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La antigua fábrica de Juguetes Rico alojará el primer museo del videojuego de España

La asociación Arcade Vintage acuerda con el Ayuntamiento de Ibi abrir un centro especializado en la antigua fábrica de Juguetes Rico antes del 31 de mayo

Los promotores de la Arcade Vintage, a las puertas de la antigua fábrica de Juguetes Rico.
Los promotores de la Arcade Vintage, a las puertas de la antigua fábrica de Juguetes Rico.

Una carrera en una Out Run Deluxe, sentado en un asiento que se mueve y con volante. Una batalla en el puerto entre Ryu y Ken con varios espectadores que esperan su turno en la máquina del Street Fighter. La caza de los fantasmas de Pac-Man, los barriles del Donkey Kong y los bloques de colores del Tetris. Hace tiempo que todos estos elementos dejaron de ser meros juegos para pasar a la sección de cultura, del entretenimiento. Ahora, la vieja fábrica de juguetes Rico, en Ibi (Alicante) va a tomar todos los elementos de las desaparecidas salas de recreativos para convertirse en el Museo del Videojuego. El primero de estas características que abrirá en España, según sus creadores.

Hoy, jueves, se ha firmado el acuerdo entre la asociación Arcade Vintage y el Ayuntamiento de Ibi para comenzar a llenar las dependencias de la factoría juguetera con máquinas arcade, las que llenaban las tardes en los recreativos, además de “microordenadores, televisiones de tubo y consolas, de las más antiguas a las más modernas”, según explica José María Litarte, presidente de Arcade Vintage. Serán 900 metros cuadrados de espacio que albergarán “en torno a 200 o 300 máquinas” de videojuegos a partir, según las dos partes que suscriben el convenio, de “antes del 31 de mayo”.

Culmina de esta forma una historia que comenzó en 2013 con el impulso que solo los autodenominados friquis son capaces de dar. Litarte y su hermano Joaquín habían comprado su primera recreativa. Y poco a poco “fueron llegando más”. Abrieron una sala en el municipio alicantino de Petrer donde fueron recibiendo visitas y haciendo acopio de socios, la única fuente de ingresos de una iniciativa “que no ha recibido un solo euro de las administraciones”. Pero el local de Petrer se quedaba pequeño. Había que trasladarse. “Cerca de 500 máquinas” se amontonaban en tres naves, a la espera de poder volver a utilizarse. “Estuvimos hablando con varios ayuntamientos”, explica Litarte, “pero quien mejor vio las posibilidades de nuestro proyecto fue el de Ibi”.

En concreto, el concejal de Cultura ibense, Antonio Rico, dice Litarte. Un apasionado de los videojuegos. “Uno de los motivos del acuerdo es que tanto alcalde como concejales tienen la misma edad que nosotros, rondando los cuarenta”, confiesa el presidente de la asociación. Y en el mundo del arcade, la nostalgia es fundamental. Litarte y sus socios pusieron la idea y el empeño. Ibi cedió el uso de la fábrica de juguetes Rico. Según el alcalde ibense, Rafael Serralta, “las instalaciones ya están preparadas, solo hace falta adecuar la instalación eléctrica y la red de comunicaciones y arreglar un poco el suelo y las paredes”.

El objetivo principal del Museo del Videojuego es “preservar y divulgar los videojuegos como parte integral de la cultura contemporánea”, según Arcade Vintage. Además del atractivo de las máquinas y los artículos que repasan la historia del videojuego, “desde lo más retro de los 70 hasta las últimas tecnologías”, pretenden convertirlo en un “lugar de reunión nacional del sector”. Se organizarán charlas, encuentros, visitas guiadas para escolares, “habrá hasta psicólogos que aborden este asunto, desde el tiempo que cada niño debe dedicar al juego hasta el tratamiento de las adicciones”, avanza Litarte. Y, aseguran, “ya estamos en contacto con compañías del sector para que, incluso, puedan empezar a trasladar parte de su actividad a Ibi”. Ya hay un nombre, la firma especializada en videojuegos Game. Pero en las próximas semanas esperan anunciar más “patrocinios y programas” del sector.

En el municipio alicantino, una de las capitales del juguete de la provincia, junto a Castalla y Onil, ven algo más en este museo. Tal como cuenta Serralta, ya cuentan con “un Museo del Juguete, en la antigua fábrica de Payá, y está en proyecto la casa de los Reyes Magos”. Con esta tercera pata, pretenden convertirse en “un lugar de referencia para el turismo familiar”. Han tematizado casi todos sus parques con personajes infantiles y juguetes antiguos. Ahora, cualquier niño, de los actuales y de los que ya peinan canas, podrá encontrar aquello a lo que dedicó las horas muertas en su día. “Desde los viejos juguetes de hojalata hasta las últimas novedades del mundo de las consolas”, sostiene Serralta. “Queremos convertirnos en un gancho turístico de interior para todos los que vienen a disfrutar de la playa”, declara. Ibi está en un área de montaña, a unos 40 kilómetros de la costa.

Desde Arcade Vintage aseguran que tratarán de que se comprenda todo el desarrollo de una industria encajada en el sector del espectáculo que ya hace años que ha superado al cine en ingresos. “Queremos repasar toda la historia, que se entienda que sin los primeros ordenadores no existirían las consolas actuales”. Y alertan de que quieren mostrar todo el proceso que seguían los niños de los 80. “Queremos diseñar unas monedas especiales para las máquinas del museo”, para que se pueda seguir todo el ritual. Buscar cambio. Ensartar la moneda en la ranura. Apretar el botón de un crédito. Y empezar a jugar.

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