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Miquel Iceta: “No hay solución para Cataluña fuera del diálogo”

El líder de los socialistas catalanes cree que dentro del independentismo "no ha habido pragmáticos"

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta.

Por complicado que resulte no hay solución para Cataluña fuera del diálogo y este deberá continuar tras las elecciones de abril, que confía en que ganen holgadamente los socialistas. Así lo sostiene el primer secretario de los socialistas catalanes, Miquel Iceta (Barcelona, 58 años), quien en los últimos meses ha estado entre dos fuegos: defendiendo al Gobierno central en Barcelona e instando al diálogo con los independentistas en Madrid.

Pregunta. ¿Mereció la pena el desgaste de la negociación para acabar convocando elecciones?

Respuesta. El diálogo merece todos los esfuerzos, no hay otra solución que no pase por el diálogo. Seguiremos comprometidos con el diálogo dentro de la ley como ha dicho el presidente del Gobierno. Solo lamento que no haya podido tener continuidad.

“Tras las elecciones de abril, el contador volverá a ponerse a cero”

P. ¿Se gestionó bien ese final?

R. El independentismo siempre ha pensado que todo se puede estirar como un chicle pero cuando el Gobierno formuló su propuesta había que saber si la aceptaban o no, y decidieron que no. Todavía no entiendo por qué la rechazaron. También es cierto que siempre habíamos pensando que hasta después del juicio y de una cierta recomposición del espacio independentista sería difícil hacer nada.

P. ¿Se explicó bien la cuestión del relator?

R. Yo fui a una televisión, me preguntaron si habría mediador y dije que no, que solo habría una figura que tomaría nota de los acuerdos. El documento que los independentistas rechazaron describe perfectamente la figura del relator. Me sorprende que haya gente que diga que la unidad de España depende de esto.

“Dentro del independentismo no ha habido pragmáticos”

P. Quizá si las funciones del relator se hubiesen detallado antes habría sido más fácil.

R. Pero es que hasta que no lo tienes, no lo tienes. En cualquier caso, en un diálogo el éxito requiere varias cosas, entre otras cosas no colocar como condición previa algo que sabes que la otra parte no te va a aceptar. El diálogo tiene riesgos, porque a veces tiene la connotación de cesión, pero esto es absurdo: no dialogan los débiles, lo hacen quienes se sienten fuertes. Fuera del diálogo no habrá solución para Cataluña.

P. Los independentistas siguen acusando de cobarde al presidente del Gobierno.

R. Decir que Pedro Sánchez no ha sido valiente es vivir en otra galaxia.

P. ¿Se ha sentido traicionado por la falta de gestos de los independentistas?

R. Yo ya no hablo de gestos… lo único que pienso es que el independentismo haría bien si, en algún momento, renuncia explícitamente a la vía unilateral e ilegal, porque en la práctica lo ha hecho.

P. ¿Quim Torra ha renunciado a la vía unilateral?

R. No lo sé, pero el Govern, por ahora, no ha incurrido en ninguna ilegalidad. Eliminar el fantasma de la unilateralidad contribuiría a normalizar el diálogo. Pero el independentismo ahora no está en condiciones de hacer nada que parezca que desautorice al gobierno anterior.

P. O sea, que no espera nada de ellos antes de la sentencia.

R. La verdad es que no. Juicio, sentencia y reconfiguración de los espacios políticos; en este orden. El independentismo se verá obligado tras el fallo a tomar una opción, la que sea, pero hasta que esto no esté claro difícilmente podemos enfocar la siguiente etapa.

P. ¿Sigue siendo válido distinguir entre pragmáticos y radicales en el independentismo?

R. La verdad es que el pragmatismo que se atribuye a veces a ERC no lo hemos visto. Fueron los primeros en presentar la enmienda a la totalidad a los Presupuestos. En el independentismo hay temor a ser señalado como el primero que se baja del caballo. Para cambiar de rumbo alguien debe decir que hay que hacer algo diferente. Y no lo han dicho.

P. ¿Al PSC le pasará factura la negociación fallida?

R. Espero que no. Pero a mí lo que me gusta es estar muy convencido de lo que hago. El riesgo de cometer errores existe, pero lo que hicimos estaba enfocado. No salió, pero vamos a las elecciones con la conciencia muy tranquila. Dijimos que hacía falta diálogo y lo hemos intentado. Todo en el marco de la ley. Esto era vigente, es vigente y lo seguirá siendo. No veo motivos para cambiar la orientación.

P. ¿El 28-A los socialistas catalanes estarán encabezados por Meritxell Batet o Josep Borrell?

R. Esto lo veremos a partir del lunes [por mañana]. Saben que hay alguna incertidumbre porque parece que el presidente Sánchez le está ofreciendo a Borrell ir a las europeas. Todo depende de su disponibilidad y del presidente del Gobierno

P. ¿Fue acertado hablar de indultos antes de empezar el juicio?

R. No lo sé, ahora con el juicio en marcha no tiene sentido hacerlo pero hay que recordar que después del juicio seguirá habiendo vida. Y me atrevo a decir que la celebración del juicio no puede impedirnos hacer política, porque la vida sigue.

P. ¿Sería conveniente tras las elecciones volver a negociar con los independentistas?

R. Unas elecciones ponen el contador a cero. Primero hay que escuchar a la ciudadanía. Lo que no sé es qué propondrán los independentistas. La obligación del partido socialista es conseguir una amplia mayoría.

P. ¿Y si los independentistas les vuelven a pedir la autodeterminación para negociar nada?

R. En nuestro horizonte no figura ningún referéndum de independencia. Queremos una reforma constitucional.

P. ¿Por qué la oposición en Cataluña, pese a la parálisis, no ha sido capaz de unirse?

R. Ha habido una anomalía, ya que el partido que ganó las elecciones, Ciudadanos, no ha tomado ninguna iniciativa.

P. ¿La anunciada marcha de Inés Arrimadas debilita más a la oposición en el Parlament?

R. No. Ha quedado acreditado que la victoria de Ciudadanos en las pasadas elecciones sirvió de poco. Fue como estrella fugaz.

P. ¿Ve elecciones en otoño en Cataluña? ¿Será candidato?

R. Creo que las habrá, pero hay que esperar a conocer la sentencia. Y sí, tengo ganas de ser candidato y de ser presidente, pero me debo a un proyecto colectivo. Sin una cierta transversalidad no habrá mayorías. Y no se puede romper con España pero tampoco se puede pensar en un 155 permanente.

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