Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La sombra caciquil de Torra

El 'president' influyó para que JxCat rompiera un acuerdo con el PSC en Santa Coloma de Farners y pactara con ERC

Bea Ventura, concejal del PSC de Santa Coloma de Farners, mostrando el acuerdo que alcanzó con Junts per Catalunya. En vídeo, los Torra la lían en su pueblo por un pacto con el PSC. Vídeo: EPV

“¿Para qué votamos si luego se hace lo que quiere Quim Torra? Han tirado la imagen del pueblo por el suelo”. Bea Ventura, edil del PSC, sigue dolida. Es lunes por la tarde, está en la plaza del Firal, en Santa Coloma de Farners (Girona), y trata de digerir el pleno del sábado que, en medio de un ensordecedor griterío del público, forzó la ruptura de un pacto entre Junts per Catalunya (JxCat), independientes y PSC. La edil lleva el documento que acabó siendo “papel mojado” y de su bolso saca el discurso que reescribió tras la alianza de última hora entre Junts y ERC, que se repartirán la alcaldía. “Un acto violento ha ganado a uno democrático en nuestra tierra”, dijo.

Aunque Torra nació en Blanes, su familia es de Santa Coloma de Farners (12.000 habitantes). Allí viven su madre y su hermana, el president tiene su casa de fin de semana y es habitual verle en las ferias. Tras presentarse el pacto, Torra llamó el viernes a Joan Martí (ERC), alcalde en funciones, y a Susagna Riera (Junts) candidata a sucederle, porque veía inconcebible gobernar con el PSC. La primer edil se escudó después públicamente en que tenía el apoyo de Carles Puigdemont. El PSC, esa noche, ya temió lo peor.

“¿Para qué votamos si se hace luego lo que quiere Torra?”, dice la edil del Partit dels Socialistes

El pleno no pareció un pleno. Fue casi una asamblea entre ediles y el centenar de vecinos que aplaudían (a ERC y a la CUP) o interpelaban o abucheaban al resto. Riera recibió lo suyo. Llevaban imágenes de los políticos en prisión. En la protesta que se hizo en el pueblo tras el final del juicio ya hubo octavillas contra el pacto de “la vergüenza”. La casa consistorial es una declaración de intenciones: de su fachada pende la bandera española con un cartel que informa que está izada por imperativo legal. No faltan la estelada y el lazo amarillo. El 26-M, ERC logró seis ediles, Junts, cinco, e independientes, CUP y PSC dos cada uno.

La alcaldesa Susagna Riera
La alcaldesa Susagna Riera

La sesión, dirigida por la edil de la CUP, la de más edad, duró hora y media. Hubo gritos de “¡libertad presos políticos!”, “unidad” o “manda el pueblo”. Ventura acató la Constitución por imperativo legal pero fue abucheada. A la media hora, una edil de ERC espetó: “Es el pueblo del muy honorable Torra ¿De verdad Susana queréis pactar con los del 155?”. Riera replicó que el president no la apoyó en campaña y que ella se debía a Puigdemont. De pronto, la hermana y la cuñada de Torra retiraron la foto de su familiar, colgada junto a la del expresident. La bronca siguió y la anticapitalista suspendió el pleno hasta las 22.00 animando a Junts y ERC a pactar.

Martí, el exalcalde, de ERC, dice que el ‘president’ solo hizo una “sugerencia”

Una imagen del edificio del Ayuntamiento
Una imagen del edificio del Ayuntamiento

El vídeo corrió como la pólvora. “No me dejaron casi hablar. No me he equivocado de partido como me dijeron. El secretario pudo haber desalojado”, lamenta Ventura, presidenta del comité de empresa de Dia y liberada por UGT. De ahí nace su amistad con Dolors Bassa, también miembro del sindicato, en prisión por el procés. No le sirvió de nada apelar a esa amistad, decir, casi llorando, que rechaza el 155 y que intentarán convencer a Pedro Sánchez de que indulte a los presos. “Yo estuve y sentí vergüenza”, dice Aroa, votante de JxCat. “No vi las imágenes”, apunta Jaume Lambier, jubilado. “Este pueblo es como un volcán. Y la política, peor que el Senado romano”.

Joan Martí, el exalcalde, disculpa a Torra: dice que solo hizo una “sugerencia” y que el pleno reflejó el “malestar general”. Y tacha de “error” que ERC no cumpla a rajatabla la unidad del independentismo. La alcaldesa admitió el lunes en la SER que supone que Torra intervino porque Farners es su pueblo y atribuyó la ruptura del pacto con el PSC a que los independientes tuvieron miedo de no hacer caso al president. Ayer aseguró que no es su caso. "Sin ellos perdíamos la mayoría", precisó. Pero Ventura cree que la alianza final fue una “coacción” y que ERC hizo “teatro”. De noche, el pleno votó a mano alzada a Riera —siempre se hace con urna— y, ante una concentración independentista, ella salió escoltada por la policía. Un día después, Torra dijo: “Ha habido pactos incomprensibles con partidos del 155. La única salida es la unidad estratégica y de acción de los que queremos la república”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >