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ERC y JxCat, decisivos en Tarragona, Lleida y Girona

La suma de partidos independentistas gana la mayoría absoluta en los principales municipios

Josep Fèlix Ballesteros atendiendo a los medios de comunicación.
Josep Fèlix Ballesteros atendiendo a los medios de comunicación.

ERC está muy cerca de obtener, después de los pactos poselectorales, las alcaldías Lleida y Tarragona mientras que la de Girona será de JxCat.

ERC ganó el domingo las elecciones en Lleida por primera vez. Los independentistas obtuvieron siete concejales (en 2015 tuvieron tres) y empataron con el PSC de Fèlix Larrosa que también obtuvo siete regidores (en 2015 consiguió ocho). Con la mayoría del voto escrutado, los independentistas consiguieron 81 votos más que el PSC. En tercera posición, JxCat mantiene los seis concejales que obtuvo CiU en 2015, Cs pierde un concejal y se queda con tres y el Comú de Lleida mantiene dos y el PP dos.

La candidatura del republicano Miquel Pueyo se ha situado en primer lugar con 13.402 votos (23,77%) mientras que el socialista Félix Larrosa —que en agosto sustituyó a Àngel Ros después de que este abandonara la Paeria para ejercer como embajador de España en Andorra— ha obtenido 13.321 papeletas. La CUP que ocupaba dos concejalías en la Paeria se quedó fuera del Ayuntamiento.

En Balaguer (Lleida), Jordi Ignasi Vidal, de ERC seguirá siendo el alcalde tras conseguir nueve de los 17 concejales que se disputaban. Con un empate de tres concejales, JxCat y PSC se convierten en la segunda y tercera fuerza en el consistorio. CUP y Balaguer Ara Sí-ECG ha logrado un concejal.

El candidato a la reelección de JxCat en Mollerussa (Lleida), Marc Solsona, revalidó la mayoría absoluta en las elecciones municipales al conseguir nueve concejales, seguida de ERC que quedó segunda con cinco ediles. El PSC ostenta la tercera posición con dos ediles, el PP quedó último con un concejal.

En La Seu d'Urgell (Lleida), Compromís x La Seu-Candidatura de Progrés –la marca blanca del PSC– ganó las elecciones obteniendo seis regidores. JxCat obtuvo cinco concejales mientras que ERC consiguió cuatro y la CUP dos. Con toda probabilidad, la unión de fuerzas independentistas conseguirá la mayoría absoluta.

En la localidad ilirdense de Les Borges Blanques JxCAT obtuvo siete concejales y solo entró otra formación en el Consistorio: Borges per la República-Som Primàries-Acord Municipal (BxRep-AM) con seis concejales.

En Tarragona, el PSC reeditó su cuarta victoria electoral consecutiva, pero fue una victoria amarga para Josep Félix Ballesteros que sufrió un duro revés en las urnas. Pese a quedar por detrás en votos, ERC logra dar alcance a los socialistas y ambos partidos empatan con siete concejales. Mismo número, distintas sensaciones. Con respecto a 2015, el PSC se deja dos ediles por el camino mientras que los republicanos, ganan tres. Los pactos serán clave para configurar el próximo gobierno municipal.

El alcalde desde 2007 se ha visto penalizado por el desgaste que le han provocado el desenlace de algunas propuestas presentadas como proyectos estrella y que desembocaron en controversia, cuando no terminaron en sonoros chascos. Es el caso de los Juegos Mediterráneos, el abandono del edificio de la Tabacalera o el deterioro progresivo del patrimonio romano. El último mandato de Ballesteros también se vio enturbiado por su imputación judicial a raíz de los pagos irregulares a la empresa Inipro. ERC ha dado el gran salto en estos comicios. La candidatura que lideraba Pau Ricomà pasa de cuatro a siete concejales y ejemplifica la progresión de las fuerzas independentistas en una ciudad que se había caracterizado por ponerse de perfil en lo relativo al procés. Junts per Tarragona, liderado por Dídac Nadal, hijo del histórico alcalde convergente Joan Miquel Nadal, retiene tres ediles y la CUP también logra conservar la doble representación.

