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El pleno del Ayuntamiento de Barcelona despide a 30 de sus 41 concejales

Trias le dice a Colau que no es “de la casta” y la CUP asegura que volverá en 2023

Sònia Recasens fotografia el selfie que se hacen Marilén Barceló y Carina Mejías.
Sònia Recasens fotografia el selfie que se hacen Marilén Barceló y Carina Mejías.

El Ayuntamiento de Barcelona ha celebrado este miércoles el conocido como Pleno de la Lágrima, en el que se despiden los concejales que no repetirán en consistorio salido de las urnas. En este caso, con un récord histórico, porque 30 de los 41 ediles se marchan del Ayuntamiento: o no han salido elegidos, o han decidido dejar la política activa tras largas carreras, o se dedicarán a otras cuestiones. En total, suman 265 años como concejales, con una media de 8,8 años cada uno.

En la sesión, donde no han participado los flamantes diputados en el Congreso Gerardo Pisarello y Jaume Asens, casi todos los que han intervenido han tenido un recuerdo para Joaquim Forn, que fue concejal del Ayuntamiento, y ahora es concejal electo y está encarcelado preventivamente por su participación en 1-0. También los pactos postelectorales se han colado en la sesión.

Los ediles más veteranos en la Casa Gran que hoy se han despedido han sido el ex alcalde XavierTrias (16 años de concejal y alcalde), el concejal del PDeCAT Jaume Ciurana (25 años como edil), y el jefe de filas del PP en el consistorio, Alberto Fernández Díaz. Este último (27 años de concejal en dos etapas) ha recordado a Forn cuando eran compañeros en la universidad de Derecho y pegaban carteles en los pasillos, cada uno de un sindicato distinto. "Todos tenemos que asumir las consecuencias de nuestros actos y tendríamos que hacer un esfuerzo para superar esta situación", ha dicho al recordar su situación de prisión. Desde el PSC, Carmen Andrés ha recordado que Forn le "enseñó cómo pactar sin que se note".

Sobre los pactos, la republicana Trini Capdevila se ha dirigido a Colau y le ha pedido "hacer juntos un gobierno progresista: somos de izquierdas y republicanos, hagamos que Manuel Valls no decida la alcaldía". "Sus votos no serán gratis", ha advertido. Collboni se ha dirigido a ERC y ha afirmado que espera que "con tiempo, paciencia y generosidad" podrán "superar las diferencias". Y Juanjo Puigcorbé, que abandonó el grupo de ERC, ha tachado de "error histórico" que los republicanos no pactaran con los comunes "por estúpidos intereses partidistas".

El ex alcalde Xavier Trias (CiU), ha recibido de la alcaldesa Colau una réplica de la vara de alcalde y en su última intervención, al recordar con buenas palabras a otros alcaldes, no ha perdido la ocasión para reprocharle su actitud: "Ha creado una mezcla que lo hace difícil, pero espero que un día fuera de aquí vea que no soy ni la casta, ni de los poderosos, sino una persona que ha trabajado en el Ayuntamiento". Tras ser reprobada varias veces por su gestión, la concejal de Ciutat Vella Gala Pin, ha "confesado" que el salón de pleno "es un espacio" donde se ha sentido "humanamente incómoda al descubrir actitudes muy feas".

Por parte de la CUP, que irrumpió en el Ayuntamiento hace cuatro años pero no obtuvo representación el 26-M, Eulàlia Reguant ha considerado que sin su presencia "empujando hacia la izquierda y defendiendo opciones rupturistas, el consistorio está más escorado a la derecha". Reguant ha advertido de que harán "oposición popular en la calle" y que en 2023 volverán al consistorio.

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