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ERC deja ahora la puerta abierta a que Miquel Iceta sea senador

La decisión final la tomará Junqueras con su círculo más cercano

El líder del PSC, Miquel Iceta, durante la rueda de prensa en el Parlament el jueves pasado.
El líder del PSC, Miquel Iceta, durante la rueda de prensa en el Parlament el jueves pasado.

La amenaza de veto de Esquerra Republicana a que el líder de los socialistas catalanes pueda hacerse con la presidencia del Senado pierde fuelle a dos días de que el Parlament vote la preceptiva designación de Miquel Iceta como senador autonómico. No hay nada decidido y todo apunta a que el apoyo o no de los republicanos a la designación se tomará en el último minuto. Pero el partido de Oriol Junqueras ha matizado sus recelos iniciales a que Iceta sea senador.

El pasado miércoles, los republicanos sorprendieron advirtiendo de que no garantizarían que el líder del PSC, Miquel Iceta, fuera elegido senador por designación autonómica, paso previo para que sea presidente del Senado como pretenden los socialistas. El voto de los republicanos es casi imprescindible para que la designación logre la mayoría simple necesaria para el trámite. Si el pasado miércoles los republicanos ponían el acento en que Iceta no contaba con su apoyo ahora insisten en que “no hay nada decidido”. La última palabra la tendrá Oriol Junqueras, en prisión preventiva.

Los republicanos se quejan de que los socialistas no han hecho ningún “gesto” para ganarse su apoyo. De hecho, el propio Iceta se volvió a negar ayer a visitar a los presos independentistas como los republicanos le habían sugerido durante el fin de semana. “Soy líder del PSC y por lo tanto lo que yo hago trasciende siempre esa línea personal y eso a veces me limita el margen de maniobra porque yo hablo en nombre de muchos, no solo de mí”, explicó en una entrevista en Antena3. Iceta expresó su temor a que ese gesto fuera leído como apoyo al indepependentismo. Pese a este rechazo ERC optó ayer por otra respuesta de bajo perfil insistiendo en que nada está decidido.

La decisión final de ERC es una operación en la que estarán involucrados tanto el grupo en el Parlament, que tendrá que votar la designación del socialista como diputado autonómico, como el grupo en el Senado, en el que ERC es la tercera fuerza, con 11 escaños.

Al margen de la presidencia de Iceta, aún se está pactando la conformación de la Mesa de la Cámara alta, que tiene además dos vicepresidencias y cuatro secretarías. Los republicanos dicen que nadie les ha llamado para negociar ninguno de los órganos rectores de las Cámaras. De hecho, desde ERC afean al PSOE que les haya excluido de la primera ronda de contactos.

Pese a sus 15 diputados en el Congreso —un resultado histórico— las posibilidades de ERC de condicionar la conformación de las Cortes y la investidura son escasas y dependen de si se permite o no que los diputados presos —un total de cuatro— pueden votar. Si no pueden hacerlo entonces al PSOE le bastarían los apoyos de Podemos y del nacionalismo moderado para salir investido.

Los votos de ERC, sin embargo, sí serán necesarios en la Cámara para sacar adelante medidas sociales de corte más progresista. El veto a Iceta, además, implicaría romper con la cortesía parlamentaria que siempre ha imperado en la designación de los senadores autonómicos, pero es la única herramienta de presión en manos de los republicanos.

Ante las dudas de ERC, su rival dentro del independentismo, Carles Puigdemont, sí mantuvo ayer un discurso duro contra Iceta. El expresidente aseguró ayer que “se esperaba otra actitud de Iceta”, a quien acusó de impulsar la aplicación del artículo 155. Con todo, también dijo que “siempre hay tiempo para que haya no gestos, sino cambios reales”.

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