El portavoz de Ciudadanos, Rubén Viñuales, votó por la mañana vaticinando "un cambio en Tarragona" pero el partido naranja ha visto cercenadas sus aspiraciones. Fue la segunda fuerza en 2015 y había mantenido una oposición de mano tendida a Ballesteros, pero se queda estancada en los cuatro ediles y entrega a ERC la vitola de principal partido de la oposición.

El PP, sin el tirón de Alejandro Fernández, pierde la mitad de la representación mientras que En Comú Podem, que presentaba a la debutante Carla Aguilar, asegura dos sillas en la plaza de la Font.
En Reus, Carles Pellicer (JuntsperReus) repite como candidato más votado y, con siete concejales, resiste frente al salto dado por PSC y ERC, que empatan a seis ediles. El gran descalabro lo ha sufrido la CUP, que pierde más de la mitad de los votos que cosechó en 2015, cuando logró situarse como la segunda fuerza del consistorio.

En las Terres de l'Ebre, los neoconvergentes logran mantenerse como la fuerza más votada en Tortosa, donde Meritxell Roigé sustituía a Ferran Bel, pero rozan la desaparición en Amposta, donde arrasa la ERC de Adam Tomàs.

En Girona el independentismo sumó el 65% de los votos. Marta Madrenas, que en 2016 se puso al frente de JxCat como alcaldesa en sustitución de Carles Puigdemont, ha conseguido nueve ediles, uno menos que los obtenidos en los comicios de 2015. La CUP, que se ha presentado bajo el paraguas de la candidatura transversal Guanyem Girona, ha ganado dos ediles y se ha situado como segunda fuerza. A poco más de cien votos ha quedado el PSC, también con seis ediles. Los Republicanos y Cs, se mantienen con 4 y 2 representantes respectivamente, y por primera vez el PP no consigue representación municipal. Girona ha llegado a los 100.000 habitantes y en estos comicios se ha pasado de 25 a 27 ediles.

La participación en Girona en estas elecciones fue ayer del 65’10%, nueve puntos más que en 2015. Marta Madrenas, que se ha presentado por primera vez cabeza de lista del JxCat, consiguió un 30’96% de los votos, no obstante ha perdido uno de los diez ediles. Ni un pacto con ERC le daría la mayoría absoluta (14 ediles), sin embargo podría gobernar como en la pasada legislatura, en minoría. Guanyem Girona, candidatura transversal con Lluc Salellas (CUP) como cara visible sumó dos ediles y consiguió situarse, con un 19’15% de los votos, como cabeza de la oposición. Los más de 8.000 votos obtenidos les avalan, según Salellas, para intentar ser alternativa de gobierno a Madrenas, en un claro guiño a ERC.

A menos de 200 votos se quedó la socialista Silvia Paneque, que gobernó durante un tiempo junto a JxCat y bajo la estela del efecto Pedro Sánchez se ha convertido en la tercera fuerza escalando una posición. Por su parte, las dos caras nuevas consiguen igualar resultados. Quim Ayats -quien fue edil con el tripartito de izquierdas de 2011-2015- y ha sustituido a Maria Mercè Roca al frente de ERC, mantiene los cuatro ediles pero cae dos posiciones y pasa de ser la segunda a la cuarta fuerza en el Consistorio. En Cs, Daniel Pamplona releva a Miriam Pujola y conserva los dos ediles. Por primera vez en la historia de la democracia los Populares, con 1.429 votos, no tendrán representante en el Ayuntamiento de Girona y la más veterana, Concepció Veray, en el Consistorio desde 2003, queda fuera.

En Salt (Gironès), Vox entra en el Consistorio con tres representantes y ERC-AM, que gobernaba en alianza con la CUP, mejora resultados y gana las elecciones que en 2015 ganó CiU. Los Republicanos, con Jordi Viñas al frente, han sido la lista más votada y consiguen siete ediles, dos más que en los últimos comicios. JxCat-Junts pierde dos ediles de la antigua CiU y se queda con cuatro, por detrás del PSC que gana dos representantes y se pone con cinco como segunda fuerza más votada. IPS-CUP pierde un edil y se queda con dos. PxC y Cs se quedan sin representación con la pérdida de sus dos y un ediles respectivamente y los tres los gana Vox, que entra con fuerza.

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