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Lleida, la incertidumbre de una Paeria sin Àngel Ros

Larrosa intentará mantener el gobierno en manos del PSC pese a que el 28A ERC fue la lista más votada en la ciudad

Àngel Ros en un acto como embajador de España con el obispo d'Urgell
Àngel Ros en un acto como embajador de España con el obispo d'Urgell

La batalla electoral del próximo domingo en Lleida es una de las más abiertas que se recuerdan en la capital del Segrià. El proceso independentista, junto con el declive del hasta el pasado agosto alcalde, Àngel Ros, podría arrebatar al PSC una de las capitales que menos ha cambiado de color desde 1979. Con toda probabilidad, el pleno de la Paeria que salga el próximo domingo quedará atomizado y las alianzas serán la clave para las futuras políticas.

El socialista Antoni Siurana (PSC) fue el primer Paer en Cap de Lleida. Solo perdió una vez la vara de alcalde, en 1987, en favor de CiU. La recuperó dos años después con una moción de censura para la que necesitó tres transfugas. Siurana abandonó la alcaldía en 2003 para ocupar el cargo de consejero de agricultura en la Generalitat de Pasqual Maragall. Faltaban tres años para las elecciones locales y el heredero fue un, entonces, desconocido exdirectivo de Coca-Cola: Àngel Ros. En su primera elección en 2007 Ros consiguió mayoría absoluta (obtuvo 15 de los 27 concejales). En 2011 revalido la mayoría absoluta (15) pero en 2015 obtuvo los peores resultados del PSC (8 concejales). Ros necesitaba pactar y consiguió un aliado: Ciudadanos que había entrado por primera vez en el Ayuntamiento (4 concejales). En el último mandato de Ros la capital del Segrià ha sido escenario de las manifestaciones independentistas más numerosas de su historia. Protestas multitudinarias que coincidieron en el tiempo con un Ros que era, además, presidente del PSC y que recibía el apoyo de C's y el PP en la mayoría de decisiones. Cuando Pedro Sánchez ganó la moción de censura comenzaron a moverse fichas en el PSC de Lleida. Ros consiguió nombrar subdelegado del gobierno a su yerno, José Crespín, y encontró una salida dejando la alcaldía y convirtiéndose en embajador de España en Andorra. Abandonó la Paeria con un PSC dividido y donde su sucesor se eligió en unas primarias que ganó su segundo teniente de alcalde, Fèlix Larrosa. El sucesor de Ros se enfrenta ahora a la misión de no perder uno de los históricos feudos socialistas. Una tarea complicada y más teniendo en cuenta que en las generales del pasado 28 de abril ERC ganó las elecciones con 18.204 votos seguido del PSC con 14.649 y de JxCat con 9.460.

Larrosa intenta ahora marcar un perfil propio y diferenciarse de Ros. Se presenta con una lista renovada y con la propuesta de convertir la capital del Segrià en la segunda ciudad de Cataluña. JxCat vuelve a presentar a Toni Postius que intentó sin éxito una lista unitaria con ERC. Ángeles Ribes, la líder de Ciudadanos, repite al frente de la formación naranja con el objetivo de arrebatar la alcaldía a los socialistas e impedir los símbolos independentistas en el espacio público. ERC cambia a su candidato y apuesta por un histórico: Miquel Pueyo.

La CUP presenta una lista renovada con Rosa Peñafiel al frente mientras que el Comú de Lleida presenta al activista Sergi Talamonte.

Además de la brecha entre independentistas y no independentistas en el próximo mandato el gobierno que salga de las urnas se enfrenta a retos como la puesta en marcha del nuevo POUM, el Plan de la Mariola o el futuro de la Fira de Lleida.

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