos".

Fuentes municipales aseguraron ayer que el consistorio "está comprometido con la construcción de parque público de vivienda, como demuestra el aumento de la inversión y la provisión de pisos en la mesa de emergencia en un porcentaje muy superior al que corresponde en el marco del Consorcio de la Vivienda, del que también forma parte la Generalitat y donde la ciudad aporta el 80% de los recursos y el Govern solo el 20%".

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