Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Fiscalía ‘salva’ a las patrullas de Mossos acusadas de pasividad el 1-O

Una juez de El Vendrell se ve obligada a archivar la causa contra los agentes pese a que ve indicios claros de delito

'Mossos' y policías discuten a las puertas del instituto Can Vilumara de L'Hospitalet de Llobregat. En vídeo, así fue el 1-O.

La Fiscalía, que acusa de rebelión a la cúpula de los Mossos d'Esquadra por su pasividad en el dispositivo del 1-O, no ve delito de ningún tipo, en cambio, en la conducta de los agentes que acudieron a los colegios electorales. Una juez de El Vendrell (Tarragona) se ha visto obligada a dar carpetazo a la causa contra más de 30 policías autonómicos, pese a que en su opinión hay indicios claros de desobediencia. La juez reprocha a la Fiscalía que actúe de forma "contradictoria" por "argumentar dos cosas distintas a la vez", según el auto al que ha accedido EL PAÍS.

Unos 70 agentes y mandos intermedios de los Mossos d'Esquadra afrontan causas penales en toda Cataluña por ponerse de perfil ante el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. La mitad de ellos estaban siendo investigados en El Vendrell a raíz de denuncias ciudadanas. Ahora han sido exculpados gracias a la Fiscalía.

Aunque inicialmente estaba de acuerdo en impulsar la investigación, el ministerio público ya no aprecia indicios de delito. Los agentes "hacían lo que podían sin medios" y estaban "sujetos al principio de jerarquía", o sea, sometidos a sus jefes. Y recuerda que la actuación de esos "mandos superiores" ya fue objeto de investigación en la Audiencia Nacional, que ha procesado al major de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, por rebelión. Trapero afronta una petición de 11 años de cárcel por poner al cuerpo policial, presuntamente, al servicio del Govern de Carles Puigdemont.

La Fiscalía admite que el dispositivo desplegado el 1-O fue "insuficiente" porque cada binomio —las patrullas de seguridad ciudadana desplegadas en los más de 2.200 centros de votación— disponía de un solo equipo de comunicación. Algunas patrullas ni siquiera disponían de un "vehículo" para guardar el material electoral del que, según el auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, debían apoderarse.

Reproches de la juez

La juez Tamara Beltrán reprocha que no se puede defender un despliegue insuficiente y decir, a la vez, que "ha habido una actuación correcta". La Fiscalía "no puede contradecirse de esa manera tan directa", señala en una resolución contundente en la que recuerda que, en el juicio del procés ante el Tribunal Supremo, la Fiscalía considera que los Mossos "se pusieron del lado de la rebelión y eso es violencia". La magistrada también critica que el fiscal se adhiera a la petición de archivo para todos los agentes, "sin pormenorizar" caso por caso ni valorar las grabaciones de vídeo en redes sociales o las declaraciones que obran en la causa.

La ausencia de acusación obliga a archivar la causa a la juez, que sí ve indicios de omisión del deber de perseguir delitos y desobediencia. Los patrulleros fueron, en la mayoría de casos, "meros espectadores pasivos" frente a un hecho "ilegal" y no pueden ampararse en la "jerarquía" porque la orden judicial está "por encima". Beltrán es letal al dibujar los actos de pasividad. Para empezar, los días previos a la votación. Pese a que sabían que los centros educativos estaban ocupados, los Mossos "no mandaron reforzar con más agentes" la zona. Pese a que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ordenó el cierre de los colegios, como máximo, a las seis de la mañana del día 1 de octubre, "los breafings en comisarías fueron convocados fuera de toda lógica a las 6.00, lo que significó que ya fueron comisionados tarde".

Idéntico reproche merece la actuación del 1-O. "No hay explicación" al hecho de que, como se ve en los vídeos, los binomios "se acercan a la masa congregada de ciudadanos" a las puertas del centro educativo (cita el caso de Cunit), "recibiendo vítores". "Tras breves momentos de interactuar con los congregados, sin identificar a nadie", se "retiran a un segundo plano". "No fueron capaces ni de rodear el perímetro de las escuelas con intención de buscar algún modo de acceso al interior".

Algunos agentes declararon que recibieron la llamada de un inspector jefe alertándoles de que la Guardia Civil iba a acudir al colegio de Cunit. Ese inspector dijo a las patrullas, recoge el auto, que su actuación consistiría en "asistir a los heridos". La juez ve de nuevo "incomprensible" por qué la orden "no fue la de cooperar con los agentes". Tampoco se usaron unidades ARRO (de orden público), aunque sí las movilizó pero solo como "elemento disuasorio". La juez también señala la "falta de credibilidad" del inspector, investigado también, porque se presentó como "un simple mosso". Es "inverosímil todo lo que declara", sostiene.

El archivo llega en plena celebración del juicio del procés, y cuando en el Tribunal Supremo está saliendo a la luz precisamente la labor de los Mossos. Los agentes de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía que intervinieron han dicho que la mayoría de parejas de Mossos (los llamados binomios) se mantuvieron pasivos, sin ayudarles a acceder a los colegios electorales.

USPAC, el sindicato de Mossos que ha llevado la defensa de la mayoría de los agentes y que solicitó el archivo, cree que el proceso "nunca se tendría que haber abierto". Las patrullas son "el eslabón más débil de la cadena" y fueron "utilizados por los mandos de la jefatura y por todos los Gobiernos, de uno y otro lado, por fines meramente particulares y partidistas", según fuentes del sindicato.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >